Llamamiento de Perinçek a una amnistía para la organización terrorista PKK: 'Es hora de integrarse en la nación turca'

El líder del Partido Patriótico (Vatan Partisi), Doğu Perinçek, compartió con la opinión pública su propuesta titulada "Ley de Amnistía relativa a la integración con el Estado y la sociedad de los miembros de la disuelta organización terrorista PKK". Recordando el llamamiento del líder del PKK, Öcalan, a deponer las armas, Perinçek declaró: "Se debe hacer una distinción entre quienes deponen las armas y quienes insisten en el terrorismo".

12punto

El presidente del Partido Patriótico (Vatan Partisi), Doğu Perinçek, ofreció una rueda de prensa en la sede provincial de su partido en Estambul bajo el título "Propuesta de Ley de Amnistía relativa a la integración con el Estado y la sociedad de los miembros de la disuelta organización terrorista PKK".

A Perinçek le acompañaron el secretario general Özgür Bursalı, la miembro del Comité Ejecutivo Central (MYK) Şule Perinçek, el miembro del Comité Central (MKK) İbrahim Okan Özkan y la miembro del MKK Günnur Bayburt. Perinçek declaró lo siguiente:

“Las Fuerzas Armadas Turcas y las organizaciones de seguridad de la República de Turquía han logrado un éxito histórico en la tarea de poner fin a la existencia de la organización terrorista PKK y neutralizar al último terrorista. Este éxito histórico se ha alcanzado con la sangre de nuestros mártires y el sacrificio inigualable de nuestros veteranos. La determinación de la nación turca de vivir unida, tanto turcos como kurdos, ha superado una prueba histórica en los últimos 40 años y ha determinado nuestro futuro como garantía de la unidad de la nación y la patria.

Es en estas condiciones que el líder del PKK, Abdullah Öcalan, ha declarado que el PKK no tiene base histórica y que su vida ha terminado. El líder del PKK, con su llamamiento titulado ‘Paz y Sociedad Democrática’ realizado desde İmralı el 27 de febrero de 2025, ha solicitado que el Congreso del PKK tome la decisión de ‘disolver el PKK y deponer las armas’. Lo más importante es que esta decisión esté vinculada a un objetivo estratégico.

Öcalan subraya que la decisión de disolución y entrega de armas debe tomarse con el propósito de integrarse con el Estado y la sociedad. El proceso que el gobierno de la República de Turquía gestiona bajo el título de ‘una Turquía sin terrorismo’ debe definirse, más allá del objetivo expresado, como un proceso de ‘Turquía integrada’. Limpiar el terrorismo de la vida del país es, sin duda, un objetivo importante, pero la integración de los elementos que han participado en el terrorismo y de nuestros ciudadanos que han permanecido bajo su control con el Estado de la República de Turquía y la nación turca es un objetivo estratégico.

Uno de los principales objetivos del programa fundamental de nuestra revolución democrática nacional, que continúa desde mediados del siglo XIX, es la integración de todas las personas que viven en tierras turcas en la nación turca. Por esta razón, definimos el título de la ley propuesta como ‘Ley de Amnistía relativa a la integración con el Estado y la sociedad de los miembros de la disuelta organización terrorista PKK’.

La disposición contenida en el artículo 13 de la propuesta de Ley de Amnistía, que pone fin a la presencia en lugares públicos de símbolos que recuerdan a figuras como Sheikh Said o Seyit Rıza, quienes encabezaron levantamientos armados contra la república, también tiene como fin compartir la decisión de integración con el Estado y la sociedad. La presencia de tales símbolos en espacios públicos fomenta la división, el separatismo armado y el ajuste de cuentas con nuestra república y nuestro ejército.

Estos símbolos no sirven a los propósitos que unen y fusionan a toda nuestra nación, turcos y kurdos, y no fortalecen el sentimiento y la determinación hacia nuestro futuro común. Es evidente que seguir dirigiendo a las generaciones futuras hacia los mismos callejones sin salida separatistas no alimenta la hermandad turco-kurda, sino la enemistad. En este contexto, es un avance positivo que los miembros del disuelto PKK realicen la ceremonia de entrega de armas bajo el nombre de ‘Grupo de Paz y Democracia’ en la sede de Mahmut Berzenci, líder kurdo que luchó hombro con hombro contra el imperialismo británico en nuestra Guerra de Independencia en Suleimaniya. Mientras se queman las armas entregadas por el imperialismo estadounidense y el sionismo israelí, se enfatiza el legado de la hermandad de armas contra el imperialismo.

''ES HORA DE INTEGRARSE EN LA NACIÓN TURCA''

Ahora es el momento de integrarse en el Estado de la República de Turquía y en la nación turca. En el proceso en el que ha entrado Turquía, la confrontación se da entre las fuerzas que quieren que el PKK deponga las armas y las fuerzas que quieren evitar que el PKK deponga las armas. Deponer las armas significa renunciar activamente a objetivos separatistas como establecer un Estado separado, establecer un Estado federado, buscar la autonomía o perseguir soluciones culturales separatistas fuera de nuestra cultura nacional común.

Porque las armas son la condición prioritaria para establecer un Estado separado. La confrontación entre quienes quieren que el PKK deponga las armas y quienes quieren evitar que lo haga se sitúa también en el plano internacional. A la cabeza de las fuerzas que intentan evitar que el PKK deponga las armas se encuentran Estados Unidos e Israel.

Por esta razón, las prácticas orientadas a que el PKK deponga las armas sirven al mismo tiempo para fortalecer el frente exterior. Hacer una distinción entre quienes ponen fin a sus vínculos con la organización y deponen las armas, y quienes insisten en actividades terroristas, es necesario también para la seguridad de Turquía y para obtener resultados efectivos contra el terrorismo.

El Estado de la República de Turquía, evaluando las condiciones históricas existentes y el valiente llamamiento de Öcalan, debe implementar medidas y prácticas que faciliten que el PKK ponga fin a su existencia y deponga las armas.

Castigar con las penas más severas, e incluso con cadena perpetua, a los ciudadanos de la República de Turquía que han terminado sus vínculos con la organización y han manifestado su voluntad de deponer las armas, así como a los miembros del PKK que han sido privados de la ciudadanía, no servirá al propósito de la entrega de armas, ni contribuirá al objetivo de fortalecer el frente interno que se pondrá en marcha con la disolución del PKK y la entrega de armas, ni a la integración de Turquía, a la paz social o al desarrollo económico.”