Reacción de la vicepresidenta de la Gran Asamblea Nacional de Turquía, Karaca, ante Numan Kurtulmuş
La vicepresidenta de la Gran Asamblea Nacional de Turquía (TBMM), Gülizar Biçer Karaca, expresó su rechazo tras la decisión de asignar a Celal Adan para dirigir la Asamblea General, a pesar de que le correspondía el turno a ella, después del fallo del Tribunal Constitucional sobre el caso de Can Atalay.
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Los últimos acontecimientos en la Gran Asamblea Nacional de Turquía (TBMM) han puesto sobre la mesa un nuevo debate tras la decisión del Tribunal Constitucional sobre la violación de derechos en relación con la revocación del escaño de Can Atalay. El presidente de la TBMM, Numan Kurtulmuş, asignó a Celal Adan para dirigir la Asamblea General, a pesar de que le correspondía el turno a la vicepresidenta de la TBMM, Gülizar Biçer Karaca. Esta situación provocó la reacción de Karaca.
En una declaración escrita, Karaca señaló que esta decisión constituye una violación de la Constitución, del derecho y de la democracia. "Esta práctica arbitraria es una usurpación de la Constitución y de la democracia. Ignorar el orden constitucional es la declaración de un régimen de tutela autoritario", afirmó.
Karaca subrayó que la reputación de 105 años de la TBMM ha sido dañada y que el principio de "La soberanía pertenece incondicionalmente a la nación" se está utilizando solo como una decoración. Al indicar que se debe respetar la decisión del Tribunal Constitucional, Karaca declaró: "El pueblo de Hatay ha elegido a Şerafettin Can Atalay como su representante y se debe respetar esta voluntad".
Karaca argumentó que esta postura de Kurtulmuş supone una violación de la imparcialidad y representa un embargo sistemático a la representación de la oposición. "Esta actitud es una muestra de una mentalidad que reduce a la TBMM a ser un funcionario de lealtad del poder ejecutivo", añadió.
Finalmente, Karaca afirmó que el Parlamento no es la casa de los gobiernos, sino de la nación, y que ningún poder político puede usurpar el derecho de soberanía del pueblo. "Esta tribuna no habla por instrucciones, sino por la Constitución. La soberanía pertenece a la nación", concluyó.