¡Reacción del MHP a los eslóganes en la sala del tribunal! 'Antes predominaba la vergüenza'

El vicepresidente del MHP, Feti Yıldız, criticó los eslóganes y vítores ocurridos durante el juicio contra el alcalde de Estambul, Ekrem İmamoğlu. Yıldız señaló que, en el pasado, los políticos se mostraban más avergonzados ante los tribunales.

12punto

Hoy se celebró la segunda audiencia del juicio contra el alcalde de Estambul, Ekrem İmamoğlu, quien fue destituido de su cargo tras ser detenido en el marco de una investigación sobre el Ayuntamiento Metropolitano de Estambul, debido a sus declaraciones contra el fiscal jefe de Estambul, Akın Gürlek. El presidente del CHP, Özgür Özel, también asistió a la audiencia en Silivri del caso, en el que se solicita una pena de hasta 7 años y 4 meses de prisión e inhabilitación política para İmamoğlu.

La segunda audiencia del caso, cuya sesión anterior se llevó a cabo en una sala pequeña, fue trasladada a la sala más grande del complejo debido a la alta asistencia. El alcalde de Estambul, Ekrem İmamoğlu, quien fue llevado a la sala a las 10:05, fue recibido con aplausos por los asistentes. Quienes acudieron a apoyar a İmamoğlu corearon eslóganes como: “Turquía está orgullosa de ti”, “Todo saldrá muy bien”, “No hay salvación solos, o todos juntos o ninguno”.


Desde el MHP llegó una reacción a lo ocurrido en la sala del tribunal.

El vicepresidente del MHP, Feti Yıldız, quien hizo una declaración a través de su cuenta de redes sociales, afirmó sin mencionar nombres que el alcalde de Estambul, Ekrem İmamoğlu, está siendo juzgado por "delitos infamantes" (yüz kızartıcı suçlar) y señaló lo siguiente:

“El término 'delitos infamantes' no se ha utilizado con frecuencia en los últimos años. Tampoco figura como categoría de delito en nuestro Código Penal. Pero no ha dejado de ser un delito. La definición de 'delitos infamantes' existe en la Constitución y en leyes especiales.

Por ejemplo; delitos como prevaricación, falsificación de documentos oficiales, soborno, manipulación de licitaciones, manipulación de la ejecución de contratos, extorsión, malversación, fraude y quiebra fraudulenta son delitos infamantes.

Los políticos acusados de este tipo de delitos solían bajar la mirada, un poco tímidos y muy avergonzados, cuando comparecían ante un juez o ante la opinión pública. La gente sentía lástima por la situación en la que se encontraban y por sus actitudes desconcertadas. Se veía que sentir vergüenza también era una virtud. Ahora, ¡maşallah...! Con eslóganes, gritos de júbilo y aplausos...”