El 'Nostos' de Atatürk: De Odiseo a Anatolia
El psicoanalista Ümit Eren Yurtsever conecta el viaje de veinte años de Odiseo con la lucha de liberación liderada por Atatürk a través de referencias fascinantes.
12punto
He aquí el artículo escrito por Yurtsever:
La historia no es solo una lista de lo que ocurrió en el pasado. Es un espacio donde cada nación revive sus propios dolores y sueños reprimidos. El regreso de Odiseo a Ítaca tras veinte años de viaje y la declaración de "hemos vengado a Troya" que se escucha en boca de Mustafa Kemal y de Fatih no son historias inocentes. Son narrativas ideológicas construidas por el ser humano para cubrir sus carencias, transformar el trauma vivido en victoria y ganar legitimidad.
Cuando se piensa conjuntamente en el "retorno de lo reprimido" de Freud, los conceptos de "Gran Otro" y deseo de Lacan, la comprensión de la fantasía ideológica de Zizek y las teorías históricas de Vamik Volkan, surge un vínculo claro entre el regreso a casa de Odiseo y la narrativa nacional turca moderna.
La liberación de Anatolia no es solo una victoria militar y política. Es el inconsciente colectivo utilizando un mito antiguo para transformar su propio trauma en una "victoria elegida".
En la narración de Homero, el "nostos" (regreso a casa) no es un viaje ordinario. Es la lucha de la mente humana contra realidades destructivas. Los veinte años de Odiseo son el tiempo necesario para que los sentimientos reprimidos puedan regresar. Ítaca no es solo una isla, es lo que Lacan llama el "objeto perdido": el hogar anhelado e inalcanzable. El ser humano quiere volver a ese estado original y completo; pero este deseo está rodeado por los límites de los dioses, las leyes y el destino. La ira de Poseidón es el sentimiento de culpa dentro del hombre. Sacar el ojo de Polifemo es enfrentarse al lado primitivo y salvaje de uno mismo. Que Odiseo diga "Nadie" en la cueva es una estrategia inteligente: abandona temporalmente su identidad, se vuelve invisible y así sobrevive.
La misma estructura se observa en la narrativa nacional turca. La ocupación griega es un trauma repentino y destructivo. Es una amenaza a la que no se le encuentra sentido. Para lidiar con este trauma, el inconsciente colectivo invoca un mito antiguo: la caída de Troya. Troya se convierte en el "trauma elegido"; Dumlupınar, por su parte, se convierte en la "victoria elegida" que repara ese trauma. La frase "hemos vengado a Troya" es un ejemplo de la fantasía ideológica que describe Zizek. La ideología ofrece un marco que suaviza el dolor de la realidad. El individuo no se ve a sí mismo como el sujeto principal de la historia, sino como el pagador de una deuda muy antigua. Así, el conflicto Oriente-Occidente deja de ser una historia de maduración individual y se transforma en un cierre nacional.
Las paradas en el viaje de Odiseo son pruebas relacionadas con los deseos y los límites del ser humano.
Circe encierra a los hombres en el placer animal convirtiéndolos en cerdos.
Calipso, por otro lado, ofrece la inmortalidad y una serenidad eterna. Sin embargo, la inmortalidad es el fin del deseo. Porque el deseo solo existe con la conciencia de la carencia y la muerte. Odiseo, con la ayuda de la razón y los límites, se libera de este placer excesivo y elige Ítaca, que es difícil, incompleta, pero real. El ser humano solo puede alcanzar su propia identidad aceptando el hecho de que es mortal e incompleto.
Estas pruebas aparecen de manera similar en la lucha de Atatürk. Odiseo parte de Troya con la victoria, pero está lejos de su hogar. Para Atatürk, Mudros y Sèvres son el momento en que se pierde Anatolia. El desembarco en Samsun es el renacimiento del deseo de alcanzar la patria perdida. Al igual que Odiseo se convierte en "Nadie", Atatürk deja de lado su identidad oficial; actúa dentro del pueblo como una voluntad sin nombre. Se aleja de la presión de Estambul, del sultán y de los ocupantes.
La trampa que ofrecen Circe y Calipso es la Estambul bajo ocupación: la promesa de reconciliación, olvido y la "continuación del viejo orden". Pasar a Anatolia es rechazar esta trampa y elegir el camino difícil pero real.
Cuando Odiseo desciende al inframundo y habla con los muertos, se enfrenta a los lados reprimidos del pasado. En la narrativa turca, la reactivación de las palabras de Fatih sobre la "venganza de Troya" y las referencias de Atatürk a la antigua Anatolia son el mismo enfrentamiento.
Las sirenas, Escila y Caribdis muestran la necesidad de mantener el equilibrio entre los peligros externos e internos. Atatürk también mantiene la línea de la "voluntad nacional" entre los enemigos externos y las fuerzas opositoras internas. Al igual que Odiseo es dejado en Ítaca mientras duerme, la proclamación de Lausana y de la República es un momento de despertar que llega al final de un largo viaje. Pero cuando Odiseo regresa a casa, su hogar está lleno de extraños. El proceso de Atatürk de "limpiar la tierra de extranjeros" y purgar el viejo orden es el mismo ritual: reclamar el hogar nuevamente.
Finalmente, llega la prueba de Penélope. Incluso cuando Odiseo regresa a casa, no es reconocido de inmediato. Su identidad se confirma con una marca secreta: la cama tallada en un olivo. La narrativa de la liberación de Anatolia busca, de manera similar, la marca de la "autenticidad" que proviene de las profundidades de la historia. La fundación de la República no es solo una victoria militar. Es la reafirmación de valores fundamentales como la voluntad nacional, la soberanía y el laicismo. El mito viste a la memoria colectiva con una armadura limpia, corrigiendo los lados complejos y dolorosos de la historia. Pero la larga migración, el dolor y la pérdida subyacentes siempre permanecen como una huella.
En conclusión, el viaje de Odiseo y la lucha de Atatürk se unen en los siguientes puntos:
* Anatolia como objeto perdido (Madre),
* La ocupación como trauma,
* La ruptura con Estambul como rechazo a la trampa del placer excesivo,
* La venganza de Troya como el retorno de lo reprimido,
* La República como confirmación de la identidad.
Esta comparación saca a la historia de ser una simple historia de éxito. La convierte en un ejemplo vivo de cómo las sociedades transforman sus propios dolores y deseos en una narrativa.
Ümit Eren Yurtsever
Psicoanalista