El régimen de Asad en Siria en proceso de colapso: Causas y últimos acontecimientos
El rápido avance de los grupos antigubernamentales y el cambio en los equilibrios regionales han llevado el futuro de Siria a un punto más incierto que nunca. Un análisis publicado en la revista de política exterior estadounidense Foreign Policy señala que, esta vez, Rusia e Irán no han sido suficientes en su apoyo.
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Se señala que el gobierno de Bashar al-Asad en Siria está entrando en uno de los periodos más frágiles de la historia del país. Un análisis publicado en la revista de política exterior estadounidense Foreign Policy destacó que el colapso económico, la propagación del crimen organizado y la disminución del apoyo internacional han sacudido gravemente al régimen de Asad. El rápido avance de los grupos antigubernamentales y el cambio en los equilibrios regionales han llevado el futuro de Siria a un punto más incierto que nunca.
ATAQUES QUE NO SON UNA SORPRESA
En la última semana, grupos armados de oposición, encabezados por Hayat Tahrir al-Sham (HTS), han avanzado por las regiones central y sur del país tras lanzar operaciones integrales desde el norte de Siria, tomando el control de cerca de 250 asentamientos. Ciudades de importancia estratégica como Alepo cayeron fuera del control de las fuerzas gubernamentales en solo 24 horas. Esta situación ha revelado una vez más cuán frágil es la administración de Damasco desde el punto de vista militar y logístico.
HTS ha aumentado seriamente su capacidad militar desde 2020. Con unidades de operaciones especiales, tropas equipadas con tecnología térmica para operaciones nocturnas y herramientas como misiles de crucero modernos, han logrado debilitar a las fuerzas del régimen. Las pérdidas sufridas por el régimen en Hama y Homs muestran que la línea de defensa de Asad ha comenzado a colapsar por completo.
LA INEFICACIA DE RUSIA E IRÁN
Rusia e Irán, conocidos como los aliados más poderosos de Asad, esta vez no están siendo suficientes para salvar al régimen. Las inversiones realizadas por Rusia en los últimos ocho años para reestructurar el ejército sirio han tenido un resultado ineficaz. Los grupos de milicias se han convertido en una estructura militar más fuerte que el ejército del régimen. Las intervenciones de Irán y Hezbolá en el terreno, por su parte, han sido limitadas debido a las graves bajas.
La guerra de Rusia en Ucrania y las operaciones de Israel contra Irán en 2023 han dificultado aún más que estos dos países se centren en Siria. A pesar de los planes de ataque anunciados por HTS en octubre, ha sido notable que Rusia e Irán no hayan podido dar una respuesta efectiva.
COLAPSO ECONÓMICO Y SOCIAL
La verdadera fragilidad del régimen de Asad proviene más de la crisis económica que de los fracasos militares. La libra siria, que en 2020 se cotizaba a 1.150 libras por 1 dólar, ha caído hoy a 17.500 libras. Mientras que gran parte de la población del país vive por debajo del umbral de la pobreza, las redes de crimen organizado y el tráfico de drogas han profundizado aún más los problemas económicos.
Mientras Siria se ha convertido en uno de los mayores productores de anfetaminas del mundo, los ingresos obtenidos de este comercio terminan en manos de redes criminales en lugar de en la población. Esta situación ha destruido incluso los últimos elementos de unidad dentro del régimen.
DISMINUCIÓN DEL APOYO INTERNACIONAL
El aislamiento que vive Asad en la arena internacional acelera el proceso de colapso del régimen. Los pasos hacia la normalización iniciados con algunos países árabes en 2023 no pudieron proporcionar un apoyo duradero al régimen de Asad. Por otro lado, el interés de actores como Europa y Estados Unidos en la crisis siria ha disminuido.
¿QUÉ SE ESPERA EN EL FUTURO?
La administración de Damasco está bajo más presión que nunca debido a la propagación del crimen organizado, el colapso económico y la disminución del apoyo internacional. El creciente poder militar de los grupos opositores y su apoyo regional están rompiendo aún más la resistencia del régimen. En este entorno de crisis multifacética que enfrenta la administración de Asad, el futuro de Siria se encuentra en una gran incertidumbre.
Los últimos acontecimientos dejan claro que la crisis siria no está en un estado "congelado" y que ha entrado en un proceso de desintegración grave. Queda por ver cómo afectarán estos cambios en Siria a los equilibrios regionales y globales.