¿Podrían la crisis en Irán y Siria enfrentar a Turquía a una nueva ola migratoria?

El recrudecimiento de los conflictos en Siria y las protestas masivas en Irán podrían enfrentar a Turquía a la amenaza de una nueva ola migratoria como consecuencia directa de las crisis en sus países vecinos.

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Por un lado, Irán arde en llamas, mientras que por el otro, la confusión en Siria vuelve a poner sobre la mesa una pregunta crítica sobre la situación actual en los dos vecinos de Turquía: ¿Está a las puertas una nueva ola migratoria para nuestro país?

En realidad, la caída de Bashar al-Ásad y la llegada de Shara al poder fueron consideradas por muchos como una posibilidad de "estabilidad" en Siria. Sin embargo, esta expectativa se desvaneció rápidamente. Aunque se había llegado a un acuerdo entre el gobierno sirio y las FDS, los enfrentamientos se han intensificado nuevamente en el último periodo. Mientras el norte del país cae una vez más en las garras del caos, decenas de miles de civiles han sido desplazados y se han visto obligados a refugiarse en zonas seguras. Si los conflictos aumentan aún más, la posibilidad de que este panorama desencadene una nueva ola migratoria se fortalece cada vez más.

En el frente iraní, se están produciendo una vez más movimientos callejeros masivos. Pero esta vez, las protestas no se limitan solo a Teherán. Por primera vez desde la Revolución Iraní, existe una rebelión de tan gran escala contra el régimen. La crisis económica, la alta inflación y la presión política se encuentran entre las causas fundamentales de las protestas. Esta vez, a las demandas de libertad de los jóvenes se suma un sector social mucho más amplio. Según cifras no oficiales, se indica que más de 500 manifestantes y más de 100 miembros del personal de seguridad han perdido la vida.

Por un lado, la explosión social en Irán; por el otro, la inestabilidad que se profundiza en Siria... Para Turquía, el asunto no se limita solo al título de política exterior. La seguridad fronteriza y la gestión migratoria también constituyen las dimensiones más críticas de este proceso. Turquía podría verse obligada, una vez más, a enfrentarse a las consecuencias directas de las crisis en sus países vecinos.