¿Quién vertió el hormigón sobre quién?

¿Estos 'hormigoneros' que querían enterrar al CHP en hormigón, realmente querían construir una oposición efectiva? ¿O su única preocupación era ampliar sus propias esferas de poder y fortalecer sus ambiciones personales con hormigón? El politólogo Çetin Sağsöz escribe...

12punto

¡Hormigón para los nietos de Sülün Osman!

“Quieren enterrarme en hormigón...”

Esta frase fue el punto más impactante del artículo que Ekrem İmamoğlu escribió tras su crítica reunión con Kemal Kılıçdaroğlu.

Pero hoy, lo que todos los que leen esta frase deberían preguntarse realmente es esto:

¿Quién vertió realmente el hormigón sobre quién?

¿Estos 'hormigoneros' que querían enterrar al CHP en hormigón, realmente querían construir una oposición efectiva?

¿O su única preocupación era ampliar sus propias esferas de poder y fortalecer sus ambiciones personales con hormigón?

Durante meses dijeron: “¡Somos los primeros en las encuestas!”.

Hicieron una oposición vacía y defensiva diciendo: “¡Han encarcelado a nuestro candidato presidencial que obtuvo 15,5 millones de votos!”.

¿Y al final?

¿Aquellos que ignoraron la 'Mesa de los 6' se convirtieron en prisioneros de un deseo de construir una oposición solitaria?

Hoy, quienes dicen “no nos mezclamos con el DEM”, intentan determinar el destino del país uniendo a cuatro elementos incompatibles, como si se tratara de una mezcla de té de contrabando con HÜDA-PAR.

La realidad es esta:

El proceso de congreso llevado a cabo en el CHP bajo el nombre de “cambio” fue moldeado por una forma de intervención sin precedentes en la historia política de Turquía.

Ese salón no fue el escenario de un partido político, sino de una operación política.

El proceso, que comenzó meses antes con reuniones por Zoom, fue una purga planificada dirigida por alcaldes y una maquinaria de relaciones públicas respaldada por los medios.

Y esta purga no se realizó por medios democráticos, sino con dinero.

La voluntad de los delegados fue ignorada.

Fue dirigida, fue comprada.

Las acusaciones son claras: millones de liras fueron distribuidas a los delegados como “primas de persuasión”.

Es decir, el cargo no cambió por ideas, sino por dinero.

Quienes gestionaron este proceso no intervinieron desde fuera, sino desde dentro:

Con cargos, con poder, con poder mediático.

Quien dijo “quieren enterrarme en hormigón” no fue İmamoğlu; en realidad, otros fueron los enterrados en hormigón.

Lo que fue enterrado:

Fue la reputación del Partido Republicano del Pueblo (CHP).

Su brújula moral.

Su memoria institucional.

Quienes dirigieron la operación solo cambiaron el asiento bajo la máscara del cambio.

Pero el método siguió siendo el mismo:

Fraude, dinero, poder y manipulación mediática.

¿Y en qué parte de Turquía se considera esto ético?

Si la política se ha ensuciado tanto, ¿quiénes son los actores de esta suciedad?

¿Quién es el fundador, el ejecutor y el protector de este sistema?

La respuesta es clara:

Ekrem İmamoğlu y el bloque de poder que lo rodea.

Este bloque llevó a cabo un proceso de purga bajo el nombre de cambio.

Kemal Kılıçdaroğlu no era solo un objetivo; era el último obstáculo frente a esta operación.

El obstáculo fue eliminado.

¿Y ahora?

Cada día un nuevo alcalde del CHP es detenido.

Las noticias sobre corrupción llegan una tras otra.

El CHP se aleja del pueblo y el pueblo del CHP.

Porque no solo se perdió un líder; se perdió la base moral del partido.

Entonces, preguntemos una vez más y con más valentía:

> ¿Quién vertió el hormigón sobre quién?

Aquellos que movilizaron millones para derrocar a su propio líder...

Aquellos que diseñaron la voluntad de los delegados con dinero...

Aquellos que no buscan ayuda en el pueblo, sino en las agencias de relaciones públicas...

Hoy, lo que está enterrado en hormigón no es solo Kılıçdaroğlu;

Es la esperanza del pueblo, la conciencia del partido, el honor de la política.

Y no olviden:

El hormigón se cubre por encima, pero la verdad que yace debajo nunca se pudre.

Algún día ese hormigón se agrietará...

La verdad volverá a brotar.