¡Atención al agrandamiento de los ganglios linfáticos en niños!
Con la llegada del otoño, los niños se vuelven más propensos a las infecciones de las vías respiratorias superiores. Durante este proceso, el agrandamiento de los ganglios linfáticos puede ser un signo de infecciones simples, pero también de problemas de salud más graves. Los expertos enfatizan la importancia de un diagnóstico temprano y piden a los padres que presten atención a esta situación. Observar los cambios en los ganglios linfáticos es de gran importancia para la salud de los niños.
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Con la llegada del otoño, el descenso de las temperaturas y la facilidad con la que los virus se propagan en entornos concurridos provocan un rápido aumento de las infecciones de las vías respiratorias superiores en los niños. Estas infecciones pueden causar síntomas como fiebre, dolor de garganta, tos y fatiga, y a menudo pueden confundirse con enfermedades estacionales como el resfriado común o la gripe. ¡Sin embargo, hay que estar atentos! El Prof. Dr. Cengiz Canpolat, especialista en Hematología y Oncología Pediátrica del Hospital Acıbadem Altunizade, advierte: "Aunque el agrandamiento de los ganglios linfáticos suele deberse a infecciones de las vías respiratorias superiores, a veces puede ser un síntoma de una enfermedad grave como la leucemia. Por lo tanto, investigar un síntoma como el agrandamiento de los ganglios linfáticos es de gran importancia". El Prof. Dr. Canpolat ofreció importantes recomendaciones a los padres con motivo de la Semana de los Niños con Leucemia, que se celebra del 2 al 8 de noviembre.
La leucemia, uno de los tipos de cáncer infantil más frecuentes en nuestro país, encabeza la lista con una tasa del 30 por ciento y suele manifestarse con hematomas en las piernas. Sin embargo, estos hematomas a menudo se atribuyen a la "travesura del niño" o a que "se golpeó la pierna con objetos mientras jugaba", lo que puede hacer que se pierda la oportunidad de un diagnóstico temprano. Uno de los mayores obstáculos para el diagnóstico precoz son los "síntomas comunes" que pueden confundirse con infecciones de las vías respiratorias superiores.
El especialista en Oncología Pediátrica, Prof. Dr. Cengiz Canpolat, señala que los niños contraen enfermedades de las vías respiratorias superiores con frecuencia, especialmente en los meses de otoño e invierno, y advierte que el agrandamiento de los ganglios linfáticos, un síntoma importante de la leucemia, puede pasar desapercibido durante estos periodos. La leucemia, conocida popularmente como "cáncer de sangre", se observa con frecuencia especialmente en el grupo de edad de 2 a 5 años, aunque puede aparecer a cualquier edad, desde el periodo neonatal hasta la adolescencia. El médico especialista advierte: "La leucemia, que se produce como resultado de la proliferación y división incontrolada de las células óseas y sanguíneas, es una enfermedad que pone en peligro la vida. Sin embargo, dado que algunos de sus síntomas se asemejan a los de enfermedades consideradas menores como la gripe o el resfriado, se puede perder la oportunidad de un diagnóstico temprano, que es de importancia crítica para el tratamiento".
¡PRESTE ATENCIÓN A LOS CAMBIOS EN ESTAS ZONAS!
El médico especialista señala que, debido a que el sistema inmunológico de los niños aún no está lo suficientemente desarrollado, se enfrentan frecuentemente a infecciones virales y bacterianas, y afirma que en este proceso los ganglios linfáticos pueden agrandarse, especialmente en las zonas del cuello, las axilas o la ingle. Explica en qué casos se debe realizar una investigación detallada: "Los ganglios linfáticos que aparecen debido a infecciones virales suelen reducirse por sí solos. El agrandamiento de los ganglios linfáticos causado por infecciones bacterianas se controla con tratamiento antibiótico. Sin embargo, si una vez finalizado el proceso de tratamiento los ganglios linfáticos no han disminuido o el agrandamiento continúa, se debe acudir sin falta al departamento de Hematología y Oncología Pediátrica".
Además, el agrandamiento de los ganglios linfáticos que se desarrolla durante las infecciones de las vías respiratorias superiores generalmente no supera un cierto tamaño y se siente sensibilidad al tocarlos. Sin embargo, si el agrandamiento del ganglio linfático se debe a la leucemia, estos ganglios pueden parecer más grandes y duros, y es posible que no presenten sensibilidad. Por esta razón, es importante prestar atención a la ubicación, el número y el tamaño de los ganglios linfáticos en el cuerpo, si hay enrojecimiento o aumento de temperatura al tocarlos, si están en una sola zona del cuerpo o si están generalizados, si muestran reducción o crecimiento a pesar del tratamiento, y también si van acompañados de fiebre".
¡SI EL AGRANDAMIENTO DE LOS GANGLIOS LINFÁTICOS VA ACOMPAÑADO DE FIEBRE ALTA!
La leucemia tiene muchos síntomas, desde fatiga hasta fiebre alta, tos persistente, dolor en brazos y piernas, pequeñas hemorragias que tardan en sanar en diferentes zonas como la boca, los dientes y la nariz, hasta la presencia de sangre en la orina y las heces. En la leucemia, el agrandamiento de los ganglios linfáticos puede ir acompañado especialmente de fiebre alta. Debido a la disminución de las células que proporcionan la inmunidad del paciente, puede desarrollarse un cuadro de fiebre prolongada que no responde al tratamiento. En tal caso, es de vital importancia realizar exámenes avanzados.
EL TRATAMIENTO COMPLETO ES POSIBLE EN LA LEUCEMIA, ¡PERO!
El experto, que afirma que la leucemia puede surgir como resultado de factores ambientales además de factores genéticos, subraya que gracias a los rápidos avances en tecnología y medicina, en los últimos años se han obtenido resultados mucho más efectivos en su tratamiento. "Los padres no deben entrar en pánico de inmediato, deben mantener la calma durante el proceso de tratamiento y no tratar a sus hijos como si se enfrentaran a un problema extraordinario. Es extremadamente importante que los miembros de la familia cooperen con el médico y aborden al niño de una manera saludable y lógica para el éxito del tratamiento. Hoy en día, con un diagnóstico temprano y el tratamiento adecuado, la tasa de recuperación en la leucemia infantil llega hasta el 75 por ciento, y en la leucemia linfoblástica aguda hasta el 95 por ciento, e incluso se puede lograr una recuperación total".
¡UN SIMPLE ANÁLISIS DE SANGRE JUEGA UN PAPEL CRÍTICO!
Se señala que la conciencia social sobre la leucemia en nuestro país no está lo suficientemente desarrollada. El diagnóstico de la enfermedad se puede realizar con un simple hemograma, pero debido a la falta de conciencia, a menudo se pierde la oportunidad de un diagnóstico temprano y se intenta intervenir a los pacientes en etapas avanzadas. Cuando se diagnostica a tiempo, se puede lograr la recuperación con un proceso de tratamiento de dos a tres años, dependiendo del tipo de cáncer y del grupo de riesgo. Por lo tanto, es extremadamente importante que los padres observen a sus hijos cuidadosamente.