El dolor abdominal intenso tras una comida grasa podría ser señal de inflamación de la vesícula biliar
Según los expertos, el dolor que comienza en la parte superior derecha del abdomen y se irradia hacia la espalda o el hombro puede indicar una inflamación de la vesícula biliar.
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El dolor abdominal intenso que comienza especialmente después de comidas grasas y dura horas no siempre es, como se suele pensar, un simple síntoma de indigestión. El dolor que se siente en la parte superior derecha del abdomen y que puede irradiarse hacia la espalda o el hombro derecho podría ser una señal de inflamación de la vesícula biliar, denominada médicamente como colecistitis aguda.
El Dr. İsmail Çalıkoğlu, especialista en Cirugía General del Hospital Acıbadem Fulya, señaló que no se debe ignorar el dolor abdominal intenso acompañado de fiebre, náuseas y vómitos, y advirtió que, en tales casos, se debe acudir a un centro de salud sin perder tiempo.
La vesícula biliar es un órgano que almacena la bilis producida por el hígado y transfiere este líquido al intestino, especialmente durante la digestión de alimentos grasos. La alteración del equilibrio entre el colesterol, las sales biliares y los pigmentos en el contenido de la bilis puede provocar primero barro biliar y, posteriormente, cálculos biliares.
Si uno de los cálculos biliares obstruye el conducto de salida de la vesícula, el flujo de bilis se bloquea. La bilis acumulada puede causar edema e inflamación en la pared de la vesícula biliar. Según el Dr. Çalıkoğlu, los cálculos biliares son responsables de aproximadamente el 90-95% de los casos de colecistitis aguda.
Çalıkoğlu, quien señaló que los cálculos biliares son bastante comunes en la sociedad, indicó que se estima que entre el 10% y el 20% de los adultos tienen cálculos biliares. Si bien en una parte importante de estas personas no se observan síntomas, en algunos pacientes pueden desarrollarse problemas graves como inflamación de la vesícula biliar, obstrucción de las vías biliares o pancreatitis.
SÍNTOMAS Y FACTORES DE RIESGO
El síntoma más típico de la inflamación de la vesícula biliar es el dolor que comienza en la parte superior derecha del abdomen y se vuelve cada vez más intenso. El dolor a menudo puede irradiarse al hombro derecho, debajo del omóplato derecho o hacia la espalda. Las náuseas, los vómitos, la pérdida de apetito y la fiebre también pueden acompañar al cuadro. A medida que la enfermedad progresa, pueden aparecer escalofríos, fiebre alta y un deterioro del estado general.
La inflamación de la vesícula biliar es aproximadamente 2-3 veces más frecuente en mujeres que en hombres. Se considera que el aumento de la cantidad de colesterol en la bilis debido a la hormona estrógeno y la ralentización de los movimientos de la vesícula biliar durante el embarazo influyen en el mayor riesgo en las mujeres.
La edad avanzada, los antecedentes familiares, la obesidad, la diabetes, el colesterol alto, el ayuno prolongado, la pérdida de peso rápida y algunas enfermedades de la sangre también se encuentran entre los factores de riesgo. Mantener un peso saludable, realizar actividad física regular, llevar una dieta rica en fibra, no permanecer en ayunas durante mucho tiempo y evitar la pérdida de peso muy rápida pueden ayudar a reducir el riesgo.
DIAGNÓSTICO PRECOZ Y TRATAMIENTO QUIRÚRGICO
En el diagnóstico, se evalúan las quejas del paciente y los hallazgos del examen físico; se investigan los signos de infección mediante análisis de sangre. La ecografía abdominal suele ser la primera opción en las imágenes. Con la ecografía, se pueden detectar en gran medida los cálculos biliares, el engrosamiento de la pared de la vesícula biliar, la acumulación de líquido alrededor y los hallazgos que sugieren inflamación.
En la primera etapa del tratamiento, se administran líquidos por vía intravenosa, control del dolor y, cuando es necesario, antibióticos. Sin embargo, el tratamiento farmacológico a menudo no elimina la fuente del problema. Çalıkoğlu afirmó que, mientras existan cálculos dentro de la vesícula biliar, el riesgo de ataques de inflamación recurrentes persiste, y que en los pacientes adecuados, el tratamiento definitivo es la extirpación quirúrgica de la vesícula biliar.
El Dr. Çalıkoğlu enfatizó que la cirugía laparoscópica de vesícula biliar realizada dentro de las primeras 72 horas tras el inicio de los síntomas no solo ayuda a que la cirugía se realice de forma más segura, sino que también puede reducir la duración de la estancia hospitalaria y el riesgo de complicaciones. Las consultas tardías pueden provocar consecuencias potencialmente mortales como gangrena de la vesícula biliar, perforación, peritonitis generalizada y sepsis.