El ictus es la segunda causa más común de muerte y discapacidad en el mundo

El ictus, la segunda causa más común de muerte y discapacidad en el mundo, se presenta como una enfermedad que surge con el tiempo y constituye un factor de riesgo que afectará a una de cada cuatro personas a lo largo de su vida.

İHA

El neurólogo Dr. Güven Arslan, con motivo del 29 de octubre, Día Mundial del Ictus, señaló que una de cada cuatro personas se enfrenta al riesgo de sufrir un ictus a lo largo de su vida y explicó las formas de prevención.

El cuadro de daño cerebral causado por la obstrucción o hemorragia de los vasos que nutren las células nerviosas del cerebro se denomina "ictus" y, dependiendo de la región cerebral afectada, puede derivar en trastornos del habla y la comprensión, pérdida de visión, pérdida de fuerza, trastornos de la marcha, parálisis e incluso la muerte.

Según los estudios, una de cada cuatro personas se enfrenta al riesgo de sufrir un ictus a lo largo de su vida, por lo que es necesario conocer y prevenir esta enfermedad.

“LOS ICTUS DE ORIGEN GENÉTICO SUELEN APARECER ANTES DE LOS 65 AÑOS”

El Dr. Arslan, quien indicó que el ictus se divide en dos clases principales según su mecanismo, isquémico (obstrucción vascular) o hemorrágico (hemorragia), afirmó: “Otro subgrupo del ictus es el que se denomina ataque isquémico transitorio, un cuadro en el que los síntomas remiten en 24 horas tras una obstrucción y reapertura breve de los vasos cerebrales. Esta situación debe considerarse como un presagio de un ictus permanente en el futuro y los controles médicos deben realizarse de inmediato. Los ictus de origen genético suelen aparecer antes de los 65 años, mientras que los debidos a otros factores se observan a partir de los 65 años”.

“LA MALA ALIMENTACIÓN ES UN FACTOR DE RIESGO MUY IMPORTANTE”

Subrayando que casi la totalidad de los factores de riesgo mencionados son evitables o reducibles, el Dr. Arslan señaló lo siguiente sobre las medidas que se pueden tomar para prevenir el ictus:

“Además de en pacientes con diabetes, hipercolesterolemia e hipertensión, se debe enfatizar la importancia de una alimentación saludable y el ejercicio en personas sanas. Por alimentación saludable se entiende la creación de menús basados en verduras y con bajo contenido en carbohidratos. El consumo de carne también debe ser moderado y magro. El uso de grasas con alto contenido en Omega 3 puede prevenir la formación de placas vasculares y el estrechamiento de los vasos en el sistema cardiovascular. También es posible prevenir los daños que el estrés y el tabaco acumulan en los vasos a lo largo de los años. No se debe descuidar el seguimiento y tratamiento adecuado de los problemas de salud ya diagnosticados. Los familiares de personas con predisposición genética a la coagulación también deben ser examinados para detectar estos trastornos y, si es necesario, tomar medidas preventivas iniciando un tratamiento farmacológico”.