La tendencia de beber aceite de oliva en ayunas: efectos observados en una prueba de dos semanas y advertencias de expertos

La rutina de beber aceite de oliva, difundida en redes sociales, se convirtió en tema de debate tras una prueba personal de dos semanas. Los expertos advierten sobre las porciones y la sensibilidad estomacal.

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La rutina de "beber aceite de oliva cada mañana en ayunas", que se ha vuelto popular en las redes sociales y en los círculos de vida saludable, ha vuelto a ser objeto de debate tras una prueba personal de dos semanas. La mujer que realizó la prueba relató que consumía aceite de oliva virgen directamente por las mañanas y anotó los cambios que sintió en su cuerpo durante el proceso.

El aceite de oliva virgen, uno de los productos básicos de la dieta mediterránea, es conocido por ser rico en ácidos grasos saludables, vitamina E y polifenoles. Sin embargo, recientemente se han difundido rápidamente publicaciones que sugieren beber el aceite de oliva directamente con una cuchara o en pequeñas cantidades, en lugar de añadirlo a las comidas.

En los primeros días de la prueba, las quejas más evidentes fueron náuseas y una sensación de ardor en la garganta. Consumir un líquido denso y aceitoso con el estómago vacío puede resultar molesto, especialmente para quienes no están acostumbrados. La mujer también señaló que experimentó una aceleración notable en sus movimientos intestinales durante el mismo periodo.

Después de la primera semana, destacó una sensación de saciedad más prolongada. Se indicó que, debido a que las grasas del aceite de oliva pueden ralentizar el vaciado gástrico, disminuyó el deseo de picar entre horas durante el día y las crisis repentinas de antojo por dulces se sintieron con menos frecuencia. En la prueba personal, también se afirmó que la piel lucía más hidratada y brillante.

ADVERTENCIA DE LOS EXPERTOS SOBRE LAS PORCIONES

Los nutricionistas y gastroenterólogos subrayan que el aceite de oliva virgen tiene un lugar importante en una alimentación equilibrada, pero señalan que no es necesario beberlo directamente para obtener estos beneficios.

Según los expertos, consumir aceite de oliva en ayunas puede aumentar las quejas de gastritis y reflujo en personas con estructuras estomacales sensibles, y puede desencadenar molestias en quienes tienen problemas relacionados con la vesícula biliar. Además, se recuerda que una cucharada de aceite de oliva contiene aproximadamente 120 calorías, por lo que se advierte que un consumo descontrolado puede provocar un aumento de peso.

Se afirma que la forma más segura de un uso saludable es incluir el aceite de oliva de manera medida en ensaladas, platos de verduras y en la alimentación diaria, siempre en crudo. Se recomienda a quienes padecen problemas crónicos de estómago, intestino o vesícula biliar que consulten a un médico antes de probar este tipo de rutinas.