Parto en el agua: Respuestas de una experta a las 7 preguntas más frecuentes
Las siete preguntas más frecuentes sobre el método de parto en el agua, que las futuras madres investigan a menudo durante su proceso de preparación para el parto, son respondidas por la Dra. Refika Gasimova, especialista en Obstetricia y Ginecología.
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El método de parto en el agua, que ha ganado protagonismo entre las opciones de parto natural en los últimos años, es investigado con interés por las futuras madres, especialmente durante las últimas etapas del embarazo. La Dra. Refika Gasimova, especialista en Obstetricia y Ginecología, respondió a siete preguntas clave, desde los procesos y beneficios de este método hasta sus posibles riesgos y los conceptos erróneos más comunes.
¿QUÉ ES EL PARTO EN EL AGUA Y CÓMO SE LLEVA A CABO?
El parto en el agua es un método en el que la madre da a luz mientras permanece en una piscina de parto estéril y controlada, con agua mantenida a una temperatura constante de entre 35 y 37°C, durante las fases de contracción y expulsión. Esta piscina es lo suficientemente amplia para que la madre pueda moverse con comodidad, ofreciendo un entorno especial que facilita el nacimiento. Durante todo el proceso, la madre se beneficia del efecto relajante del agua caliente; la fuerza de flotación reduce la carga muscular, mientras que aumenta la sensación de privacidad y confort.
BENEFICIOS PARA LA MADRE Y EL BEBÉ
La relajación proporcionada por el agua caliente reduce el dolor y los espasmos; los músculos funcionan con mayor facilidad y la duración del parto puede acortarse. Además, en un cuerpo relajado por el efecto del agua caliente, se fortalece la percepción de privacidad y se observan efectos positivos en la psicología del parto. La Dra. Gasimova afirma: “En el parto en el agua, la madre se siente más segura y, al tener menos contacto con el entorno, puede estar más tranquila desde el punto de vista psicológico”.
Para el bebé, la transición desde el entorno lleno de líquido en el útero materno a un entorno similar en la piscina de parto le permite experimentar un nacimiento más suave y delicado. El flujo de sangre y oxígeno no se ve afectado durante este proceso, y gracias al contacto piel con piel realizado inmediatamente después del nacimiento, se fortalece el vínculo madre-bebé y aumenta la liberación de la hormona oxitocina.
¿EN QUÉ CASOS ES ADECUADO EL PARTO EN EL AGUA?
No todas las futuras madres pueden ser candidatas para un parto en el agua. La Dra. Gasimova señala: “El parto en el agua puede recomendarse a madres cuyo proceso de embarazo transcurre sin complicaciones, que esperan un solo bebé y cuyo estado de salud es adecuado. Sin embargo, no se recomienda en casos que requieran cesárea, embarazos múltiples, presentación de nalgas o embarazos de alto riesgo. Es imprescindible una evaluación médica antes de la aplicación”.
¿EXISTE RIESGO DE QUE EL BEBÉ TRAGUE AGUA?
Una de las mayores preocupaciones sobre el parto en el agua es la idea de que el bebé pueda tragar agua. Sin embargo, la Dra. Gasimova explica: “El bebé ya vive en un entorno acuoso dentro del útero. Durante el parto, no traga agua por reflejo; toma su primera bocanada de aire tan pronto como sale del agua. Cuando se realiza acompañado por un equipo experimentado, este riesgo es extremadamente bajo”.
RIESGOS DEL PARTO EN EL AGUA Y CONCEPTOS ERRÓNEOS
La higiene de la piscina de parto y la idoneidad de la temperatura del agua son fundamentales para la seguridad del parto en el agua. En los partos realizados con equipos experimentados, el riesgo de infección se minimiza; además, debido al efecto relajante del agua, puede reducirse la necesidad de episiotomía o puntos de sutura. Según la Dra. Gasimova, una de las preocupaciones más frecuentes es el riesgo de infección, pero esto puede prevenirse significativamente si se garantiza una higiene y esterilización adecuadas.
Al enfatizar que el parto en el agua no se recomienda en casos de gemelos, presentación de nalgas o después de una cesárea, la Dra. Gasimova añade: “Cada parto es individual, por lo que la decisión sobre la idoneidad del método debe tomarse considerando todos los datos médicos”.
Otro error común es pensar que el parto en el agua elimina por completo la intervención médica; sin embargo, en caso de que se requiera una intervención de emergencia, es necesario salir rápidamente de la piscina y acceder al apoyo médico necesario.
El parto en el agua es un método que requiere ser abordado con información correcta para disipar dudas, además de contar con especialistas experimentados y condiciones seguras. Que las futuras madres tomen una decisión consciente de acuerdo con su estado de salud personal y las recomendaciones de sus médicos juega un papel crítico en la culminación saludable del proceso.