Un viaje que comenzó con visión doble resultó ser una enfermedad mortal

Una mujer británica de 30 años pensó que la visión doble que comenzó durante un largo vuelo era algo pasajero. Sin embargo, este síntoma, que parecía inocente, era el inicio de una enfermedad vital.

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Abi Smith, residente de la región de West Midlands en Inglaterra, atribuyó a la presión de la cabina el problema de visión doble que experimentó en un avión durante sus vacaciones. Sin embargo, durante su viaje, Abi no solo sufrió visión doble, sino también debilidad en las piernas derecha e izquierda, además de graves problemas en su capacidad de agarre manual.

Al tener dificultades para sostener utensilios en la cocina, la joven se preocupó y acudió al hospital, pero la primera tomografía computarizada no mostró ningún hallazgo.

Tras regresar a su país, Abi fue sometida a un examen detallado en el Queens’s Hospital, ubicado en Burton Upon Trent.

En la resonancia magnética realizada, se reveló que Smith, de quien inicialmente se sospechaba que había sufrido un derrame cerebral, en realidad tenía un tumor de glioma que se había extendido desde la base de su cerebro hasta la médula espinal.

En la evaluación inicial, los médicos consideraron la posibilidad de un accidente cerebrovascular debido a la pérdida de movimiento en su lado derecho; sin embargo, los resultados mostraron que el tumor se había propagado desde la base del cráneo hasta la médula espinal.

Abi Smith, quien estaba sola durante el diagnóstico, expresó sus sentimientos de la siguiente manera: “Estaba asustada, pero saber que los médicos tenían un plan de tratamiento me tranquilizó”. Entre los principales síntomas de los tumores cerebrales de tipo glioma se encuentran la visión doble, debilidad o entumecimiento en un lado del cuerpo, dolores de cabeza intensos, convulsiones, náuseas y vómitos, así como cambios en la personalidad y en las funciones cognitivas. Los glioblastomas, especialmente los de alto grado, son conocidos como el tipo más peligroso de este cáncer.

Debido a su ubicación, el tumor en la base del cerebro de Abi fue considerado inoperable. No obstante, los cirujanos lograron extirpar con éxito la extensión en la médula espinal mediante una operación. En el proceso posterior a la cirugía, se aplicó radioterapia intensiva y 6 meses de quimioterapia. La joven describió el proceso de tratamiento diciendo: “El tratamiento fue duro, y perder el cabello también fue agotador. Pero valió la pena, ya que el tumor se redujo significativamente”.

Abi Smith continúa asistiendo a sus controles regulares. Al mismo tiempo, desempeña un papel activo en diversas campañas de ayuda para crear conciencia sobre los tumores cerebrales. Durante la temporada navideña de este año, apoya la campaña de la organización Brain Tumour Research y recauda fondos a través de su propia marca de tarjetas, llamada “The Cancer Card”.