Absuelto el profesor de secundaria que insultó a Atatürk
Se había iniciado un proceso judicial tras las acusaciones de que profirió graves insultos contra Mustafa Kemal Atatürk, calificándolo de 'pedófilo, borracho y misógino'.
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Se ha dictado sentencia en el caso abierto contra Ramazan Avuşmak, profesor de filosofía que trabaja en el Instituto de Educación Profesional y Técnica İnci Üzmez, situado en el distrito de Turgutlu, en Manisa. El proceso judicial se inició tras las acusaciones, respaldadas por el testimonio de 11 estudiantes, de que el profesor profirió graves insultos contra el fundador de la República de Turquía, Gazi Mustafa Kemal Atatürk, durante una clase, calificándolo de 'pedófilo, borracho y misógino'.
'EL TRIBUNAL NO CONSIDERÓ EL AULA COMO ESPACIO PÚBLICO'
El tribunal encargado del caso evaluó si se había cometido el delito de injurias. En su fallo, el tribunal dictaminó la absolución de Ramazan Avuşmak argumentando que el entorno del aula donde se pronunciaron las supuestas palabras no puede considerarse un 'espacio público' y que, por tanto, el acto no puede ser calificado como 'público'.
'RECIBIDO CON GRITOS DE ALLAHU AKBAR'
Tras la salida del tribunal, Ramazan Avuşmak fue puesto en libertad y un grupo de ciudadanos que esperaba frente al edificio judicial recibió al profesor con gritos de 'Allahu Akbar' (tekbir). Avuşmak, que pronunció un breve discurso, subrayó su confianza en el sistema judicial y en las instituciones estatales, declarando lo siguiente:
'Se ha demostrado que en nuestro país hay fiscales y jueces justos. No solo en Europa, también en nuestro país hay fiscales justos. Hay jueces justos. Hay abogados que conocen el derecho y la justicia. Hay organizaciones de la sociedad civil. Estoy satisfecho con mi Estado. Hasta el día de hoy he formado a cientos de estudiantes. Entre mis alumnos he formado a abogados, médicos, jueces, fiscales, policías, capitanes, comandantes, suboficiales, a todos ellos. Que Dios no permita que nuestro Estado sufra daño alguno. Estoy satisfecho con mi Estado. Que Dios esté satisfecho con mi Estado. Desde el funcionario de menor rango hasta la burocracia, el gobernador de distrito, el gobernador, el Ministerio de Educación Nacional y hasta nuestro Jefe de Estado, que Dios esté satisfecho con ellos. Que no los fatigue. Estoy a las órdenes de mi Estado. Como lo he estado hasta hoy, seguiré estándolo incluso después de jubilarme. Eso es todo lo que tengo que decir. Gracias a todos. La justicia ha prevalecido y prevalecerá, si Dios quiere. Que Dios esté satisfecho. Gracias'.
Tras la decisión judicial, el debate continúa en la opinión pública y el suceso sigue generando repercusiones tanto en Manisa como en todo el país.