Decisión que entristecerá a los trabajadores freelance: Nuevas restricciones en cafeterías para clientes con computadoras
Muchas cafeterías en Estambul, que luchan contra el aumento de los costos, han prohibido el uso de computadoras portátiles los fines de semana. Los establecimientos también han desactivado los enchufes y han impuesto limitaciones al Wi-Fi y a los pedidos.
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Los hábitos de trabajo remoto y freelance, que se han vuelto cada vez más comunes en Estambul tras la pandemia, han provocado tensiones entre los dueños de cafeterías y los clientes que llevan sus computadoras y permanecen en el local durante largas horas. Los grupos de trabajo que llenan las cafeterías desde las primeras horas de la mañana en distritos populares como Beşiktaş, Kadıköy y Şişli no logran generar el aumento de ingresos esperado por los propietarios de los locales.
Según una noticia publicada en Türkiye Gazetesi, los empresarios, que tienen dificultades para equilibrar el aumento de los costos de alquiler, energía y personal, han comenzado a tomar diversas medidas para mantener sus negocios a flote debido al perfil de cliente que permanece sentado en las mesas durante horas realizando un gasto bajo.
"EL LOCAL ESTÁ LLENO PERO LA FACTURACIÓN ES BAJA"
En los últimos días, muchas cafeterías han comenzado a colocar carteles en sus puertas prohibiendo trabajar con computadoras los fines de semana. En numerosos establecimientos, se pide a los clientes que mantengan sus computadoras portátiles apagadas o que directamente no las lleven durante el fin de semana. Los comerciantes afirman que esta medida tiene como objetivo obtener mayores ingresos del tráfico de clientes que aumenta considerablemente los fines de semana. Uno de los gerentes de cafetería resume la diferencia entre la densidad de clientes y la facturación de la siguiente manera: "El local está lleno pero la facturación es baja."
NUEVA ERA EN LAS CAFETERÍAS: LLEGAN LAS RESTRICCIONES
Los empresarios no solo se limitan a restringir el uso de computadoras. Además, han comenzado a aplicar nuevas limitaciones en el servicio de Wi-Fi. En muchos locales, ahora se imprime en el ticket de pedido una contraseña de internet que solo es válida por 1,5 horas. Los usuarios cuyo tiempo expira son desconectados automáticamente. De esta manera, se combate a los clientes que utilizan internet durante largas horas con un solo café.
También llaman la atención medidas similares que aumentan respecto al uso de electricidad. Muchas cafeterías están cerrando físicamente los enchufes de las mesas o permitiendo su uso solo bajo control de los camareros y mediante un pago. Además, algunos establecimientos exigen a los clientes que superan un tiempo determinado en la mesa que realicen un nuevo pedido cada dos horas o que cumplan con un gasto mínimo.
Todos estos pasos revelan los efectos de la cultura laboral cambiante tras la pandemia sobre el sector y los esfuerzos de los propietarios de cafeterías por adaptarse a las nuevas condiciones. Estas restricciones, que los empresarios han comenzado a aplicar en diferentes variantes en distintos distritos de Estambul, podrían volverse más comunes en toda la ciudad en el próximo periodo.