Trabajador despedido por ir a la oración del viernes es declarado en su derecho

En Konya, un trabajador ganó la demanda que presentó tras ser despedido por asistir a la oración del viernes. El tribunal dictaminó que el empleador cometió discriminación y ordenó el pago de una indemnización.

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En Konya, Mehmet Yetkin, de 42 años, un trabajador cuyo contrato fue rescindido por asistir a la oración del viernes, ganó tanto la demanda de readmisión laboral como la de discriminación. Los casos presentados por Yetkin contra su empleador, para quien trabajó durante 4 años en una gasolinera, han puesto de relieve una vez más la importancia del principio de igualdad de trato en los lugares de trabajo.

EL CONTRATO LABORAL HABÍA SIDO RESCINDIDO 

En julio de 2021, después de que Yetkin fuera a una mezquita cercana al lugar de trabajo para la oración del viernes, el empleador levantó un acta alegando que "abandonó el lugar de trabajo sin permiso" y posteriormente rescindió su contrato laboral. Ante esto, Yetkin acudió al 1.er Tribunal Laboral de Konya y presentó una demanda de readmisión. El tribunal determinó que Yetkin fue despedido injustamente y ordenó su reincorporación.

FALLO DE 'INDEMNIZACIÓN POR DISCRIMINACIÓN' 

Tras la decisión de readmisión, Yetkin presentó una demanda de indemnización ante el 2.º Tribunal Laboral de Konya, argumentando que la actitud del empleador constituía discriminación. El tribunal dictaminó que el empleador actuó en contra del principio de igualdad de trato establecido en el artículo 5 de la Ley Laboral y ordenó el pago de una indemnización de 7.160 TL.

Tras el fallo, Mehmet Yetkin recordó que la discriminación en los lugares de trabajo está prohibida por ley y declaró lo siguiente:

"En una relación laboral no se puede discriminar por motivos de religión, secta o razones similares. El tribunal, con este razonamiento, me dio la razón. Creo que esta decisión sentará un precedente. Hago un llamado a mis compañeros trabajadores que se encuentren en una situación similar para que busquen sus derechos."

Este caso ha dejado patente, una vez más, la obligación de los empleadores de tratar a sus empleados con igualdad.