Dijo 'mi mamá no tiene dinero' al subir a la ambulancia: fue puesto bajo protección estatal junto a sus hermanos

Los momentos en que tres hermanos fueron rescatados en el último minuto de un incendio en una casa precaria en Antalya se convirtieron en un tema central en la agenda del país. Tras las imágenes en las que uno de los niños lloraba al enterarse de que sería llevado al hospital diciendo pero mi mamá no tiene dinero, el Ministerio de Familia y Servicios Sociales emitió un comunicado.

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Hace unos días, tres niños de 8, 6 y 2 años que habían sido dejados solos en una casa precaria de dos pisos en Antalya fueron rescatados en el último minuto durante un incendio. Al enterarse de que sería trasladado al hospital, uno de los niños le dijo llorando al personal de la ambulancia: "Pero mi mamá no tiene dinero". Esos momentos, que pueden considerarse un resumen de la pobreza, quedaron registrados por las cámaras.

Tras ser rescatados por la intervención de los equipos de bomberos que llegaron al lugar, los niños fueron trasladados al Hospital Municipal de Antalya para realizarles controles médicos. 

El Ministerio de Familia y Servicios Sociales informó que los 3 niños que quedaron atrapados en el incendio de una casa precaria en Antalya hace dos días fueron puestos bajo protección estatal una vez finalizado su tratamiento en el hospital.

El Ministerio de Familia y Servicios Sociales emitió un comunicado al respecto.

En el comunicado se señaló lo siguiente:

''Se ha considerado necesario realizar la siguiente declaración en relación con las noticias aparecidas en algunos medios de comunicación bajo el título '3 niños se salvaron de la muerte en un incendio en Antalya'. Nuestros 3 niños, objeto de las noticias, fueron puestos bajo tratamiento médico de inmediato tras el incendio ocurrido en su hogar el 27 de enero de 2025. Tras completar sus procesos de tratamiento, los 3 niños han sido puestos bajo protección estatal." 

Esa frase desgarradora se había convertido en el centro de atención en Turquía. Las imágenes de la casa donde vivían los niños también pusieron de manifiesto la pobreza una vez más, observándose que en la sala de la vivienda ni siquiera había un sofá para sentarse.