Prohibición de chanclas en un parque popular: multas de hasta 132 mil liras turcas para quienes incumplan

En los famosos destinos turísticos del norte de Italia, se aplican multas de hasta 132 mil liras turcas a los visitantes que caminan usando chanclas o sandalias.

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Quienes sueñan con unas vacaciones de verano relajadas en la Riviera italiana se llevan una sorpresa al encontrarse con restricciones de calzado en el Parque Nacional de Cinque Terre. En esta maravilla natural, a la que acuden millones de turistas locales y extranjeros cada año, se ha prohibido estrictamente el uso de chanclas, sandalias abiertas o calzado de suela plana y poco resistente en las rutas de senderismo.

La administración del Parque Nacional de Cinque Terre explica que han tomado esta decisión para garantizar la seguridad de los visitantes en los senderos rocosos y escarpados. A quienes ingresan a las rutas sin el calzado de montaña o deportivo adecuado se les imponen multas considerables que van desde los 50 euros hasta los 2.500 euros (aproximadamente 132 mil liras turcas). Los equipos encargados del parque realizan inspecciones constantes en los senderos y advierten de inmediato a los turistas que no cumplen con las normas establecidas.

Esta regla se aplica sin concesiones incluso en rutas exigentes como el legendario "Sendero Azul". Las autoridades señalan que dicha prohibición no es válida en los centros de los pueblos; sin embargo, enfatizan que la medida es vital para prevenir posibles accidentes y operaciones de rescate en las zonas empinadas y pedregosas.

En Italia, las restricciones de calzado también aparecen de forma sorprendente en otras zonas turísticas. Por ejemplo, en la isla de Capri, existe una normativa vigente desde la década de 1960 que prohíbe caminar con chanclas, sandalias o zuecos de madera que hagan ruido al andar. Las autoridades afirman que esta regla es importante para preservar la paz y la tranquilidad de la isla.