La fortuna de Fatih Ürek fue repartida entre sus hermanos
Se han completado los trámites de reparto de la cuantiosa herencia del fallecido artista Fatih Ürek. Desde una mansión en Bodrum valorada en 170 millones de liras turcas hasta un automóvil de lujo, muchos bienes valiosos pasaron a manos de sus hermanos, aunque los procesos relacionados con la venta de algunos inmuebles aún continúan.
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Fatih Ürek, quien quedó grabado en la memoria del mundo del espectáculo en Turquía por su estilo único y su colorida personalidad, falleció el pasado mes de octubre tras sufrir un infarto. Tras su muerte, la forma en que se dividiría el notable patrimonio de Ürek entre sus herederos se convirtió en un tema de interés. En este proceso, los trámites legales se han completado y la fortuna de Ürek ha sido repartida oficialmente entre sus hermanas, Sevli Ürek y Nurgül Fırat.
Según lo informado por la periodista de espectáculos Seyhan Erdağ, el futuro de una de las inversiones más valiosas de Ürek, la mansión con jardín de 800 metros cuadrados en Yokuşbaşı, Bodrum, aún no está definido. Se indica que dicho inmueble tiene un valor de mercado de aproximadamente 170 millones de liras turcas. Se sabe que cinco apartamentos situados en Ataşehir, Estambul, así como su vehículo de lujo valorado en 6 millones de liras turcas y diversas joyas, también fueron repartidos entre la familia. Sin embargo, se señala que los trabajos relacionados con las operaciones de venta o transferencia de los bienes aún no han concluido.
El patrimonio que el famoso artista acumuló a lo largo de sus años de carrera se enumera de la siguiente manera: la mansión de lujo en Bodrum, cinco apartamentos en Ataşehir, un automóvil de valor deslumbrante y una cantidad considerable de joyas y efectivo. Todos estos bienes fueron distribuidos entre sus hermanos.
El testamento con fines educativos que el artista mencionó frecuentemente en las entrevistas que concedió a la prensa antes de su fallecimiento vuelve a estar sobre la mesa. Ürek había expresado su deseo de que se fundara una institución educativa que llevara su nombre, diciendo: "Quiero que se construya una escuela en mi nombre". Por el momento, se desconoce si se tomará alguna medida respecto a esta petición tras el reparto de la herencia.