Miles de turistas visitan ese pueblo cada día
En el pueblo de Cap d'Agde, que recibe a decenas de miles de turistas cada día, los debates sobre el concepto y las estrictas normas están a la orden del día.
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Situado en la costa mediterránea de Francia, Cap d'Agde ostenta el título de ser no solo el pueblo nudista más grande del país, sino también del mundo. Ubicado a aproximadamente una hora de Montpellier, este asentamiento destaca por su naturalidad y su estilo de vida libre. Con cifras que alcanzan los 12 millones de pernoctaciones anuales y una media de 45 mil turistas diarios durante la temporada alta, este pueblo se ha convertido prácticamente en uno de los puntos turísticos más populares de Europa.
La región, que ofrece una infraestructura urbana moderna, es conocida por ser uno de los pocos lugares donde la desnudez es considerada completamente normal en la vida cotidiana, desde los supermercados hasta los bancos. Con una playa privada de dos kilómetros en total, Cap d'Agde promete libertad a sus visitantes, pero destaca no solo por el nudismo, sino también por sus estrictas normas.
Según el reglamento publicado en el sitio web del pueblo, aunque la desnudez es libre en la zona, es obligatorio cumplir con las normas de higiene. Además, están estrictamente prohibidos comportamientos como tomar fotografías sin el permiso de los demás, el exhibicionismo y el voyerismo.
La administración del pueblo mantiene una postura clara contra las acciones que alteran el orden público y, especialmente, contra las actividades pornográficas. Para aquellos que sean sorprendidos practicando voyerismo dentro de la zona, se pueden aplicar multas elevadas que alcanzan los 15 mil euros.
No obstante, también han surgido debates entre los visitantes que han frecuentado Cap d'Agde durante mucho tiempo. Los antiguos residentes que llevan unos 30 años visitando la zona y los defensores del naturismo consideran que el espíritu del pueblo nudista ha cambiado en los últimos años. Según estas personas, la rápida propagación del estilo de vida conocido como "intercambio de parejas" ha comenzado a relegar a un segundo plano la concepción tradicional del naturismo en el pueblo. Los habituales, que antes describían la zona simplemente como un campamento sencillo y en armonía con la naturaleza, afirman que hoy en día alrededor del 40 por ciento de los visitantes acuden aquí con búsquedas diferentes.
Este pueblo, que comenzó como una aldea nudista y es un caso poco común en el mundo, sigue dando de qué hablar tanto por su estructura libertaria como por sus normas sociales y los conflictos entre las tradiciones antiguas y nuevas.