No descuide su limpieza: ¡El riesgo de incendio y problemas de salud está a la vuelta de la esquina!

La falta de limpieza regular de las campanas extractoras de cocina puede provocar incendios y problemas de salud. Los expertos señalan que es necesario prestar atención a este asunto.

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Las campanas extractoras, a menudo ignoradas en la limpieza de la cocina, pueden representar un peligro grave debido a la acumulación de grasa y suciedad con el paso del tiempo. Los expertos advierten que estas acumulaciones pueden aumentar el riesgo de incendio.

Las campanas extractoras limpian el aire de la cocina filtrando la grasa, el humo y la humedad que se mezclan con el aire al cocinar. Sin embargo, si no se realiza un mantenimiento regular, estos filtros pueden obstruirse y volverse peligrosos. Los expertos en limpieza y seguridad alimentaria subrayan que esta situación puede aumentar tanto el riesgo de incendio como el de problemas respiratorios y enfermedades transmitidas por los alimentos.

El científico de alimentos Dr. Bryan Quoc Le señala que, durante la cocción, las gotas de agua de los alimentos se evaporan al entrar en contacto con superficies calientes, dispersando partículas de grasa en el aire. Estas partículas pueden acumularse en el filtro de la campana, provocando obstrucciones y gruesas capas de grasa. Le afirma que estas acumulaciones pueden causar incendios en la cocina y provocar problemas de salud al irritar las vías respiratorias.

Por su parte, Sabrina Tretyakova, experta en higiene certificada por la ISSA, indica que la grasa y la suciedad impiden la circulación de aire limpio, lo que puede agravar problemas respiratorios, especialmente en personas con asma o alergias. Además, señala que los ambientes húmedos y sucios fomentan la proliferación de bacterias y moho, por lo que es esencial realizar una limpieza regular.

Los expertos recomiendan una limpieza profunda de las campanas extractoras una vez al mes o cada pocos meses, dependiendo de la frecuencia de uso. Se sugiere limpiar la superficie exterior con un paño de microfibra y un spray desengrasante, mientras que la superficie interior y las aspas del ventilador deben limpiarse con una mezcla de vinagre y agua. Se aconseja limpiar los filtros sumergiéndolos en agua caliente con jabón y reemplazar los filtros de carbón cada tres a seis meses.

Es fundamental cortar el suministro eléctrico del aparato antes de proceder con la limpieza por razones de seguridad. Asimismo, si se observa una acumulación excesiva de grasa en los conductos de ventilación, se recomienda contratar un servicio de limpieza profesional. Este tipo de mantenimiento regular no solo aumenta la eficiencia del aparato, sino que también prolonga su vida útil y maximiza la higiene y la seguridad en la cocina.