¿Por qué los bebés tienen más huesos que los adultos?

Los bebés recién nacidos tienen una mayor cantidad de huesos en comparación con los adultos. Esta condición desempeña un papel fundamental en el proceso de desarrollo infantil. Al nacer, los seres humanos llegan al mundo con más huesos que los que poseen en la edad adulta. Mientras que el cuerpo de un bebé contiene entre 275 y 300 huesos, esta cifra se reduce a 206 en la madurez. Entonces, ¿a dónde van a parar estos huesos?

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La mayoría de los huesos de los bebés están compuestos por cartílago flexible que aún no se ha osificado por completo. Esta flexibilidad supone una gran ventaja durante el parto y a lo largo del proceso de desarrollo dentro del útero. Un esqueleto con huesos rígidos podría dificultar el paso por el canal de parto y obstaculizar el crecimiento en la posición fetal. Por esta razón, los huesos de los bebés se endurecen con el tiempo y algunos se fusionan para formar huesos más grandes.

LA FUSIÓN DE LOS HUESOS Y EL PROCESO DE OSIFICACIÓN

El proceso de osificación comienza en la octava semana del desarrollo embrionario y continúa durante la infancia y la adolescencia. En este proceso, los tejidos cartilaginosos se osifican y algunos huesos se fusionan entre sí, lo que reduce el número total de huesos. Existen dos tipos principales de osificación: la osificación intramembranosa, que permite la osificación directa de los tejidos conectivos y se observa en huesos planos como los del cráneo.

Por otro lado, la osificación endocondral permite que los huesos que conforman la mayor parte del esqueleto se desarrollen y endurezcan sobre el cartílago hialino.

Las zonas blandas en el cráneo de los bebés, conocidas como 'fontanelas', permiten que los huesos craneales se flexionen durante el nacimiento. Estas áreas se endurecen con el tiempo como parte del proceso de osificación.

Durante el proceso de osificación, las células llamadas 'osteoblastos' producen sustancias como el colágeno y el calcio, que forman la estructura básica del hueso. Por ello, una alimentación rica en calcio durante la infancia es de vital importancia para la salud ósea.

Al finalizar estos procesos, el esqueleto de un ser humano adulto consta de 206 huesos.