En Ankara, la denuncia de que un restaurante cobró 1000 liras por 4 porciones de cacık se volvió viral en las redes sociales. Tras la queja del cliente ante el CİMER, los equipos del Ministerio de Comercio realizaron una inspección de las etiquetas de precios en el establecimiento.
Como resultado de la inspección, se impuso una multa administrativa de 135 mil liras al restaurante. Tras la polémica, el propietario del negocio, Recep Şahin, declaró que ya no cobrarán por el cacık y que lo ofrecerán como cortesía a los clientes.
En declaraciones a Kanal D Haber, Şahin dijo: “De ahora en adelante, el cacık es una cortesía de nuestro establecimiento”. El dueño del negocio, asegurando estar convencido de la calidad y el sabor del producto, expresó: “El problema no es el dinero. El problema son las acciones de las personas”.

EL MOTIVO DE LA MULTA: DISCREPANCIA DE PRECIOS
Se informó que la multa impuesta por el Ministerio no se debió directamente al precio del cacık, sino a las diferencias entre las listas de precios en el establecimiento. Durante la inspección, se comparó la lista de precios en la entrada con la lista de precios mediante código QR en las mesas, detectándose discrepancias en los precios de venta de 34 productos.
Respecto a la cuenta, Şahin señaló que el total de los clientes era de 9 mil 500 liras y que este monto se redujo a 9 mil liras. “No estoy enojado en absoluto”, afirmó el dueño, quien añadió que desean que los clientes se vayan satisfechos: “Lo importante es que se vayan felices de aquí”.
Según el establecimiento, el producto objeto de la polémica no es el clásico cacık líquido, sino un servicio especial preparado con yogur colado, aceite de oliva y especias. Sin embargo, tras la reacción en redes sociales y el proceso de inspección, el restaurante decidió retirar el cacık de la lista de productos de pago y pasarlo a la lista de cortesías.
Fuente de la noticia: 12punto