En España, 68 personas han perdido la vida tras la colisión de dos trenes de pasajeros de alta velocidad. El accidente, ocurrido a unos 118 kilómetros al sur de Madrid, ha sido registrado como una de las catástrofes ferroviarias más mortíferas del país en más de 10 años.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha declarado tres días de luto nacional tras el accidente. Los principales partidos políticos, a excepción de Vox, han suspendido sus actos de campaña electoral previstos. En un país donde el proceso electoral ya estaba siendo tenso, la tragedia ha aumentado la presión sobre el Gobierno.
Sánchez, en una declaración realizada en el lugar de los hechos, afirmó que el accidente será investigado en todos sus aspectos y que los responsables rendirán cuentas. Dado que se trata del segundo gran choque de trenes de alta velocidad en España este año, el debate sobre la seguridad ferroviaria ha vuelto a la agenda pública.
LOS PRIMEROS INDICIOS APUNTAN A UN ERROR HUMANO
Según la información facilitada por el ministro de Transportes, Óscar Puente, alrededor de las 08.30 horas el sistema de seguridad automático de la vía quedó fuera de servicio. Tras ello, los trenes de la zona fueron detenidos y el control pasó al centro de Adif en Madrid.
Se ha señalado que, unos seis minutos después, un operador del centro de Adif dio instrucciones para que un tren de Renfe continuara su marcha a pesar de la señal roja de un tren detenido más adelante en la vía. El tren de Renfe, tras avanzar 25 kilómetros, colisionó con un tren de Iryo que se encontraba inmovilizado.
Puente declaró: “Se dio la instrucción de reanudar el viaje. Había tiempo para corregir esta decisión”. Las primeras evaluaciones del Ministerio indican que, a diferencia de otro choque ocurrido a principios de este año, el accidente podría estar relacionado más con un error humano y una ruptura en la cadena de comunicación que con un fallo técnico.
Sánchez, por su parte, indicó que la comisión gubernamental que investiga los accidentes ferroviarios llevará a cabo el proceso y afirmó: “Es inaceptable que un país como España sufra dos accidentes de tren de alta velocidad en el mismo año”. El presidente del Gobierno aseguró que se tomarán las medidas necesarias para restablecer la confianza y garantizar la seguridad de los pasajeros.
Las repercusiones políticas del accidente no tardaron en aparecer. Mientras que el líder de Vox, Santiago Abascal, arremetió contra el Gobierno, el líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, evitó entrar directamente en la disputa política y declaró: “Hoy no es el día para esto”. Por su parte, desde la cuenta oficial de X del Partido Popular se compartió el mensaje: “Ya basta”.
Se informó que los vagones que descarrilaron en el lugar del accidente fueron lanzados por una ladera empinada y que los habitantes de la zona colaboraron en las labores de rescate. La empresaria local Eva María Masías, que llevó ayuda al lugar, describió la escena diciendo: “Era literalmente una escena del infierno”.
Fuente de la noticia: 12punto