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El DEM Parti anuncia su declaración final: ¡También hay una demanda de una nueva constitución!

El DEM Parti ha publicado la declaración final de la reunión de su Asamblea de Partido (PM) celebrada el 12 de febrero. En la declaración, también se solicitó una reforma constitucional.

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El DEM Parti anuncia su declaración final: ¡También hay una demanda de una nueva constitución!

El nuevo proceso, que comenzó con el llamado del presidente del Partido de Acción Nacionalista (MHP), Devlet Bahçeli, y continuó con las reuniones que el DEM Parti llevó a cabo en İmralı con el líder terrorista Abdullah Öcalan, sigue ocupando un lugar central en la agenda.

El DEM Parti ha hecho una declaración sobre la reunión de su Asamblea de Partido (PM), celebrada el 12 de febrero, en la que se puso sobre la mesa el nuevo proceso.

“La perspectiva de solución desarrollada por Abdullah Öcalan es una oportunidad histórica para la democratización de Turquía y el logro de una paz duradera”, señala la declaración, en la que también se afirma que “el DEM Parti es consciente de la responsabilidad histórica que le corresponde para que la paz sea real y duradera”.

EL DEM PARTI HACE UN GUIÑO A UNA NUEVA CONSTITUCIÓN

Entre las demandas incluidas en la declaración, también se solicitó una reforma constitucional:

"Un nuevo contrato social democrático: Se debe garantizar la protección constitucional de los derechos democráticos y políticos del pueblo kurdo; se debe iniciar un proceso de construcción integral, pluralista y participativo que abra el camino a la democratización en Turquía."

El texto completo de la declaración final de la Asamblea de Partido del DEM Parti es el siguiente:

Dedicamos nuestra Asamblea de Partido a todos nuestros camaradas que perdimos en la lucha revolucionaria, en la persona de Bereket Kar, quien es un símbolo de la solidaridad internacionalista y del espíritu de lucha común, con su fe inquebrantable en el socialismo, su lucha por la libertad de los pueblos oprimidos y su determinación de vincular los destinos de los pueblos de Oriente Medio.

Nuestra Asamblea de Partido, reunida en Ankara el 12 de febrero de 2025, ha realizado evaluaciones exhaustivas sobre las guerras en curso en Oriente Medio, los acontecimientos en Siria, la solución democrática de la cuestión kurda, la democratización de Turquía, los problemas de nuestros pueblos y trabajadores, y su futuro común; en este sentido, ha aclarado su línea de lucha y determinado sus orientaciones.

La resistencia común de los pueblos contra las políticas de guerra, ocupación y explotación

Mientras la guerra, la pobreza y la injusticia se profundizan en todo el mundo, la esperanza de los pueblos de vivir en paz está bajo una amenaza mayor que nunca. Oriente Medio ha sido convertido en un campo de batalla bajo las garras de intereses imperialistas, regímenes autoritarios y conflictos sectarios.

En Turquía, Irán, Irak y Siria, los derechos democráticos del pueblo kurdo están siendo reprimidos; se ignora el derecho de los pueblos a la autodeterminación. Los ataques del gobierno en Turquía contra el pueblo kurdo crean un callejón sin salida que no solo impide la solución democrática de la cuestión kurda, sino también la democratización de Turquía.

La demanda de autogobierno democrático de los pueblos del norte y este de Siria está siendo amenazada por diversos actores imperiales y regionales, principalmente por las operaciones militares y las políticas intervencionistas de Turquía. Las intervenciones de Turquía en Rojava no solo tienen como objetivo la voluntad democrática del pueblo kurdo, sino también la de los árabes, armenios, turcomanos, circasianos, siríacos, alauitas, yazidíes, drusos y todos los pueblos y creencias de la región.

La presencia de grupos yihadistas radicales en Siria, los ataques de Israel contra Palestina y el Líbano, el desplazamiento forzado de palestinos de sus hogares y la profundización de la ocupación, así como el intento de deshumanizar Gaza, hacen incierto el futuro de los pueblos y abren heridas profundas en la conciencia de la humanidad.

No hay ganadores en la guerra; sin embargo, la lucha común y la solidaridad de los pueblos son la garantía de la paz y la libertad. La historia ha demostrado que la demanda de paz no significa renunciar a la lucha, sino continuarla con herramientas más fuertes y nuevas, con una solidaridad social y una organización más amplias.

El eje principal de la paz y la solución democrática: vivir juntos en igualdad y un nuevo contrato social

En Turquía, la cuestión kurda ha sido abordada durante años en el marco de la negación y la aniquilación, y se ha dejado sin resolver mediante políticas de seguridad. Contra estas políticas, se ha intentado reprimir las justas demandas y la resistencia de los kurdos con los aparatos de fuerza del Estado. Quienes defienden la paz frente a las políticas de violencia y falta de solución han sido reprimidos, la voluntad del pueblo ha sido usurpada mediante fideicomisarios (kayyım) y las vías de solución democrática han sido bloqueadas. Sin embargo, la solución no reside en las políticas de negación, aniquilación, operaciones militares y aislamiento, sino en un sistema democrático donde los pueblos puedan vivir juntos de manera igualitaria y libre.

Precisamente en este punto, la perspectiva de solución desarrollada por el Sr. Abdullah Öcalan es una oportunidad histórica para la democratización de Turquía y el logro de una paz duradera. Los llamados a la paz realizados anteriormente por el Sr. Öcalan han creado una gran esperanza en los pueblos de Turquía. Sus tesis de solución actuales y sus llamados a la democratización serán un punto de inflexión crítico para el futuro común de nuestros pueblos. En este contexto, los temas principales de la paz y la solución democrática son los siguientes:

Poner fin a las políticas de aislamiento: Levantar el aislamiento sobre el Sr. Öcalan, garantizar condiciones de trabajo libres y permitir que la sociedad conozca directamente los avances sobre el proceso de paz y democratización es de vital importancia para lograr una paz digna.

Un nuevo contrato social democrático: Se debe garantizar la protección constitucional de los derechos democráticos y políticos del pueblo kurdo; se debe iniciar un proceso de construcción integral, pluralista y participativo que abra el camino a la democratización en Turquía.

Ciudadanía común, vida en igualdad: Todos los que viven en Turquía tienen derecho a construir juntos un futuro común como ciudadanos con igualdad de derechos. Kurdos, turcos, árabes, armenios, siríacos, gitanos; suníes, alauitas, yazidíes, cristianos, judíos y todos los demás pueblos, creencias e identidades deben poseer todos los derechos democráticos, comenzando por la educación en su lengua materna y los derechos culturales, sin sufrir ninguna discriminación.

Que Turquía adopte políticas de diálogo y paz en lugar de guerra en Oriente Medio: Desarrollando una diplomacia basada en relaciones igualitarias y pacíficas con todos los pueblos de la región, las relaciones con los pueblos de la región, especialmente con los kurdos, deben abordarse en el marco de la negociación democrática, no sobre la base de la guerra y la aniquilación.

La lucha por la paz, la justicia y el trabajo es inseparable

En Turquía, la ilegalidad y la injusticia no se limitan solo a las políticas de guerra. Los derechos de los trabajadores y empleados están siendo usurpados, las mujeres son sometidas a la violencia masculina todos los días, se interfiere con la libertad de prensa, de información, de pensamiento, de expresión y de organización, el derecho a elegir y ser elegido es usurpado por fideicomisarios, y la voluntad del pueblo es ignorada por decisiones judiciales moldeadas por cálculos políticos.

La lucha por la paz, la justicia y el trabajo están entrelazadas. Las demandas de los trabajadores, empleados, mujeres, jóvenes y pueblos oprimidos no pueden separarse unas de otras. La lucha por la libertad y la igualdad es, al mismo tiempo, la lucha por el derecho de los pueblos a vivir en paz.

Es imperativo socializar la demanda de paz y fortalecerla en el terreno democrático

A pesar de este oscuro panorama, quienes luchan por la paz y la justicia siguen resistiendo.

Los trabajadores defienden sus derechos en las huelgas, las mujeres no abandonan las calles frente a la violencia masculina, los pueblos defienden su voluntad. La esperanza brota dentro de esta resistencia común.

Hoy, nuestra tarea más urgente es amplificar la voz común de los pueblos contra el orden de guerra y explotación, y unir las luchas que defienden la paz, el trabajo y la justicia. Solo podemos construir un mundo sin guerra, opresión y explotación estando juntos en una lucha común y solidaria.

El terreno en el que debemos confiar es el terreno político que crearemos basándonos en nuestros pueblos, nuestra práctica de lucha y nuestra fuerza social. La paz no es solo una decisión política, sino un proceso que se socializa y arraiga con la lucha del pueblo. La paz es un asunto que concierne directamente a todos los sectores sociales; mujeres, trabajadores, jóvenes, grupos religiosos y quienes llevan a cabo la lucha por la ecología. Reducir el proceso de paz, mostrarlo como si fuera solo un asunto de un determinado sector, es una elección consciente del gobierno. Nuestra tarea es profundizar la paz en el ámbito social y en el terreno democrático.

El DEM Parti es consciente de la responsabilidad histórica que le corresponde para que la paz sea real y duradera

Nuestro partido es un partido que se basa en el principio del diálogo, la negociación y la solución. Como ayer, hoy también siempre hemos defendido y seguiremos defendiendo que nuestros pueblos construyan una vida común en paz, sobre la base de la ciudadanía igualitaria.

El garante de la paz, el diálogo y la solución democrática es el DEM Parti. Los “Encuentros por la Paz Social y la Libertad” que hemos realizado hasta hoy en 43 centros con la participación de miles de personas, y los mítines de “Paz por la Libertad” que hemos llevado a cabo en tres grandes ciudades con la participación de decenas de miles de personas, han revelado el anhelo de paz de los pueblos y han reforzado la fe en la búsqueda de una solución democrática. Las reuniones populares han demostrado una vez más cuán fuerte es la fe, el anhelo y el deseo de paz de nuestros pueblos.

Partiendo de todo esto, de acuerdo con la misión que hemos asumido históricamente, lucharemos más para que la demanda de paz se socialice y la voluntad democrática de los pueblos se fortalezca, oponiéndonos a la política de conflicto y falta de solución.

En este proceso crítico en el que nos encontramos, cumpliremos con la responsabilidad que nos corresponde para que la paz sea real y duradera, ampliaremos el terreno de negociación de los pueblos y trabajaremos para que la paz no sea solo una demanda de los actores políticos, sino de los pueblos de Turquía.

Aumentaremos la resistencia contra la opresión, la paz contra la guerra y el poder del trabajo contra la explotación. Construiremos sin duda una paz justa, democrática y digna con la voluntad común de nuestros pueblos. ¡Ganaremos, sin duda ganaremos!


Fuente de la noticia: 12punto

Abdullah Öcalan Partido DEM Devlet Bahçeli nueva constitución