Encuentra noticias publicadas en el siguiente rango de fechas
y y
y y
y y
Limpiar
Euro
Arrow
55,2602
Dolar
Arrow
47,8733
Libra esterlina
Arrow
64,5592
Oro
Arrow
6735,9900
BIST 100
Arrow
14.132

Bailar sobre el cadáver

No dejes que el algoritmo elija tus noticias, decide tú qué leer. ¡Añade 12punto a tus fuentes preferidas!

Surgió con el auge de las redes sociales: la gente baila sobre el cadáver. 

Ha aumentado el comportamiento de pisotear los restos de enemigos, de personas a las que se criticó o de quienes infligieron opresión, casi como si se buscara perturbar su memoria y a sus seres queridos. 

Quizás siempre existió, pero ahora es más visible. 

¿Cuál es la razón de esto? 

La gente, a su manera, está "invocando la justicia". Hablan mal del difunto para que no se olviden sus actos, o más bien, para que no se olvide el daño que les causó, y también para que quienes lo amaban sufran y sepan que ellos también son culpables. 

Entonces, ¿por qué este camino? 

En esencia, este reproche, este lamento, esta maldición, surge del miedo a que la justicia no se haga realidad. 

No tiene sentido que un creyente con una fe firme en el más allá recurra a este camino. Sin embargo, vemos que incluso personas cuya fe supuestamente es sólida se desvían hacia esta senda. Presentan la muerte de alguien como un acto "bendito" de Dios, como si cualquier otro acto de Dios no lo fuera. 

La verdadera razón para maldecir tras la muerte de alguien es, en esencia, la ira ante la falta de justicia en el mundo. 

Cuando la justicia colapsa, todo colapsa. La bondad, la valentía, la verdad... Al final, desaparece el gesto de "desear paz" al difunto, y hasta un silencio digno parece demasiado para algunos. 

Insultar y maldecir al fallecido es la forma más fácil de no permanecer indiferente ante la injusticia de este mundo. 

El muerto no sufre daño alguno por los insultos. Pero me temo que, mientras encontremos consuelo en ello, la instauración de la justicia en el mundo se retrasará. 

Con el deseo de que se establezca una justicia donde rindamos cuentas no por las personas, sino por sus actos, y donde podamos prevenir las acciones negativas...

Felices fiestas. 

¡Que la justicia no sea sacrificada ante nuestra ira!