Encuentra noticias publicadas en el siguiente rango de fechas
y y
y y
y y
Limpiar
Euro
Arrow
55,3001
Dolar
Arrow
47,8799
Libra esterlina
Arrow
64,6479
Oro
Arrow
6753,0821
BIST 100
Arrow
14.132

El Tribunal Constitucional y la americanización del derecho

No dejes que el algoritmo elija tus noticias, decide tú qué leer. ¡Añade 12punto a tus fuentes preferidas!

Desde 2012, es posible presentar recursos individuales ante el Tribunal Constitucional (AYM, por sus siglas en turco). El hecho de que los miembros del AYM sean juristas destacados, que sea la última instancia antes del Tribunal Europeo de Derechos Humanos y que la Constitución sea percibida como una norma fundamental, hace que sus decisiones sean seguidas con atención por los profesionales del derecho.

En los últimos años, se ha arraigado la costumbre de crear demandas y establecer sentencias basándose en las decisiones de los altos tribunales. Sin embargo, el AYM no es un tribunal de jurisprudencia como el Tribunal de Casación (Yargıtay) o el Consejo de Estado (Danıştay). Debido a la naturaleza del recurso individual, las decisiones del AYM solo son válidas en las condiciones específicas de la persona que presenta el recurso. Estas decisiones no tienen que aplicarse directamente en otros casos. A pesar de esto, vemos en las redes sociales que algunos colegas hacen circular las decisiones del AYM como si fueran jurisprudencia del Tribunal de Casación. Sin embargo, lo que es vinculante para los jueces de primera instancia, de apelación o del Tribunal de Casación sigue siendo la jurisprudencia del Tribunal de Casación. Las decisiones del AYM solo pueden ser efectivas a nivel doctrinal. Aunque quizás me equivoque en esto; ya que la tendencia a la "jurisprudencia a través de la interpretación", bajo la influencia del derecho angloamericano, también podría haber afectado a los jueces turcos.

Detrás de la confianza depositada en el AYM existe, en realidad, un enfoque ingenuo y liberal. Es posible ver este enfoque en la idea fundacional de los Tribunales Constitucionales. Según la teoría liberal, era necesaria una "red de seguridad" contra los poderes ejecutivo y legislativo corruptos o que se habían desviado de su cauce. Esta red era una tutela judicial dotada del principio del estado de derecho, y la institución suprema eran los Tribunales Constitucionales.

Hoy en día, la palabra "tutela" suena negativa. Sin embargo, en la literatura, la tutela judicial se presenta como una condición indispensable de la democracia. Se afirma que, gracias a la tutela de los jueces, se creó un salvavidas para el derecho contra un ejecutivo y un legislativo tiránicos. No obstante, pensar que las fuerzas nacionales y globales que diseñan la política no pueden influir en este ámbito de tutela es una ilusión. Dado que este "dulce deseo" del liberalismo es compatible con la lógica de generación de consenso del sistema, la imagen de independencia e imparcialidad del AYM puede mantenerse hasta cierto punto.

El presidente del AYM, Kadir Özkaya, afirma: "Desde el 23 de septiembre de 2012 hasta hoy, se han dictado un total de 81 mil 481 sentencias de violación, incluido el derecho a ser juzgado en un plazo razonable". Luego añade la siguiente declaración: "El recurso individual no solo ha garantizado la protección de los individuos frente al poder público; también ha servido para consolidar los principios del estado de derecho y la democracia". (https://12punto.com.tr/adalet-hukuk/aym-baskani-bireysel-basvurudaki-yeni-donemi-duyurdu-1-ekimden-itibaren-basliyor-99214) 

Proteger a los individuos frente al poder público es realmente una gran tarea. La contribución del AYM en este sentido es innegable. Pero el número y el impacto de las sentencias de violación están muy lejos de una solución radical al problema. Si nos damos cuenta de que las decisiones del AYM no crean jurisprudencia y de la dificultad formal del recurso individual, podemos ajustar nuestras expectativas a un nivel más realista.

La cuestión principal es que el derecho turco pueda funcionar sin necesidad de la función de válvula de seguridad del TEDH o del AYM, y sin generar estas violaciones. Para ello, no basta con confiar únicamente en las regulaciones legales; porque para que las regulaciones produzcan resultados, es necesario el poder político y social. Huir de la lucha social y verter deseos en un mundo imaginario de "derecho supra-político" es como levantar las manos al cielo y salir a rezar para que llueva.

No olvidemos: detrás del derecho hay seres humanos de carne y hueso, las necesidades y demandas de la sociedad. Por ahora, incluso tener esto en cuenta es valioso.