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La debilitada Iglesia Rusa

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La agenda de la opinión pública internacional está ocupada con las noticias extremadamente tristes que llegan desde Gaza. Tras el estallido del conflicto palestino-israelí, se escriben cada vez menos noticias y comentarios sobre la guerra en Ucrania, a cuya existencia nos habíamos acostumbrado. Dado que ni los rusos ni los ucranianos han logrado avances significativos en el frente de batalla, muchos comentaristas afirman que esta guerra se encuentra en un punto muerto. Sin embargo, sabemos que la guerra tiene muchas facetas. Aunque no hay mucho que decir sobre la guerra en el frente, hay un perdedor desde el punto de vista religioso entre estos dos países, y ese es Rusia.

En octubre, el Parlamento de Ucrania aprobó en primera lectura el proyecto de ley que prevé la prohibición de la Iglesia Ortodoxa Ucraniana vinculada al Patriarcado de Moscú. El proyecto prohíbe cualquier tipo de organización religiosa con vínculos con Rusia. Esta ley es un verdadero golpe para la Iglesia Ortodoxa Rusa, cuya influencia en territorio ucraniano disminuirá significativamente. Se sospecha que algunos miembros de la Iglesia Ortodoxa Ucraniana incitan al odio por motivos religiosos y distribuyen materiales que justifican la agresión rusa. Existen 3 formaciones diferentes en la comunidad ortodoxa de Ucrania:

La rama ucraniana del Patriarcado de Moscú – La iglesia con mayor número de fieles (prorrusa)

Iglesia Ortodoxa Autocéfala de Ucrania (prooccidental)

Patriarcado de Kiev (prooccidental)

Los ortodoxos ucranianos están divididos entre la Iglesia Ortodoxa Ucraniana vinculada al Patriarcado de Moscú y la Iglesia Ortodoxa Autocéfala de Ucrania, que se independizó de Moscú y fue reconocida por el Patriarcado Ecuménico de Estambul en 2019. Tras la invasión rusa, algunas iglesias se pasaron a la Iglesia Ortodoxa Autocéfala de Ucrania, independiente de Moscú. Rusia criticó duramente esta ley, calificándola de persecución contra los creyentes ortodoxos en Ucrania.

        

La pérdida de poder de la Iglesia Ortodoxa Rusa no se limita a Ucrania. Otro país donde ha perdido terreno es Moldavia. Inmediatamente después de que el parlamento ucraniano votara el mencionado proyecto de ley, el Metropolitano de Moldavia envió una carta al Patriarca ruso Kirill, indicando que la Metrópolis de Moldavia estaba perdiendo fuerza debido a la guerra de Rusia en Ucrania.

Esta carta fue escrita aproximadamente 2 años después del inicio de la agresión de Rusia contra Ucrania, y en ella se expresa que "el mundo ruso es ajeno a nuestros valores nacionales" y que "la República de Moldavia se unirá a Rumanía en poco tiempo". El Metropolitano de Moldavia se quejaba de que cada vez más sacerdotes se trasladaban a la Metrópolis de Besarabia, dependiente de Rumanía, atraídos por salarios de 800-900 euros y las facilidades sociales ofrecidas por el Estado rumano.

Tras la disolución de la Unión Soviética, Rusia perdió políticamente su control sobre los antiguos países soviéticos. Sin embargo, la influencia de la Iglesia Rusa había continuado. Seguía manteniendo su control ideológico y espiritual en estos países. La Iglesia Rusa siguió siendo el componente más importante del poder blando de Rusia en los antiguos países socialistas. Putin, a través de la Iglesia Ortodoxa Rusa, representa y sigue promoviendo una ideología conservadora basada en normas morales y valores sociales tradicionales. Según él, estas normas contradicen las normas morales apoyadas por los países occidentales.

La Iglesia Ortodoxa Rusa es acusada de promover el etnofiletismo (la superioridad de la raza eslava como origen étnico). Según la interpretación de la Iglesia Rusa, el principio del Mundo Ruso (Russkiy Mir), ampliamente apoyado, es que todos los cristianos ortodoxos pertenecen a una iglesia y a una nación ortodoxa. El proyecto paneslavo apunta principalmente a Bielorrusia, Ucrania y Rusia. Los territorios de estos países son, al mismo tiempo, los territorios de los antiguos países soviéticos. Los territorios de otros países soviéticos también son considerados por la Iglesia Ortodoxa Rusa como un área de soberanía indiscutible, su "territorio canónico".

Los ejemplos mencionados anteriormente son señales evidentes de que la influencia de la Iglesia Ortodoxa Rusa en la antigua geografía soviética se está debilitando. Es evidente que la iglesia se encuentra en un proceso de fragmentación.