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La clave de la estabilidad en la economía turca: El Estado de derecho y la importancia de las reformas estructurales bajo la sombra de la incertidumbre política

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Las recientes fluctuaciones económicas han vuelto a poner de manifiesto los problemas estructurales crónicos de Turquía. El arresto de numerosos políticos, alcaldes y burócratas, empezando por el presidente de la Unión de Municipios de Turquía y alcalde del Municipio Metropolitano de Estambul, Ekrem İmamoğlu, no solo ha puesto de relieve el profundo vínculo entre la política, el derecho y la economía, sino que también ha vuelto a poner sobre la mesa la fragilidad de los mercados, su resistencia a los choques internos y externos, y la urgente necesidad de reformas estructurales.

Los riesgos económicos desencadenados por la incertidumbre política han demostrado que los logros de las políticas monetarias restrictivas aplicadas en los últimos meses pueden evaporarse en un instante. Con el deterioro de la confianza de los inversores, el aumento de las reservas del Banco Central de la República de Turquía (TCMB) se revirtió rápidamente. Estos acontecimientos han demostrado una vez más lo crítico que es el Estado de derecho y la previsibilidad política para la estabilidad económica de Turquía.

La estructura frágil de la economía turca

En nuestros artículos anteriores, mencionamos que las políticas neoliberales aplicadas en nuestro país desde la década de 1980 han convertido a la economía turca en una economía "HORMONADA", basada más en el consumo que en la producción, que crece cuando hay entradas de capital desde el extranjero pero se estanca cuando estas se ralentizan, y que es arrastrada a crisis por el efecto de la coyuntura interna y externa, como resultado natural de una dependencia externa cada vez más intensa a través de los canales de financiación, inversión y comercio.

El hecho de que la política y los responsables de la toma de decisiones ignoren los verdaderos problemas estructurales del país, prefiriendo soluciones populistas y paliativas en lugar de establecer cuadros competentes y estructuras institucionales sólidas, o de tomarse en serio las reformas estructurales, hace que la economía del país sea más frágil.

Incertidumbre política y la reacción repentina de los mercados

El lunes 17 de marzo, la situación en los mercados financieros parecía relativamente estable. Mientras el tipo de cambio dólar/lira turca (TL) se situaba en 36,60 y el índice BIST 100 en 10.811 puntos, el tipo de interés de referencia se registró en el 37,09% y la prima de riesgo CDS en 242 puntos básicos. Sin embargo, con la detención de İmamoğlu el 19 de marzo, se apoderó de los mercados un ambiente de pánico repentino. La incertidumbre política cambió rápidamente la percepción de riesgo de los inversores. Los tipos de cambio subieron rápidamente, la bolsa sufrió una fuerte caída, y tanto el tipo de interés de referencia como la prima de riesgo CDS aumentaron. Esta situación demostró una vez más que los inversores siguen de cerca los acontecimientos políticos y que la estabilidad económica depende de la estabilidad política.

Las intervenciones del TCMB y la pérdida de reservas

Para controlar el pánico en los mercados, el Banco Central de la República de Turquía (TCMB) tomó medidas de emergencia. Según algunas estimaciones, se intentó evitar la subida del tipo de cambio mediante la venta de cerca de 30.000 millones de dólares. Sin embargo, esta intervención provocó una grave erosión en las reservas del TCMB. La pérdida de reservas destacó como un factor que aumenta la vulnerabilidad ante los choques externos.

Por otro lado, llamó la atención que el TCMB aumentara el tipo de interés de préstamo a un día del 44% al 46% en lugar de aumentar oficialmente el tipo de interés oficial. Esta maniobra creó una "ilusión" de que el tipo de interés oficial se mantenía estable, proporcionando una calma temporal en los mercados. Sin embargo, estaba claro que evitar una subida de tipos tendría efectos negativos a largo plazo sobre la inflación.

La espiral tipo de cambio-inflación y los efectos económicos

La subida del tipo de cambio del dólar sacudió la "estrategia de anclaje cambiario", que es el pilar fundamental de la lucha contra la inflación. La pérdida de valor de la lira turca intensificó las presiones inflacionistas al aumentar los costes de importación. Especialmente el aumento de los precios de la energía y las materias primas elevó los costes de los productores. Esto también se reflejó en la inflación al consumo.

* Los inversores extranjeros que llegaron a través del *carry trade* abandonaron sus posiciones en liras turcas presas del pánico.

* Los ahorradores locales mostraron su pérdida de confianza dirigiéndose hacia las divisas extranjeras.

* La prima CDS subió a 294, aumentando la percepción de riesgo de Turquía.

Estos acontecimientos recordaron una vez más las características de los "cinco frágiles" en la economía: alta inflación, bajas reservas, aumento de la deuda externa, incertidumbre política y falta de reformas estructurales.

Los efectos de la subida de los tipos de cambio

Los efectos de la subida de los tipos de cambio en la economía turca son multifacéticos:

* Presión inflacionista: Un tipo de cambio alto aumenta los costes de importación, lo que eleva la inflación.

* Coste de la deuda externa: El aumento de la prima CDS hace que el endeudamiento de Turquía en los mercados internacionales sea más costoso.

* Los inversores locales se vuelcan a las divisas: Debido a la pérdida de confianza, los inversores individuales e institucionales se dirigen hacia las divisas extranjeras.

* Mercado bancario y de crédito: La política de tipos de interés del TCMB afecta a los bancos, provocando un aumento de los tipos de interés de los préstamos.

La subida incontrolada de los tipos de cambio puede arrastrar a la economía turca, dependiente de las importaciones, a una gran ola de inflación. Especialmente los efectos sobre la inflación y los tipos de interés pueden afectar negativamente al crecimiento económico al aumentar los costes de endeudamiento del sector real.

Intervención en la bolsa y pérdida de confianza

Para detener la fuerte caída en la bolsa, las instituciones públicas intervinieron comprando acciones por valor de miles de millones de liras. Sin embargo, estas intervenciones ensombrecieron el libre funcionamiento de los mercados y dañaron aún más la confianza de los inversores. Las dramáticas pérdidas de valor, lideradas por el sector bancario, afectaron negativamente tanto a los grandes inversores como a los pequeños ahorradores.

Vacaciones festivas y escenarios futuros

Las vacaciones festivas pueden crear una pausa a corto plazo en los mercados. Sin embargo, están lejos de compensar la pérdida de confianza y los costes económicos. Después de las vacaciones:

* Si la incertidumbre política continúa, la presión sobre el tipo de cambio y la inflación podría aumentar.

* La insuficiencia de reservas del TCMB podría hacer que la necesidad de financiación externa sea crítica.

* El aplazamiento de las reformas estructurales podría hacer que la fragilidad económica sea permanente.

Además, dado que el aumento de los tipos de interés también se reflejará en los préstamos al consumo, la demanda interna podría contraerse.

El impacto del Estado de derecho y la separación de poderes en la estabilidad económica

El principio de separación de poderes garantiza el Estado de derecho al permitir que los órganos legislativo, ejecutivo y judicial trabajen de forma independiente. Las leyes son elaboradas por el órgano legislativo, aplicadas por el órgano ejecutivo y supervisadas por el órgano judicial. Los tres poderes derivan su fuerza de la soberanía popular y constituyen la base de la democracia moderna.

En un orden donde impera el derecho, los derechos y libertades fundamentales están garantizados; las leyes no pueden cambiarse arbitrariamente y todos los actos y acciones del Estado están sujetos a control judicial. Esto crea un entorno económico previsible y estable en el que los inversores confían. Bajo la garantía del derecho, se protegen los derechos de propiedad, se aseguran los contratos y disminuyen las incertidumbres en los mercados. De este modo, los inversores pueden hacer planes a largo plazo y las actividades económicas se vuelven sostenibles. Un sistema fiable, alejado de la incertidumbre jurídica, fortalece la estabilidad económica, aumenta las inversiones y apoya el crecimiento sostenible.

El camino a seguir: ¿Qué hacer?

Los acontecimientos recientes han demostrado una vez más que la estabilidad económica está directamente relacionada con la estabilidad política. Los mercados necesitan un entorno de confianza. El coste de posponer los problemas con intervenciones a corto plazo será mayor a largo plazo. Turquía, bajo el peso de un alto desempleo e inflación, el coste de la vida, un déficit por cuenta corriente insostenible y una carga de deuda cada vez mayor, necesita implementar rápidamente las reformas estructurales económicas que requiere, además de las reformas políticas y sociales, para realizar una "transición de la fragilidad a la resiliencia". De lo contrario, la profundización de la crisis económica es inevitable.

Hacer hincapié en los principios de separación de poderes y el Estado de derecho reducirá las fragilidades económicas al garantizar los derechos y libertades fundamentales, asegurará la estabilidad, aumentará la confianza de los inversores y apoyará el crecimiento sostenible. Para ganar la confianza de los mercados, se debe garantizar la estabilidad política haciendo hincapié en el Estado de derecho y la transparencia. Se debe aplicar una política monetaria independiente asegurando que el TCMB determine el tipo de interés oficial en línea con el objetivo de inflación. Se deben desarrollar estrategias a largo plazo para aumentar las reservas de divisas y se debe fortalecer nuestra reserva de divisas. Las reformas estructurales orientadas al sistema fiscal, la disciplina financiera y la economía de la producción deben implementarse sin demora.

Los acontecimientos recientes han vuelto a poner de manifiesto la alta inflación, las bajas reservas, el aumento de la deuda externa, la incertidumbre política y la falta de reformas estructurales. Para que el sistema en Turquía funcione de manera más eficiente y el país sea más resistente a los choques, se necesitan urgentemente reformas estructurales económicas, además de reformas políticas y sociales. La estabilidad de la economía turca puede lograrse con estructuras institucionales sólidas y reformas. De lo contrario, las fluctuaciones económicas desencadenadas por las crisis políticas seguirán siendo inevitables.