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Lo que se sacudió no fue solo el suelo

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Mientras celebrábamos el 23 de abril, Día de la Soberanía Nacional y de la Infancia, fecha en la que una nación tomó las riendas de su destino y la soberanía pasó de los palacios al pueblo, otra realidad nos golpeó en Estambul: ¡un terremoto de magnitud 6.2 y las 184 réplicas que le siguieron!

El "gran terremoto" del que se lleva hablando años ya no es solo una posibilidad, sino que prácticamente está llamando a nuestra puerta.

Lo que se sacudió no fue solo la ciudad; nuestra sensación de seguridad, nuestros preparativos y nuestras prioridades también se vieron alterados.

Los expertos advirtieron, se presentaron informes y el pueblo alzó su voz en repetidas ocasiones. Pero los oídos están dirigidos hacia otro lado. En lugar de construir ciudades resistentes a los terremotos, ¡existe la insistencia en realizar un proyecto controvertido como Kanal İstanbul!

Aunque la soberanía debería residir en la nación, hoy el pueblo no puede hacer oír su voz. Porque la soberanía está atrapada en manos de un puñado de privilegiados, detrás de muros altos, en un palacio alejado de la realidad.

El terremoto que vivimos el 23 de abril demostró una vez más lo solo que está el pueblo.

Como se construyeron centros comerciales en las zonas de reunión, la gente tuvo que refugiarse en los patios de las escuelas. Incluso las calles secundarias se colapsaron por el tráfico. Las personas que salieron corriendo de sus casas se subieron a sus vehículos y provocaron horas de atascos intentando llegar al parque o plaza más cercana. En este caos nos dimos cuenta de que la verdadera necesidad, antes que suelos firmes, es un sentido común sólido. No es el subsuelo de Estambul lo que se tambalea, sino nuestras decisiones. Y no debemos olvidar que este temblor amenaza, sobre todo, el futuro de los niños.

El terremoto que vivimos el 23 de abril es un recordatorio muy importante; nos dice en voz alta: la soberanía no es solo un derecho ganado en el pasado; es una responsabilidad que debe ser defendida y protegida hoy.