La liberación de Mehmet Murat Çalık es una necesidad legal y moral
El Dr. y abogado Mehmet Ruşen Gültekin y el abogado Deniz Ali İlkem Demir han hecho un llamado para la liberación de Mehmet Murat Çalık.
El alcalde de Beylikdüzü, Mehmet Murat Çalık, fue detenido el 19 de marzo de 2025 en el marco de una investigación por "corrupción y organización criminal" llevada a cabo por la Fiscalía General de la República de Estambul, la cual ha tenido un gran impacto en la opinión pública. El 23 de marzo de 2025, fue enviado a prisión preventiva por el Juzgado de Paz Penal y trasladado a la prisión de Mármara. Al evaluar conjuntamente su cargo público, su práctica de gestión local, la relación de confianza establecida con la ciudadanía y su estado de salud, esta decisión de prisión preventiva no solo es una preocupación desde el punto de vista jurídico, sino también desde la perspectiva de los derechos humanos.
Nacido en 1972 en el distrito de Maçka, en Trabzon, Mehmet Murat Çalık es graduado del Departamento de Planificación Urbana y Regional de la Universidad Técnica de Estambul. Durante el mandato de Ekrem İmamoğlu, ocupó el cargo de vicealcalde técnico en el municipio de Beylikdüzü; en 2019 y 2024 fue elegido alcalde de Beylikdüzü por el Partido Republicano del Pueblo (CHP). Çalık, quien desarrolló un modelo de gestión basado en el derecho a la ciudad con un enfoque de municipalismo social, transformación urbana y gestión participativa, ha obtenido un fuerte apoyo social a nivel local. El tema que se debate hoy no es solo un proceso legal, sino un grave asunto de derechos humanos directamente relacionado con el derecho a la salud y la dignidad humana.
LA GRAVEDAD DEL ESTADO DE SALUD Y LAS CONDICIONES CARCELARIAS
Desde la fecha de su detención, se ha informado que Mehmet Murat Çalık ha experimentado una pérdida de peso significativa (aproximadamente 18 kg), un colapso de su sistema inmunológico y que ha sido operado bajo sospecha de linfoma. En los informes exhaustivos preparados en hospitales, se ha indicado que, como resultado de biopsias de médula ósea, marcadores tumorales, hallazgos de neutropenia y exámenes radiológicos, se encuentra en un grupo de alto riesgo de recaída de leucemia. Se ha señalado que el entorno carcelario no es adecuado para continuar el tratamiento bajo condiciones de salud tan críticas, y se ha recomendado la aplicación de regímenes de seguridad más leves, como la ejecución de la pena en el domicilio o el arresto domiciliario.
PROBLEMAS EN EL ACCESO AL TRATAMIENTO
El estado de salud de Çalık, a pesar de todos los exámenes médicos realizados, se ha prolongado debido a la solicitud de nuevos y exhaustivos exámenes por parte del Instituto de Medicina Forense (ATK), lo que ha retrasado su tratamiento. Esta situación ha sido calificada por sus abogados como una "violación del derecho a la salud" y una práctica contraria a la dignidad humana. Como resultado de los exámenes y análisis realizados en instituciones de salud de pleno derecho, se ha reportado claramente que las condiciones carcelarias son inadecuadas para el tratamiento; a pesar de ello, su traslado a la prisión de Esmirna provocó que fuera alejado de su familia y de su equipo médico. Los retrasos en los procesos de traslado entre la prisión y el hospital contienen prácticas contrarias al Reglamento de Derechos del Paciente, y el hecho de que los pacientes encarcelados sean sometidos a viajes largos y esposados genera graves inconvenientes desde el punto de vista de los derechos humanos.
EL PRINCIPIO DE PROPORCIONALIDAD EN LA PRISIÓN PREVENTIVA Y LAS ALTERNATIVAS
El artículo 100 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal prevé la prisión preventiva como una medida excepcional solo en caso de sospecha fuerte de delito basada en pruebas concretas y la existencia de una causa de detención (como riesgo de fuga o destrucción de pruebas). El artículo 101 de la misma ley exige que la decisión de prisión preventiva sea motivada. Mehmet Murat Çalık es un funcionario público que no presenta riesgo de fuga debido a su domicilio fijo, su notoriedad pública y el hecho de ocupar un cargo electo. Además, según la información reflejada en la prensa, se entiende que una parte importante de los documentos relacionados con la investigación ya ha sido recopilada. En estas condiciones, el hecho de no optar por medidas más leves, como el arresto domiciliario o el control judicial, indica que las medidas cautelares se están aplicando de manera contraria al principio de proporcionalidad.
LA RESPONSABILIDAD DEL ESTADO HACIA EL DERECHO A LA SALUD Y A LA VIDA
El artículo 16 de la Ley N.º 5275 sobre la Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad permite el aplazamiento de la ejecución para los reclusos que padecen graves problemas de salud. Sin embargo, en la práctica, la implementación de esta disposición suele estar supeditada al informe del Instituto de Medicina Forense (ATK); incluso los informes exhaustivos obtenidos de hospitales universitarios y estatales a menudo no se consideran suficientes. A pesar de que en los informes de la junta médica obtenidos de varios hospitales sobre Mehmet Murat Çalık se ha indicado claramente que el tratamiento no es posible en condiciones carcelarias y que el riesgo de infección constituye una amenaza vital, el retraso del proceso por parte del ATK ha provocado serias críticas. Esta situación es claramente contraria al principio del Estado de derecho y a las obligaciones positivas de proteger la vida humana. Mientras que el artículo 17 de la Constitución garantiza el derecho de todos a la vida y a la protección de su existencia material y moral, el artículo 2 del Convenio Europeo de Derechos Humanos regula el derecho a la vida, y el artículo 3 prohíbe la tortura y los tratos inhumanos. El Tribunal Europeo de Derechos Humanos, en sus sentencias Kudla contra Polonia y Kalashnikov contra Rusia, ha dejado clara la obligación del Estado de proteger la salud de las personas detenidas. En este contexto, la detención de Mehmet Murat Çalık constituye una violación de los derechos individuales. El deber del Estado es llevar a cabo el juicio respetando la salud y la dignidad humana, protegiendo a la persona antes de castigarla.
CONCIENCIA SOCIAL Y ENFOQUES POLÍTICOS
La situación de Mehmet Murat Çalık ha movilizado la conciencia no solo de los juristas, sino también de administradores de diferentes puntos de vista políticos y sectores de la sociedad. La declaración del alcalde metropolitano de Trabzon, Ahmet Metin Genç, del Partido AK, quien afirmó que "Çalık debería ser juzgado en libertad", señala una sensibilidad que va más allá de la afiliación política. Del mismo modo, las palabras del alcalde de Fatih, Ergün Turan, "Soy alguien que quiere a nuestro alcalde Mehmet Murat Çalık. Mi esperanza es que sea puesto en libertad con una decisión de arresto domiciliario", son declaraciones importantes que llaman la atención sobre la dimensión humana del asunto. Esta postura de conciencia común demuestra que la opinión pública también tiende a unirse, no a dividirse, cuando se trata del derecho a la libertad y a la vida.
LA SITUACIÓN GENERAL A LA LUZ DE LOS FUNDAMENTOS JURÍDICOS
La detención de Mehmet Murat Çalık no cumple con las condiciones de detención de carácter excepcional definidas en la Ley de Enjuiciamiento Criminal, y se ha ignorado la aplicabilidad de medidas alternativas. No se están aplicando las disposiciones legales que permiten el aplazamiento de la ejecución debido al estado de salud, y las condiciones carcelarias no permiten el tratamiento. Los derechos a la vida y a la salud, garantizados por la Constitución y el CEDH, corren un grave riesgo de ser violados en el caso de Mehmet Murat Çalık. Es evidente que es posible llevar a cabo un juicio sin violar la presunción de inocencia y el derecho a la salud.
La detención de Mehmet Murat Çalık conlleva graves inconvenientes en términos de proporcionalidad legal, derecho a la vida, derecho a la salud y dignidad humana. Las medidas cautelares nunca deben convertirse en un instrumento de castigo. Es necesario tener en cuenta los informes de hospitales de pleno derecho; concluir rápidamente el proceso del ATK; y aplicar urgentemente medidas más leves como el arresto domiciliario. La liberación inmediata de Çalık y la continuación de su juicio en libertad no es solo una decisión individual, sino un requisito del Estado de derecho y una demanda común de la conciencia social.
El derecho a la vida no tiene retorno.
Abogado Dr. Mehmet Ruşen Gültekin & Abogado Deniz Ali İlkem Demir
Fuente de la noticia: 12punto
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