¿Es posible controlar el riesgo con un chip cerebral?

En una investigación realizada en Japón, se implantaron chips en el cerebro de macacos para reducir sus comportamientos de toma de riesgos.

12punto

Científicos de la Universidad de Kioto utilizaron chips para enviar señales a regiones específicas del cerebro de los macacos. En el experimento, los macacos fueron entrenados en un dispositivo donde se les permitía mirar dos áreas distintas en una pantalla y, a cambio, recibían diferentes cantidades de agua como recompensa.

LOS CHIPS FUERON IMPLANTADOS EN UNA REGIÓN DEL LÓBULO FRONTAL DEL CEREBRO

Según el estudio recogido en Independent Türkçe, una de estas áreas fue designada como la zona de alto riesgo y alta recompensa, mientras que la otra se estableció como la zona de bajo riesgo y baja recompensa.

Los chips se implantaron en el área 6 de Brodmann, situada en el lóbulo frontal del cerebro y responsable de la planificación de movimientos complejos y coordinados.

Cuando se enviaron señales intensas al área ventral 6V de esta región, se observó que los macacos se centraban en la zona de alto riesgo y alta recompensa de la pantalla.

Cuando se enviaron señales al área dorsal 6V, adyacente a la misma región, los primates se centraron en el área de bajo riesgo y baja recompensa de la pantalla.

En el estudio, publicado en la revista científica Science, también se hizo que los macacos jugaran a un videojuego que funcionaba con una lógica similar.

En el juego, que los primates podían controlar con sus ojos, se observó su tendencia a recoger plátanos situados en lugares más peligrosos o más seguros. Aquí también, los macacos mostraron comportamientos similares a los del primer experimento ante las señales enviadas a las áreas dorsal 6V y ventral 6V.

Veit Stuphorn, de la Universidad Johns Hopkins de EE. UU., afirmó: "Este estudio demuestra que dos regiones vecinas en el lóbulo frontal del cerebro regulan los comportamientos de riesgo en dos direcciones opuestas, pudiendo tanto aumentar como disminuir la búsqueda de riesgos".

Stuphorn, quien no participó en el estudio, también señaló que las regiones donde se implantaron los chips transportan dopamina al "área tegmental ventral", responsable de la producción y distribución de este potente estimulante. El científico añadió que, con el aumento de los estudios en esta área, se podría obtener más información sobre cómo desempeñan un papel ciertas regiones del cerebro en problemas como la adicción al juego.