Encuentra noticias publicadas en el siguiente rango de fechas
y y
y y
y y
Limpiar
Euro
Arrow
55,3001
Dolar
Arrow
47,8799
Libra esterlina
Arrow
64,6643
Oro
Arrow
6752,1585
BIST 100
Arrow
14.132

El tren digital que Turquía ha perdido: El Pacto Digital Mundial de la ONU y nuestro retraso crónico

No dejes que el algoritmo elija tus noticias, decide tú qué leer. ¡Añade 12punto a tus fuentes preferidas!

El mundo está entrando en una nueva fase de transformación digital. Las Naciones Unidas han anunciado una hoja de ruta denominada Pacto Digital Mundial (Global Digital Compact). En resumen, es un plan que pretende cerrar las brechas digitales, regular la gestión de datos, supervisar la inteligencia artificial y hacer que la economía digital sea accesible para todos. Más allá de cuánto logre la ONU con esto, la pregunta principal es: ¿dónde está Turquía en esta gran transformación?

La respuesta es desalentadora: seguimos mirando desde atrás.

La transformación digital no consiste solo en consumir

Existe un problema de mentalidad que persiste en Turquía desde hace años: creemos que el mérito está en consumir tecnología en lugar de producirla. ¿Ha salido una nueva plataforma? En lugar de crear nuestra propia alternativa, empezamos a utilizarla rápidamente. La transformación digital no es solo instalar fibra óptica en cada barrio o crear una nueva aplicación llamativa. El verdadero asunto es ser uno de los que dictan las reglas en el mundo digital.

Pero, ¿qué hacemos nosotros? Nos conformamos con cumplir como usuarios finales las reglas establecidas por otros. Actualmente, nadie en Turquía es un actor activo en el proceso de toma de decisiones del Pacto Digital Mundial. No tenemos grandes empresas tecnológicas, ni una estructura institucional que tenga voz a nivel global en este ámbito. ¡Todo es regulación, todo es prohibición!

Las cinco áreas críticas en las que Turquía llega tarde

La ONU ha establecido cinco objetivos para el futuro digital. Seamos honestos, ¿en cuál de ellos es Turquía ambiciosa?

Acceso digital: Sí, internet se ha generalizado, pero todavía existen desigualdades en cuanto a velocidad, precio y acceso. La infraestructura de fibra sigue siendo insuficiente fuera de las grandes ciudades.

Economía digital: ¿Cuántos incentivos existen en Turquía para la digitalización de las PYMES? ¿Cuántas empresas se han adaptado realmente al comercio electrónico?

Gestión de datos: Existe la KVKK (Ley de Protección de Datos Personales), pero no tenemos una estrategia de economía de datos a nivel global. Nuestros datos se van a China a través de Deepseek; llevamos semanas diciéndolo, y la KVKK solo publica folletos de 4 o 5 frases con carácter de recomendación que explican cómo no dejar que los datos sean capturados por la Inteligencia Artificial.

Derechos humanos y seguridad: ¿Quién determina las políticas de Turquía en las plataformas de redes sociales? ¿Nosotros o los bufetes de abogados de las empresas en EE. UU.?

Gobernanza de la inteligencia artificial: Mientras el mundo define las reglas éticas de la inteligencia artificial, nosotros todavía estamos debatiendo si la IA es peligrosa o no.

Las oportunidades están sobre la mesa, pero nadie las aprovecha

Turquía posee algunas áreas en las que realmente podría tener voz en el mundo digital:

El sector de los videojuegos (a pesar de haber producido empresas como Peak Games y Dream Games, el Estado no tiene una política clara en este campo)

Tecnologías de defensa (Bayraktar y otros proyectos han logrado grandes avances, pero no se pueden transferir a la tecnología civil)

Fintech y tecnologías blockchain (debido al miedo a la regulación, las iniciativas fintech mueren antes de nacer)

Ahora pregunto: ¿por qué el nombre de Turquía no aparece en grandes transformaciones como el Pacto Digital Mundial de la ONU?

Porque nuestra agenda no es producir tecnología, sino regularla. Cuando la innovación y el emprendimiento entran en juego, en lugar de apoyo, surgen obstáculos burocráticos. ¿El resultado? Perdemos el tren global y luego nos lamentamos diciendo "¿por qué todo está en manos de EE. UU. y China?"

Ya es hora de romper este círculo vicioso

Para que Turquía pueda tener voz en el futuro digital, necesitamos un cambio de mentalidad radical:

Debemos ser orientadores, no reguladores. Debemos crecer con incentivos, no con prohibiciones e impuestos.

Debemos desempeñar un papel activo en las organizaciones globales. El nombre de Turquía ni siquiera aparece en la gobernanza de la inteligencia artificial de la ONU.

Debemos exportar tecnología en lugar de importarla. Si no lo hacemos, seguiremos siendo "usuarios finales" que solo obedecen las reglas escritas por otros.

El Pacto Digital Mundial de la ONU puede ser un proyecto sobre el papel, pero el verdadero problema es si Turquía será un figurante o uno de los que dirigen el escenario. Ahora mismo somos figurantes. Pero si esta mentalidad no cambia, los focos del escenario nunca nos iluminarán.