Encuentra noticias publicadas en el siguiente rango de fechas
y y
y y
y y
Limpiar
Euro
Arrow
55,3090
Dolar
Arrow
47,8803
Libra esterlina
Arrow
64,6713
Oro
Arrow
6758,9882
BIST 100
Arrow
14.132

¿Qué debemos esperar de la tecnología en los próximos 10 años?

No dejes que el algoritmo elija tus noticias, decide tú qué leer. ¡Añade 12punto a tus fuentes preferidas!

Tras escribir la semana pasada sobre la carrera de las tecnologías espaciales, recibí numerosos mensajes. Uno de los más llamativos fue el siguiente:

“Hace diez años dijo que las tecnologías espaciales comenzarían. Aquel día no pudimos comprender su importancia. Entonces, ¿en qué debemos fijarnos hoy para poder vislumbrar la próxima década?”

En realidad, la respuesta no es tan difícil.

La próxima década será un periodo en el que se vivirá una transformación en la historia de la tecnología tan grande como la invención del ordenador o la popularización de Internet. Sin embargo, esta vez lo que cambiará no serán solo los dispositivos que utilizamos, sino la propia relación que establecemos con la tecnología.

Las lentes de contacto capaces de grabar sacarán la cámara de nuestros bolsillos para colocarla sobre nuestros ojos.

Los diseños que convierten todo el teléfono en una pantalla y los relojes que pueden transformarse en tabletas cuando sea necesario redefinirán el concepto de ordenador.

Los sistemas electrónicos colocados en el cuello utilizarán nuestras cuerdas vocales como un micrófono. No necesitaremos llevar un micrófono aparte para hablar.

Los dispositivos personales sin pantalla, que funcionan únicamente con inteligencia artificial, entrarán en nuestra vida cotidiana. El ordenador ya no será una caja que sostenemos en la mano, sino un asistente invisible que vive constantemente con nosotros.

Los automóviles también dejarán de ser los coches que conocemos. Los sistemas de limpieza de cristales accionados por láser demostrarán que incluso las piezas que no han cambiado durante décadas serán rediseñadas. Los sistemas que permiten que un coche cuya deuda no ha sido pagada se dirija por sí mismo a la entidad financiera bajo ciertas condiciones demostrarán que la tecnología cambiará no solo la ingeniería, sino también el derecho y la ética.

En logística, veremos almacenes voladores que apoyan a las flotas de drones que operan en el cielo.

En la aviación, entrarán en servicio aviones de pasajeros de nueva generación propulsados por hidrógeno y que alcanzan varias veces la velocidad del sonido.

Una parte importante de estos ejemplos, que hoy parecen ciencia ficción, se convertirán en las tecnologías cotidianas de la próxima década.

Pero el gran cambio real ocurrirá dentro de los ordenadores.

Los procesadores cuánticos formarán parte de los ordenadores personales. Los procesadores cuánticos lograrán una revolución mucho mayor que la que han creado las unidades de procesamiento gráfico en la inteligencia artificial. La potencia de procesamiento aumentará exponencialmente. Los cálculos que hoy llevan horas o incluso días se completarán en segundos. Desde el desarrollo de fármacos hasta la ciencia de materiales, pasando por las finanzas y los modelos climáticos, muchos problemas que hoy no tienen solución se convertirán en algo rutinario.

La inteligencia artificial también saldrá de los grandes centros de datos.

Primero se trasladará a arquitecturas de borde (edge).

Luego comenzará a funcionar de forma totalmente local.

En nuestros ordenadores…

En nuestros teléfonos…

En nuestros automóviles…

En nuestros hogares…

En resumen, cada dispositivo que utilicemos tendrá su propia inteligencia artificial. Los sistemas que funcionan sin conectarse a Internet, que no envían nuestros datos al exterior, que nos conocen y pueden tomar decisiones por nosotros, se convertirán en una parte natural de la vida diaria.

La IAG para otra ocasión

Los investigadores sostienen que los grandes modelos de lenguaje actuales no pueden crear paradigmas científicos totalmente nuevos como hizo Einstein. En otras palabras, afirman que las expectativas de que las inteligencias artificiales generativas que utilizamos hoy se conviertan directamente en Inteligencia Artificial General (IAG) o Inteligencia Superinteligente Artificial (ASI) son muy difíciles de cumplir con las arquitecturas actuales.

Creo que esta es una observación importante.

Porque el ambiente que se ha creado en torno a la inteligencia artificial en los últimos dos años era que nos encontraríamos con una superinteligencia que superaría al ser humano en todos los campos en pocos años.

Esta investigación, en cambio, nos ofrece un panorama más realista.

Sin embargo, esto no significa que la revolución de la inteligencia artificial se esté ralentizando.

Al contrario…

La inteligencia artificial generativa se convertirá en la mayor herramienta de producción de la próxima década.

Escribirá código.

Contribuirá al desarrollo de nuevos fármacos.

Diseñará nuevos materiales.

Resolverá problemas de ingeniería.

Acelerará las investigaciones científicas.

Aumentará la productividad de millones de personas a un nivel nunca visto hasta ahora.

Y no solo producirá nuevos contenidos.

También verá los vacíos que los humanos no pueden ver.

La jugada 37 (Move 37) que cambió la historia del Go fue la primera señal de esto. La inteligencia artificial no inventó un juego nuevo. No cambió las reglas. Simplemente vio una jugada en un juego que se lleva practicando cientos de años en la que los humanos nunca habían pensado.

Vimos el mismo enfoque hace poco en la vulnerabilidad crítica que Mythos descubrió en el núcleo de FreeBSD. La inteligencia artificial no desarrolló un nuevo sistema operativo. Encontró un vacío que los humanos no habían podido detectar durante años.

Quizás los mayores descubrimientos de la próxima década se hagan precisamente así.

No escribiendo nuevas leyes de la física…

Sino estableciendo conexiones que la humanidad no había podido ver hasta hoy…

Completando las carencias que nadie había notado…

Revelando las relaciones ocultas dentro de miles de millones de líneas de código, millones de artículos científicos y billones de puntos de datos…

Pero algo mucho más importante que esto comenzará.

La inteligencia artificial generativa, los procesadores cuánticos y los sistemas inteligentes que funcionan localmente aumentarán juntos la capacidad de la humanidad para producir, descubrir y resolver problemas a un nivel nunca visto hasta ahora.

En resumen…

La Vida 2.0 no está llegando.

Pero viene una Vida 1.1 muy potente.