Encuentra noticias publicadas en el siguiente rango de fechas
y y
y y
y y
Limpiar
Euro
Arrow
55,3090
Dolar
Arrow
47,8803
Libra esterlina
Arrow
64,6713
Oro
Arrow
6758,9882
BIST 100
Arrow
14.132

Lucha contra las adicciones: ¿Hablamos en serio?

No dejes que el algoritmo elija tus noticias, decide tú qué leer. ¡Añade 12punto a tus fuentes preferidas!

Me encontré con las imágenes preparadas en el marco del Plan de Acción de Lucha contra las Adicciones de Turquía de Yeşilay. Yeşilay decreta: ''Las principales sustancias adictivas son: drogas, tabaco, cigarrillos electrónicos y narguile, bebidas alcohólicas, sustancias estimulantes y alucinógenas, medicamentos que deben adquirirse con receta pero que se utilizan sin control médico, y sustancias volátiles como algunos pegamentos, disolventes y gas para encendedores''.

Es indudable que hay un problema en la definición. Pero en la vida real, se ha pasado por alto una "sustancia principal que genera adicción": el azúcar. Se han ignorado sustancias con alta concentración de azúcar, empaquetadas de forma especial y vendidas libremente a jóvenes, niños y mujeres embarazadas.

En la misma imagen, la adicción se define de la siguiente manera: ''La drogadicción es el uso de sustancias que afectan negativamente las funciones del cuerpo y la incapacidad de dejar de consumirlas a pesar del daño causado. Cuando el adicto interrumpe el consumo de la sustancia, experimenta síntomas de abstinencia. Con el tiempo, aumenta la frecuencia y la dosis del consumo''.

¿Quién puede decir que la adicción al azúcar no encaja en esta definición? Además, si consideramos la carga directa e indirecta sobre el sistema de salud como resultado del consumo de azúcar y el síndrome metabólico, ¿no es la adicción al azúcar una adicción que debe abordarse y combatirse con cuidado? ¿No es evidente que los alimentos con alta concentración de azúcar son fácilmente accesibles para casi todos los grupos de riesgo y que hay quienes obtienen beneficios económicos de ello? ¿No tenemos una Ley de Higiene Pública? ¿No impone esta ley deberes al Estado y a la administración? ¿El hecho de que no haya obstáculos para el consumo de estas sustancias no genera una competencia desleal en perjuicio de los productores de alimentos saludables y de los consumidores? ¿Por qué todo un país, con su gobierno, su oposición, su sociedad civil y sus autoridades, es indiferente a este tema?

¿Acaso la vida y la salud de las generaciones jóvenes y de los millones que sufren de síndrome metabólico no tienen valor? No todas las bombas caen sobre nuestras cabezas desde el cielo... ¡Algunas se las dan a comer a nuestro pueblo en envoltorios!

Pongo a su consideración la imagen preparada por Yeşilay.

¡Buen provecho!