En el Índice de Estado de Derecho 2024 del World Justice Project (WJP), Turquía ocupa el puesto 117 de 142 países, situándose en una posición baja a nivel mundial. Dinamarca ocupa el primer lugar en el índice, lo que pone de manifiesto la marcada diferencia entre Turquía y los países con las puntuaciones más altas. El hecho de que Turquía ocupe el último lugar en la región de Europa del Este y Asia Central demuestra que también está muy por detrás del rendimiento regional .
Detrás de la baja clasificación de Turquía se esconden problemas en diversos factores que afectan al Estado de derecho. Por ejemplo, el bajo rendimiento en subfactores como los "Derechos fundamentales" (puesto 133), la "Ausencia de corrupción" (puesto 78) y la "Limitación de los poderes gubernamentales" (puesto 135) refleja la falta de independencia judicial en el país y los problemas experimentados en la protección de los derechos fundamentales. Los derechos fundamentales, una de las áreas en las que Turquía obtiene la puntuación más baja, se asocian con restricciones en temas como la libertad de pensamiento y el derecho de reunión. Sin embargo, aunque el indicador de corrupción en Turquía ha mostrado algunas mejoras recientemente, estos avances no han sido suficientes para mejorar la situación general .
Desde una perspectiva global, el rendimiento de Turquía puede considerarse parte de la tendencia observada en todo el mundo desde 2016, denominada "retroceso del Estado de derecho". El aumento de las tendencias autoritarias y el debilitamiento de los sistemas judiciales en muchos países en el periodo posterior a 2016 destacan como un problema global que también afecta a Turquía. Durante este proceso de retroceso, se han producido acontecimientos negativos en áreas como los derechos fundamentales y la limitación de los poderes del Estado, tanto en Turquía como en el resto del mundo. No obstante, a pesar de que esta tendencia de retroceso muestra signos de desaceleración a nivel global, no ocurre lo mismo en el caso de Turquía .
Turquía, al ocupar el puesto 117 en el Índice de Estado de Derecho 2024 del World Justice Project (WJP), se sitúa muy por detrás de los países europeos y se coloca en una posición cercana a la de muchos países africanos en la clasificación mundial.

(Tabla del índice de Estado de derecho 2024)
Esta clasificación ha llevado a que Turquía sea evaluada en la misma categoría que países con un rendimiento inferior debido a los problemas que experimenta en materia de derechos humanos y libertades fundamentales, a pesar de que debería aspirar a los estándares europeos en ámbitos como el Estado de derecho y la independencia judicial .
Para que Turquía mejore en el ámbito del Estado de derecho, es importante llevar a cabo reformas que aumenten la independencia judicial, fortalecer las políticas destinadas a proteger los derechos y libertades fundamentales y aumentar la transparencia en las instituciones públicas. Este tipo de reformas podrían contribuir a mejorar el bajo rendimiento en el índice de Estado de derecho.
Esta situación provoca que Turquía se aleje de su objetivo de acercarse a los países europeos en el ámbito jurídico y experimente problemas similares a los de algunos países de África y Asia.
Prof. Dr. Duran Bülbül
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