Han comenzado a esclarecerse los primeros hallazgos técnicos sobre el accidente de tren de alta velocidad ocurrido en España el 28 de octubre, en el que perdieron la vida 69 personas. En la tragedia ocurrida cerca de Urda, en la región de Toledo, se estima que la velocidad del tren de alta velocidad operado por Renfe en el momento del impacto contra el tren de Iryo, que se encontraba detenido en las vías, oscilaba entre los 160 y los 200 kilómetros por hora.
Según la evaluación incluida en el informe preliminar preparado por la Comisión Independiente de Investigación Técnica de Accidentes (AITAT) de España, la velocidad exacta se determinará tras el análisis de los registros de la caja negra del tren. Si bien la información difundida en la prensa señala que la velocidad del tren alcanzó los 236 kilómetros antes de la colisión, se aclara que este dato corresponde a la velocidad de crucero previa y no al momento del impacto.

CONTINÚAN LA IDENTIFICACIÓN Y LA INVESTIGACIÓN
Según la información compartida por las autoridades españolas el 2 de noviembre, se ha identificado a 66 de las 69 personas que perdieron la vida en el accidente. Entre los identificados se encuentran 54 ciudadanos españoles y 12 extranjeros.
Se anunció que 4 de los fallecidos extranjeros eran ciudadanos estadounidenses; los demás provenían de Argentina, Canadá, Chequia, Francia, Japón, México, Portugal y Túnez. Se informó que continúan los trabajos para las 3 personas cuya identidad aún no ha sido determinada, y que se han presentado denuncias de desaparición por dos ciudadanos australianos y uno japonés.

El centro de la investigación se centra en las fallas en el sistema de seguridad ferroviaria y las instrucciones dadas por el centro de control. Según los primeros hallazgos, los trenes se detuvieron automáticamente debido a un problema técnico en la línea. Se indica que, mientras el tren de Iryo esperaba en la vía, se dio permiso para que el tren de Renfe, que venía detrás, reanudara su marcha.
El ministro de Transportes de España, Óscar Puente, declaró tras el accidente que la decisión de permitir que el tren reanudara su marcha fue errónea. Las autoridades examinarán detalladamente los movimientos de los maquinistas, el proceso de frenado, los registros de señales y las conversaciones con el centro de control mediante los datos de la caja negra.
Fuente de la noticia: 12punto