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La realidad de la inteligencia artificial en Turquía: los datos del TÜİK muestran una profunda brecha en la transformación digital

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Turquía ha alcanzado un umbral crítico en su historia de transformación digital. El informe "Estadísticas de Inteligencia Artificial, 2025", publicado por el TÜİK el 1 de octubre de 2025 y que constituye una primicia en la historia de la institución, presenta un panorama exhaustivo y sorprendente sobre la capacidad digital del país al revelar, mediante datos oficiales, la relación que tanto las empresas como los individuos han establecido con la inteligencia artificial. Este estudio, basado en el uso de tecnologías de la información en empresas y hogares, muestra que, si bien la concienciación sobre la inteligencia artificial en Turquía ha aumentado rápidamente en los últimos años, también señala que la brecha digital entre las grandes empresas y las PYMES, entre los jóvenes y los mayores, y entre los sectores educados y los grupos desfavorecidos se está haciendo más evidente. El informe no solo revela el prometedor impulso del progreso tecnológico, sino que también pone de manifiesto los desafíos críticos a los que se enfrenta Turquía en su proceso de transformación digital debido a obstáculos estructurales como la falta de especialización, las presiones de costes y las desigualdades sociales.

PANORAMA DESIGUAL EN LA TRANSFORMACIÓN DIGITAL: El 7,5% de las empresas declaró utilizar inteligencia artificial

Según los datos del TÜİK, la tasa de empresas que utilizan inteligencia artificial, que era de solo el 2,7% en 2021, aumentó al 7,5% en 2025. Aunque este incremento en cuatro años demuestra que la concienciación tecnológica se está extendiendo rápidamente, Turquía sigue estando por debajo de la media mundial. En la Unión Europea, aproximadamente el 13% de las empresas utilizan activamente la inteligencia artificial, mientras que en Estados Unidos la cifra es del 40%.

Como se puede observar en el gráfico siguiente, los datos revelan que el uso de la inteligencia artificial aumenta significativamente a medida que crece el tamaño de la empresa. Mientras que la tasa es del 6,6% en las pequeñas empresas de 10 a 49 empleados, asciende al 9,6% en las medianas empresas de 50 a 249 empleados y alcanza el 24,1% en las grandes empresas con 250 o más empleados. Este panorama muestra que la transformación digital se concentra a favor del gran capital y que las PYMES no han podido integrarse adecuadamente en el proceso de transformación. 

En resumen, las inversiones en inteligencia artificial en Turquía se están convirtiendo más en un privilegio moldeado por el poder del capital que en una oportunidad. Esta situación profundiza aún más la desigualdad digital, que es el punto más vulnerable de la transformación digital.

LOS SECTORES DIGITALES A LA CABEZA, EL SECTOR REAL SE QUEDA ATRÁS: El campeón de la inteligencia artificial es la información y la comunicación

Los análisis sectoriales del TÜİK revelan de forma impactante la brecha de digitalización en la economía turca. Como se verá en el gráfico siguiente, a partir de 2025, el sector que más intensamente utiliza la inteligencia artificial fue el de actividades de información y comunicación, con un 47,1%. A este le siguen el sector financiero y de seguros con un 21,1% y la reparación de ordenadores y equipos de comunicación con un 15,2%. 

Por el contrario, las tasas disminuyen significativamente en los sectores donde la transformación digital es más limitada. Mientras que el uso en actividades profesionales, científicas y técnicas se mantiene en el 11,5%, desciende al 8,7% en el suministro de energía, agua y servicios de alcantarillado, y al 8,5% en los servicios administrativos y de apoyo. Mientras que la tasa se sitúa en el 7% en los sectores de manufactura y comercio minorista-mayorista, desciende al 6,5% en las actividades inmobiliarias, al 6,1% en los servicios de alojamiento y restauración, al 5% en transporte y almacenamiento, y a solo el 3,9% en la construcción.

Este panorama muestra que la inteligencia artificial se está extendiendo rápidamente, especialmente en los sectores basados en lo digital, pero que sigue siendo baja en los sectores tradicionales como la producción, los servicios y el comercio. En otras palabras, la transformación digital en Turquía no avanza de forma simultánea y equilibrada; mientras los sectores de alta intensidad tecnológica se modernizan, una parte importante del sector real queda fuera de esta transformación.

Esta situación también contradice el objetivo de transformación integral de la "Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial". El hecho de que la inteligencia artificial permanezca principalmente en el eje de las tecnologías de la información conlleva el riesgo de profundizar aún más la brecha existente entre el poder productivo de Turquía y la innovación digital.

LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL SE UTILIZA MÁS COMO HERRAMIENTA DE VENTAS QUE COMO ESTRATEGIA: La primera opción de las empresas es el marketing y las ventas

Los datos de 2025 revelan claramente las prioridades de las empresas que utilizan inteligencia artificial. El 46,5% de las empresas utiliza esta tecnología en actividades de marketing y ventas. Esto demuestra que la inteligencia artificial en Turquía se adopta principalmente con el fin de mejorar las relaciones con los clientes y aumentar los ingresos. A este enfoque orientado al marketing le siguen los procesos de producción o servicios (41,1%), las actividades de I+D e innovación (41%) y la organización de la gestión y administración de la empresa (40%).

Mientras que el uso de la inteligencia artificial en contabilidad, control y gestión financiera se sitúa en el 33,7%, su uso en el ámbito de la seguridad de la información se queda en el 22,6% y en las actividades logísticas en el 13,6%. Esta distribución muestra que las empresas valoran la inteligencia artificial más para ganancias comerciales a corto plazo y que no han logrado posicionar la tecnología adecuadamente como una herramienta de producción innovadora o que aumente la productividad.

El hecho de que las aplicaciones de inteligencia artificial sigan siendo limitadas, especialmente en áreas que afectan directamente a la competitividad como la producción, el control de calidad y la gestión de la cadena de suministro, debilita el potencial de Turquía para cerrar la brecha de productividad. En otras palabras, la economía de la inteligencia artificial en Turquía sigue funcionando más como un mecanismo de apoyo operativo centrado en el marketing que como una herramienta de desarrollo estratégico.

¿QUIÉN ESTÁ PREPARADO PARA EL FUTURO DIGITAL? Las grandes empresas aceleran, las PYMES se quedan atrás

El 9% de las empresas que no utilizan tecnología de inteligencia artificial planea invertir en este campo en un futuro próximo. Esta tendencia varía significativamente según el tamaño de la empresa: mientras que la tasa se mantiene en el 8,4% en las pequeñas empresas de 10 a 49 empleados, aumenta al 10,4% en las medianas empresas de 50 a 249 empleados y al 18,2% en las grandes empresas con 250 o más empleados.

Los datos revelan que, especialmente las grandes empresas, consideran ahora la inteligencia artificial como un área de inversión estratégica. Sin embargo, para que esta transformación pueda extenderse a las PYMES, es necesario que los incentivos tecnológicos, las ventajas fiscales y el asesoramiento técnico sean más amplios y accesibles. De lo contrario, la brecha digital no solo se mantendrá, sino que se profundizará, obstaculizando el proceso de transformación digital de Turquía.

EL ESLABÓN DÉBIL DE LA TRANSFORMACIÓN DIGITAL: La falta de especialización ralentiza la adopción de la inteligencia artificial

El 74,2% de las empresas que no utilizan inteligencia artificial afirma que el mayor obstáculo para adoptar esta tecnología es la "falta de especialización". A esto le siguen los altos costes con un 67,4% y las preocupaciones sobre la incertidumbre jurídica con un 62,4%. Las preocupaciones sobre la protección de datos y las violaciones de la privacidad se expresan en un 61,8%; la incompatibilidad con los equipos, software y sistemas existentes en un 61,7%; y los problemas relacionados con la calidad y accesibilidad de los datos en un 54,7%. Mientras que las preocupaciones éticas se mantienen en el 43,6%, la creencia de que la inteligencia artificial no aportará beneficios a la empresa destaca como la razón más baja, con solo un 16,1%.

Este panorama muestra claramente que el obstáculo más crítico para la transformación digital no es económico, sino que se basa en los recursos humanos. No parece posible que Turquía realice una transición saludable hacia la economía digital sin resolver la falta de conocimientos técnicos y de mano de obra cualificada. Los costes pueden disminuir con el tiempo; sin embargo, mientras no se resuelva la escasez de expertos, este problema puede volverse crónico. Por ello, parece inevitable que la alfabetización en inteligencia artificial se convierta en un tema educativo fundamental en un amplio espectro, desde los planes de estudio universitarios hasta los programas de formación profesional.

LA BRECHA GENERACIONAL EN LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL SE PROFUNDIZA: Los jóvenes vuelan, los mayores se mantienen alejados

Los datos de uso individual del TÜİK revelan claramente la brecha generacional, que es una de las dimensiones más evidentes de la digitalización en Turquía. El 19,2% de las personas de entre 16 y 74 años utiliza inteligencia artificial generativa, pero esta tasa aumenta significativamente en los grupos de edad más jóvenes. En el grupo de 16 a 24 años, la tasa de uso alcanza su punto máximo con un 39,4%; desciende al 30% en el grupo de 25 a 34 años y al 15,5% en el rango de 35 a 44 años. A medida que aumenta la edad, el uso cae drásticamente: la tasa es del 7,1% en el grupo de 45 a 54 años, del 3,1% en el rango de 55 a 64 años y de solo el 1,7% en el grupo de 65 a 74 años.

Esta diferencia no solo está relacionada con la edad, sino también con el perfil educativo y profesional. Mientras que los jóvenes utilizan activamente la inteligencia artificial en la comunicación, el aprendizaje y la creación de contenidos, los grupos de mayor edad siguen observando esta tecnología desde un punto más cauteloso y distante. Esto demuestra que la transformación digital no avanza a la misma velocidad en todos los sectores de la sociedad; mientras las generaciones jóvenes impulsan la transformación, las generaciones mayores se quedan cada vez más atrás.

Si la tendencia actual continúa, Turquía podría enfrentarse a un grave riesgo de "exclusión digital" en un futuro próximo. Por ello, los programas de educación y concienciación que aumenten la inclusión social de la digitalización son de vital importancia.

A MAYOR EDUCACIÓN, MAYOR COMPETENCIA DIGITAL: La educación es la clave del uso de la inteligencia artificial

Los datos revelan que el uso de la inteligencia artificial está directamente relacionado con el nivel educativo. En 2025, mientras que el 36,1% de los graduados de educación superior se benefició de la inteligencia artificial generativa, esta tasa desciende al 22,8% en los graduados de secundaria y escuelas profesionales, y al 17,2% en los graduados de educación primaria y secundaria. La tasa de uso desciende hasta el 2,2% en los graduados de educación primaria y a solo el 0,3% en aquellos que no terminaron ninguna escuela.

El hecho de que las habilidades digitales y la concienciación tecnológica aumenten a medida que sube el nivel educativo demuestra que la digitalización en Turquía no es solo una cuestión técnica, sino también una cuestión profunda de política educativa. Otro hallazgo llamativo es que la tasa de uso de inteligencia artificial entre las mujeres con educación superior es mayor que la de los hombres. Esto indica que la brecha digital de género está empezando a cerrarse en el sector educado.

Por el contrario, la amplitud de la población con bajo nivel educativo limita el potencial de Turquía para crear una fuerza laboral basada en la inteligencia artificial. Este panorama muestra claramente que se necesita una estrategia integral basada en la educación para que el proceso de transformación digital sea sostenible.



LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL SIGUE SIENDO UNA HERRAMIENTA PERSONAL: El 79,7% de los usuarios utiliza la tecnología para fines privados

La gran mayoría de las personas que utilizan inteligencia artificial se beneficia de la tecnología principalmente para sus necesidades personales. Mientras que el 79,7% de los usuarios utiliza la inteligencia artificial para fines privados, la tasa de uso profesional se mantiene en el 33,8% y el uso para fines de educación formal en el 31,4%. El desglose por género también revela diferencias notables: mientras que el uso para fines privados alcanza el 81,9% en los hombres y el uso profesional el 37,7%, en las mujeres estas tasas son del 77,4% y el 29,5% respectivamente. En cuanto al uso para fines de educación formal, el panorama se invierte; la tasa de uso de las mujeres, que es del 36,6%, está significativamente por encima del nivel del 26,7% de los hombres.

Estos datos muestran que existe una diferenciación basada en el género en el uso de la inteligencia artificial. Mientras que los hombres adoptan la tecnología más en los procesos profesionales y como herramienta de productividad, las mujeres muestran un uso más activo, especialmente con fines de aprendizaje, acceso a la información y desarrollo personal. Esto indica que la transformación digital también avanza a diferentes velocidades en la dimensión de género.

Además, estos datos revelan que la inteligencia artificial aún no se ha integrado plenamente en la vida laboral en Turquía y que es utilizada por los individuos más a nivel de curiosidad y experiencia personal. Aunque la inteligencia artificial generativa ocupa un lugar cada vez más destacado en la vida cotidiana, aún no se ha convertido en una herramienta sistemática y generalizada en los procesos de trabajo profesional.

ALARMA DE CONCIENCIACIÓN DIGITAL: La mayoría de la población no necesita la inteligencia artificial 

El 63,3% de las personas que no utilizan inteligencia artificial afirma que "no necesita" utilizar esta tecnología. El 18,7% de los participantes indica que no sabe cómo utilizar la inteligencia artificial, y el 12,4% afirma que no sabía de la existencia de tal tecnología. La tasa de quienes tienen preocupaciones sobre la privacidad, la seguridad y la protección se mantiene en el 5,5%.

Estos datos muestran que la concienciación digital en Turquía aún no está en el nivel deseado y que una parte importante de la sociedad sitúa a la inteligencia artificial fuera de su vida cotidiana. Sin embargo, no basta con reducir esta situación al nivel educativo. La transformación tecnológica en Turquía avanza de forma socialmente desigual; mientras la población urbana y joven se adapta rápidamente a la digitalización, quienes viven en zonas rurales y las generaciones mayores siguen observando la tecnología desde un punto distante.

Por ello, el enfoque de las políticas de inteligencia artificial no debe ser solo producir tecnología, sino también aumentar la participación digital y fortalecer la inclusión. De lo contrario, la digitalización puede convertirse en un proceso que, en lugar de reducir las diferencias sociales, las profundice aún más.

CONCLUSIÓN: Turquía en el umbral digital: los datos del TÜİK muestran los pasos que deben darse con urgencia

Las primeras estadísticas de inteligencia artificial del TÜİK revelan con toda claridad tanto el progreso realizado como los límites estructurales en el viaje de transformación digital de Turquía. Los datos muestran que la población joven y educada adopta rápidamente la tecnología y que las grandes empresas consideran la inteligencia artificial como una herramienta estratégica, mientras que problemas crónicos como la falta de especialización, el bajo nivel educativo, el hecho de que las PYMES se queden atrás y las desigualdades sociales ralentizan este proceso. Para que Turquía pueda convertir este umbral digital en un verdadero impulso de desarrollo, debe dar pasos decididos en tres áreas fundamentales: una reforma educativa integral que forme mano de obra cualificada, un ecosistema de apoyo sólido que incluya a las PYMES en la transformación y una estrategia de alfabetización digital generalizada que aumente la inclusión social.

La inteligencia artificial ya no es una elección tecnológica, sino el nuevo estándar de crecimiento económico y competitividad. Esta transformación no solo remodela la producción, sino también el acceso a la información, los servicios públicos, el empleo y los hábitos de la vida cotidiana. Que Turquía pueda aprovechar plenamente este potencial depende de la implementación de una estrategia integral que, más allá de las inversiones tecnológicas, incluya políticas educativas, jurídicas, éticas y sociales. No es posible que la transformación digital alcance un éxito duradero sin crear un marco en el que se fortalezca la seguridad de los datos, se eliminen las incertidumbres jurídicas y se defiendan los principios éticos a escala social.

Los datos del TÜİK son, en realidad, un llamamiento claro: Turquía debe convertirse en un país que no solo siga la inteligencia artificial, sino que la gestione y la moldee. El determinante del futuro digital no serán los datos que se posean, sino el nivel de visión, habilidad e inclusión para dar sentido a esos datos.