Un ejemplo de la escritura de la historia desde Oriente, no desde Occidente: La historia de los alemanes vista desde Asia -La nacionalización de los germanos-(*)
Se puede decir que en la historiografía que continúa existiendo de forma relativa en el mundo occidental hoy en día, predomina la perspectiva orientalista.
Como es sabido, el término “orientalismo” proviene de la palabra latina “oriens”, que significa el nacimiento del sol. Desde un punto de vista geográfico, define a Oriente y significa buscar obtener conocimiento sobre él.
Occidente siempre ha mostrado interés por Oriente y su civilización, y este interés se ha construido con el tiempo sobre la base de la oposición y la diferencia entre Oriente y Occidente. En el orientalismo, la identidad occidental se ha considerado superior al compararse con todas las personas no occidentales, es decir, con los “otros”.
Precisamente por esta razón, Oriente fue transformado por Occidente en un objeto apto para un estudio detallado, y el deseo y la curiosidad de Occidente por poseer un conocimiento sistemático sobre Oriente han alimentado constantemente el orientalismo(**).
La base del conocimiento de Occidente sobre Oriente se estableció con una perspectiva orientalista. Es más, los viajeros orientalistas escribieron sus libros de viajes relatando lo que vieron y vivieron en sus viajes a Oriente, añadiendo a veces sus propias suposiciones o ficciones.
Los libros de viajes, que fueron uno de los medios de comunicación de masas más importantes hasta hace unos siglos, sirvieron como fuentes directas para los estudios orientalistas. Los relatos de viajes a Oriente aumentaron especialmente después de los siglos XV y XVI. No cabe duda de que este aumento se debió a la curiosidad por los otomanos, quienes conquistaron Estambul o, en otras palabras, destruyeron el Imperio Romano de Oriente.
La búsqueda de colonias por parte de los países occidentales, cuya industria se desarrolló rápidamente con la Revolución Industrial en Europa, en los países orientales, que eran más atrasados que ellos, también desencadenó la curiosidad de Occidente por Oriente y preparó el terreno para su sistematización en Occidente bajo el nombre de “Estudios Orientales”.
Se observa que la perspectiva orientalista se refleja en todos los ámbitos de la vida en Occidente, desde la filosofía hasta la economía política, pasando por la literatura y la música.
En la filosofía occidental, se puede decir que el orientalismo es la forma en que Occidente define, da sentido y construye a Oriente (y específicamente al mundo turco e islámico) como un "otro" según su propia posición central. Filósofos de la Ilustración como Leibniz, Voltaire, Kant y Herder produjeron en sus obras diversas suposiciones y prejuicios sobre Oriente y, especialmente, sobre la imagen turca/islámica(***).
En cuanto a la economía política, dejando de lado a los economistas imperiales, el discurso o pensamiento expresado por Marx en sus primeros periodos, específicamente sobre la India, de que “la civilización avanzada disuelve la civilización atrasada y la recrea a su propia imagen”, puede interpretarse en este sentido.(****) ¿No es este enfoque un orientalismo puro?
Pensadores como Edward Said han criticado esta perspectiva eurocéntrica u orientalista de Marx en sus primeros escritos, argumentando que contenía un tono que podría legitimar el colonialismo occidental. Sin embargo, cabe señalar que en sus escritos posteriores, Marx también enfatizó que el costo de esta transformación recaía pesadamente sobre el pueblo explotado y que la verdadera liberación solo sería posible con la ruptura del yugo británico o mediante una revolución de la clase obrera en Occidente.
Entre los orientalistas en la literatura se pueden contar poetas y escritores como Lord Byron, Victor Hugo y Goethe en el periodo romántico de Occidente, y Rudyard Kipling durante el periodo álgido del colonialismo. Estos definieron a Oriente, pasándolo por sus propios filtros culturales, generalmente como exótico, misterioso, irracional o atrasado.
En la música, el orientalismo se ha reproducido a través de juicios permanentes sobre el “Otro” construido por la propia mente de Occidente. La ópera “El rapto en el serrallo” y la “Marcha turca” de Wolfgang Amadeus Mozart, así como la sección de la “Marcha turca” en la música incidental de “Las ruinas de Atenas” de Ludwig van Beethoven y ciertos ritmos en el coro final de la Novena Sinfonía con tintes de mehter, son dos ejemplos que el público turco puede conocer.
La historiografía de origen orientalista es también una narrativa que comienza la historia mundial desde la Antigua Grecia y Roma, colocándolas en el centro de Europa, y define a Oriente como una civilización “periférica” o “retrasada”. El historiador orientalista más conocido por los lectores turcos en nuestra época es Bernard Lewis. Entre otros, se pueden mencionar a Hamilton Alexander Rosskeen Gibb, Louis Massignon, Carl Brockelmann, Marshall Hodgson y Albert Hourani.
Se puede decir que, frente a las narrativas históricas del orientalismo, se están produciendo cada vez más obras objetivas.
Una de ellas es el libro de Alp Hamuroğlu titulado ”Un ejemplo de la escritura de la historia desde Oriente, no desde Occidente; “La historia de los alemanes vista desde Asia -La nacionalización de los germanos-”.
Alp Hamuroğlu vive en Alemania desde hace más de cuarenta años. Su primer libro, publicado bajo el título “El Islam alemán”, trataba sobre las políticas y prácticas del Estado alemán respecto a Turquía, los turcos y el Islam. Este trabajo ganó el “Premio de Investigación Turan Dursun” en 2001, otorgado en nombre de Turan Dursun. Posteriormente, publicó un libro titulado “Cristianismo, Islam y Europa / Puertas de la civilización de Oriente a Occidente (Andalucía, Sicilia, Cruzadas)”. También tiene un trabajo titulado “Deutsche, Türken und Frankfurt” sobre Frankfurt y su historia en una compilación en alemán sobre el problema de los extranjeros en Alemania, titulada Doppelte Heimat / Türkische Migrantenberichten.
En su libro “La historia de los alemanes vista desde Asia -La nacionalización de los germanos-”, Alp Hamuroğlu expresa lo siguiente:
“…Después de que el “Occidente” surgiera como concepto, el hecho de que la historia también comenzara a pertenecer a una dirección, a una región y a un lugar, y que fuera definida, estructurada y formada según una cultura, es algo conocido. Se sabe y se expresa que la historia se moldea dando nombre a un lugar (un continente o una región), a una cultura o a una dirección; es decir, la historia occidental y la historia occidentalista. Esta historia, que comenzó a escribirse en Europa, se convirtió después de un tiempo en una historia escrita desde la perspectiva europea/del europeo y, cuando el tema era el mundo o la historia de otro lugar del mundo, en una historia escrita mirando desde Europa. Más tarde, cuando Europa evolucionó para convertirse en “Occidente”, las historias escritas en Europa desde la perspectiva europea, y más tarde las historias escritas desde la perspectiva occidental, serían las que prevalecerían.
“La mirada y la perspectiva de Europa y Occidente eran para Europa y Occidente.
”Después de que comenzó la historiografía, cada sociedad, cada región, cada país, cada nación y cada institución escribió su propia historia según sí misma y para sí misma. Es muy fácil poner ejemplos de Occidente (porque es concreto); por ejemplo, la historia escrita por Roma para Roma, la historia escrita por europeos en Europa para Europa, la historia francesa para Francia, la historia escrita por el cristianismo para el cristianismo, etc. Sin embargo, cuando se evalúan en conjunto, se ve que las “historias especiales” están relacionadas con el centrismo; se entiende que son historias centradas en Roma, centradas en Europa, centradas en el cristianismo y centradas en los países.”
Alp Hamuroğlu continúa en su libro afirmando que este enfoque no es una coincidencia, y que cuando Europa entró en el periodo colonial como resultado de los descubrimientos(*****), comenzó a escribir la historia de otras sociedades, países, tierras y continentes lejanos, y por tanto del mundo; que mientras la historia de Occidente estaba envuelta en incógnitas, se escribía como se deseaba, con omisiones, alteraciones, falsificaciones, adiciones, robos, oscurecimientos, ocultamientos, etc. Y, más precisamente, expresaba que Occidente creó una historia para sí mismo y según sí mismo; en resumen, que la historia fue producida.
Las opiniones expresadas en el libro se reúnen en los capítulos: “Historia: ¿De dónde viene Europa?; ”La “Edad Media” de Europa: Ignorancia, brutalidad y rebelión”; ”La Reforma, las guerras campesinas en Alemania y la división del cristianismo en Europa”; ”La historia que avanza: La Alemania que emerge”; ”La Gran Revolución Francesa y Alemania”; “La historia comienza rápido en el siglo XIX”; ”Revoluciones, decepciones y el “Imperio”; ”¿Cómo se volvió imperialista Alemania?”; ”Los turcos en el proceso de nacionalización de Alemania”; ”Cuando llegamos al siglo de las grandes guerras”; ”Alemania hoy”, y además se encuentra enriquecido con un “Índice cronológico”, “Índice de nombres” y “Fuentes consultadas”.
En mi opinión, la visión de la historiografía de Alp Hamuroğlu es, en realidad, una extensión de la visión de Atatürk sobre la historia y la historiografía.
Atatürk, al decir “Escribir la historia es tan importante como hacer la historia. Si quien escribe no es fiel a quien hace, la verdad inmutable adquiere una naturaleza que confundirá a la humanidad”, expresó que la historia y la historiografía deben realizarse con un enfoque científico y objetivo.
¿No era el objetivo fundamental de la Sociedad Histórica Turca (con su primer nombre, Sociedad de Investigación de la Historia Turca), fundada por Atatürk como requisito de esto, “oponerse a las afirmaciones prejuiciosas y erróneas sobre la historia turca en la historia europea, e investigar la historia de los turcos y de Turquía no a partir de fuentes extranjeras o sesgadas, sino directamente de las fuentes primarias; documentos originales, inscripciones y hallazgos arqueológicos con métodos científicos”?
Creo que el libro de Alp Hamuroğlu es importante desde muchos puntos de vista.
Primero; es un libro candidato a hacer una contribución notable a la bibliografía sobre la Historia de los alemanes, tanto en la bibliografía turca como en la europea.
Segundo; como autor que proviene de una profesión aplicada, puedo decir que Alp Hamuroğlu intenta comprender la historia, o mejor dicho, el mundo, desde una perspectiva de totalidad.
Considero esto importante.
Porque hoy en día, la ciencia (y la educación) producida en las universidades del mundo occidental, así como en las instituciones de investigación públicas y privadas, ha entrado en un proceso que no sirve a las necesidades de la sociedad y los sectores, sino a los intereses del capital monopolista. Es una realidad conocida que en estos lugares, en gran medida, los “científicos naturales” aplicados y, en menor medida, los “científicos sociales” aplicados realizan investigaciones acordes con el enfoque del capitalismo académico.
Naturalmente, dichos cambios también se han reflejado en los países periféricos en línea con las brisas e incluso las imposiciones que vienen del centro.
Considero que el libro de Alp Hamuroğlu “La historia de los alemanes vista desde Asia -La nacionalización de los germanos-” es una obra que contiene información útil, evaluaciones y una guía para historiadores, especialistas en relaciones internacionales, el mundo político y aquellos que intentan comprender el mundo, y deseo que tenga muchos lectores.
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(*)Hamuroğlu, A., 2025, La historia de los alemanes vista desde Asia -La nacionalización de los germanos-, Dağarcık Türkiye Yayınları. El libro se puede obtener en la dirección Yakın Kitabevi Alsancak Mah., 1464 Sok., 6A Konak-İzmir.
(**)Amin, S., 2018, Eurocentrismo/Crítica de una ideología (L’eurocentrisme Critique d’une idéologie), Traducción: Mehmet Sert, Yordam Kitap, Estambul.
Said, E.W., 2010, Orientalismo, Las concepciones occidentales de Oriente, 5ª edición (Traducción: Ülner, B.), Metis/Kültür Yayınları, Estambul.
Hobson, J. M., 2020, Los orígenes orientales de la civilización occidental, 7ª edición (Traducción: Ermert, E.), Yapı Kredi Yayınları, Estambul, págs. 222-229.
(***)Kula, O. B., 2018, El orientalismo en la filosofía occidental y la imagen turca, Türkiye İş Bankası Kültür Yayınları, Estambul.
(****)Marx, K., 1853, Artículos titulados "El dominio británico en la India" y "Los resultados futuros del dominio británico en la India", periódico New York Daily Tribune.
(*****)Los descubrimientos, como ocurre en los libros de texto en turco, son quizás una de las muchas distorsiones y mentiras del orientalismo que se han adoptado en Occidente sin darse cuenta. Lo correcto debería ser “invasión”.
La preferencia por el término descubrimientos es para ocultar y encubrir la invasión y ocupación realizada por los europeos. El académico que se dio cuenta de la Mentira de los Descubrimientos en lugar de invasión fue Cihan Dura. Yo también pienso: “¿Cómo puede ser un descubrimiento la invasión de América y otras regiones del mundo por pioneros coloniales como Colón, Cortés, Pizarro? ¿Cómo puede considerarse descubierto un lugar donde vive gente por alguien que ha venido para el saqueo y el robo?”. Como es sabido, personas como Cristóbal Colón no descubrieron América, la invadieron. Porque cuando pusieron un pie en América, había comunidades con un nivel de civilización avanzado como los aztecas y los mayas. Sé que Alp Hamuroğlu estará de acuerdo con esta evaluación mía. (Véase: Kaymakçı, M., 2012, Escritos de ciencia-política contra la globalización, İklim Ozan Yayınları, Antalya, págs. 220-221)