Soner Acar escribe... Política de derecho, percepción y oportunidad: La 'significativa' apertura del caso Ahbap y la ingeniería financiera
Soner Acar escribe... Política de derecho, percepción y oportunidad: La 'significativa' apertura del caso Ahbap y la ingeniería financiera
En la política y en la vida social, tanto la forma en que surge una crisis como el momento y la coyuntura en que se presenta ante la opinión pública son de vital importancia.
Las acusaciones de transacciones ilegales e irregularidades que han surgido en torno a la Asociación Ahbap son, sin duda, realidades concretas que deben ser investigadas a fondo en el ámbito legal. Sin embargo, para los expertos en la materia y los observadores atentos, la pregunta realmente crítica radica en lo siguiente: ¿Por qué estos expedientes de irregularidades, conocidos o acumulados desde hace mucho tiempo, fueron sacados del cajón justo antes de la iniciativa de donaciones y financiación colectiva del "Nuevo Partido"?
Esta situación demuestra que el asunto no es solo una auditoría de la sociedad civil; las crisis concretas están siendo instrumentalizadas con una sincronización estratégica para asfixiar financieramente a los nuevos actores en el ámbito político antes incluso de que nazcan.
LA INFORMACIÓN SE CONVIRTIÓ EN MUNICIÓN. LA SINCRONIZACIÓN ES SIGNIFICATIVA
Uno de los métodos más utilizados en las luchas políticas no es actuar en el momento en que se detecta una vulnerabilidad del oponente o de sus áreas relacionadas, sino esperar el "momento adecuado" en el que se le pueda causar el mayor daño.
Aunque las irregularidades y los pasos ilegales por parte de Ahbap se conocían de antemano, no es una coincidencia que el proceso fuera ocultado y guardado hasta un calendario específico.
Se ha estado vigilando el momento en que el Nuevo Partido lanzaría su campaña de recaudación de fondos, el instante en que el sentimiento de solidaridad y el apoyo financiero del público alcanzarían su nivel más alto.
Con esta elección de tiempo, queda claro que el objetivo no es solo luchar contra la ilegalidad, sino que un proceso legal está siendo utilizado como una palanca política.
EL OBJETIVO ES CREAR UNA OLA DE DESCONFIANZA
Para los movimientos políticos recién formados que aún no se benefician de la ayuda del tesoro, las pequeñas pero masivas donaciones provenientes del público (financiación colectiva) son un salvavidas vital. La explosión del caso Ahbap justo en el periodo de donaciones es una operación psicológica que apunta directamente a esta arteria:
La percepción que se quiere crear es: "Miren, incluso en la organización de la sociedad civil en la que más confían y que creen que es transparente, ocurren cosas ilegales. Piénsenlo dos veces antes de invertir dinero en cualquier nueva estructura o movimiento político; su dinero podría estar desperdiciándose".
La estrategia en cuestión ha tenido como objetivo generalizar las irregularidades reales en Ahbap para crear un "cinismo de donación" (histeria de desconfianza) masivo en la sociedad. De esta manera, se ha intentado cortar el camino a las ayudas que saldrían del bolsillo de los ciudadanos y que serían el sustento del Nuevo Partido, sembrando semillas de "duda" y "sospecha".
El punto más importante que no debe pasarse por alto aquí es el siguiente: las transacciones ilegales que ocurren dentro de Ahbap, por supuesto, no deben quedar impunes y deben ser rendidas ante la ley. Sin embargo, la existencia de una irregularidad no justifica la construcción política y la mala intención en el momento en que esa irregularidad se lanza al mercado.
El hecho de que noticias negativas sobre Ahbap se acumulen de manera persistente y organizada bajo los comentarios de donaciones del público ha convertido el tema en un material de guerra psicológica destinado a erosionar la legitimidad financiera del Nuevo Partido, sacándolo de ser una simple "noticia de corrupción".
El error fundamental en el que cae la mente que planea este esquema es asumir que la opinión pública no podrá entender la diferencia entre la "esencia del evento" y la "sincronización de su revelación". Las razones por las que la operación no tiene éxito son las siguientes:
El ciudadano percibe fácilmente la falta de sinceridad en el hecho de que un expediente se mantenga guardado durante meses y se abra justo antes de una iniciativa de financiación política.
La sociedad tiene la madurez para distinguir entre la responsabilidad legal en Ahbap y el potencial del Nuevo Partido para ser una esperanza social. Una irregularidad en un lugar no puede manchar la búsqueda de una política limpia en otro.
El hecho de que la sincronización sea tan "significativa" aumenta la cohesión en la base, en lugar de crear dudas contra el Nuevo Partido objetivo, al mostrar bajo qué tipo de presión política e ingeniería se encuentra ese partido.
La existencia de transacciones concretas e ilegales en el caso Ahbap es una realidad; sin embargo, esto no es suficiente para ocultar la ingeniería de financiación política detrás de la publicación de dicho expediente al hacerlo coincidir con el momento de las donaciones del Nuevo Partido.
Estos pasos "cronometrados" dados con el objetivo de crear dudas en el público y secar un nuevo movimiento político antes de que brote, están destinados a chocar con la perspicacia de la sociedad. Tan natural como es que salgan a la luz los hechos, es evidente la manipulación de la sincronización; y es precisamente por eso que el bloqueo político buscado está destinado a fracasar, como no lo ha hecho en el pasado, tampoco lo hará en el futuro.
Fuente de la noticia: 12punto
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