Comentario del diputado del SPD sobre la Cumbre de Ankara: Turquía es un actor clave, el Estado de derecho no debe quedar fuera de la agenda
El presidente de la Comisión del Bundestag alemán y diputado del SPD, Macit Karaahmetoğlu, destacó en sus evaluaciones previas a la Cumbre de la OTAN que se celebrará en Ankara que Turquía es un actor crítico para la seguridad europea. Karaahmetoğlu afirmó que la cooperación en seguridad no puede evaluarse por separado de los temas del Estado de derecho, la independencia judicial y la libertad de prensa.
IŞIN ERTÜRK - STUTTGART
El diputado del Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD), Macit Karaahmetoğlu, quien también forma parte de la comisión de asuntos de la Unión Europea y es miembro suplente en las comisiones de Asuntos Exteriores, Asuntos Jurídicos y Defensa, señaló que la Cumbre de la OTAN en Ankara es una de las paradas importantes en el debate sobre la "nueva arquitectura de seguridad" para Alemania y Europa.
Macit Karaahmetoğlu, quien preside una de las comisiones más críticas del Bundestag en Alemania, hizo declaraciones exclusivas a 12punto antes de la Cumbre de la OTAN en Ankara. Según el político socialdemócrata, la Cumbre de la OTAN en Ankara no es solo una reunión militar, sino también una prueba para la seguridad, la democracia y la legitimidad social de Europa.
Macit Karaahmetoğlu, quien preside la Comisión de Escrutinio Electoral, Inmunidad y Reglamento, al tiempo que llamaba la atención sobre la importancia estratégica de Turquía dentro de la OTAN, enfatizó que los temas del Estado de derecho, la libertad de prensa y la independencia judicial no deben quedar a la sombra de las políticas de seguridad.
Karaahmetoğlu, quien realizó evaluaciones sobre la nueva arquitectura de seguridad de Europa, el papel de Turquía en la OTAN, la guerra Rusia-Ucrania, Oriente Medio, las políticas migratorias y las crecientes tendencias de extrema derecha, llamó la atención sobre el delicado equilibrio entre "seguridad y democracia".
El político socialdemócrata, al señalar que Turquía es un actor importante para Europa en los temas del mar Negro, Oriente Medio, energía y migración, subrayó que la cooperación estratégica no puede dejar en segundo plano los debates sobre el Estado de derecho, la independencia judicial y la libertad de prensa.
Estas son las preguntas que dirigimos a Macit Karaahmetoğlu y sus respuestas:
- Se evalúa que la Cumbre de la OTAN en Ankara no solo afectará las políticas de seguridad de la alianza, sino también la orientación política y estratégica de Europa en los próximos años. ¿Cuáles son los objetivos más importantes de esta cumbre para Alemania? ¿Qué tipo de cambio espera en la arquitectura de seguridad de Europa, en las relaciones transatlánticas y en las relaciones con Turquía después de la cumbre?
MACİT KARAAHMETOĞLU - No veo la Cumbre de Ankara solo como una reunión militar. Esta cumbre es también una prueba de hasta qué punto Europa puede garantizar su propia seguridad con sus propios medios. Para Alemania, destacan tres objetivos principales: fortalecer la disuasión de la OTAN, hacer que el pilar europeo sea más responsable y establecer el apoyo brindado a Ucrania sobre una base a largo plazo y predecible.
Los datos de los últimos años muestran que esta transformación se ha acelerado. Según datos de la OTAN, a partir de 2025, el gasto total en defensa de los miembros de la alianza ha superado los 1,3 billones de dólares, y el gasto de los países europeos y Canadá ha aumentado más del 30 por ciento en los últimos tres años. Alemania, por su parte, superó el objetivo del 2 por ciento por primera vez en 2024, alcanzando un presupuesto de defensa de aproximadamente 90 mil millones de euros. Estos aumentos se consideran una señal concreta de la voluntad política de Europa de asumir una mayor responsabilidad en materia de seguridad.
En las declaraciones del Gobierno Federal, también se ve claramente que el centro de la agenda de Ankara es que Europa asuma más responsabilidad, el reparto de cargas, las capacidades de defensa y la guerra de agresión que Rusia lleva a cabo contra Ucrania. Para Alemania, esto significa lo siguiente: la política de seguridad ya no consiste solo en reaccionar en momentos de crisis; significa construir industria de defensa, cadenas de suministro, defensa aérea, ciberseguridad y capacidad de coordinación dentro de Europa.
La cumbre también es importante en términos de relaciones con Turquía. Turquía es un actor clave en el flanco sureste de la OTAN; en temas como el mar Negro, Oriente Medio, la migración y la seguridad energética. Según datos de la OTAN, Turquía posee el segundo ejército terrestre más grande dentro de la alianza y desempeña un papel crítico en términos de capacidad operativa con aproximadamente 450 mil soldados activos. Sin embargo, la cooperación en seguridad no debe significar dejar de lado los temas de democracia y Estado de derecho. Por el contrario, una verdadera asociación estratégica solo puede ser duradera sobre una base en la que los intereses de seguridad y los principios democráticos puedan abordarse juntos.
En cuanto a Turquía, considerando la libertad de expresión, la libertad de prensa y los juicios políticos, es evidente que existen violaciones de derechos muy graves en estas áreas. Por lo tanto, es claro que hay áreas en las que Turquía debe realizar cambios cuando se trata de justicia y fiabilidad jurídica, y Turquía debe cambiar necesariamente su postura al respecto.
LA TENSIÓN ENTRE EL DISCURSO DEMOCRÁTICO Y LAS POLÍTICAS DE SEGURIDAD
- Alemania y la Unión Europea han criticado durante muchos años los desarrollos en Turquía en las áreas del Estado de derecho, la independencia judicial, la libertad de prensa y los derechos humanos. A pesar de esto, la Cumbre de la OTAN se lleva a cabo en Ankara precisamente en un momento en que estos debates continúan, y Turquía destaca como un socio más importante que nunca en las políticas de seguridad de Europa. ¿Cómo evalúa esta tensión que surge entre los principios de Europa sobre democracia y derechos humanos y sus intereses de seguridad y geopolíticos? ¿Con qué políticas concretas pretende Alemania establecer este equilibrio?
MACİT KARAAHMETOĞLU - Esta tensión es real y no debe ignorarse. La Unión Europea y Alemania deben cooperar con Turquía en el ámbito de la seguridad porque Turquía es miembro de la OTAN y posee una posición geográfica y política indispensable para la seguridad europea. Sin embargo, esta necesidad no puede significar posponer las críticas sobre el Estado de derecho, la independencia judicial, la libertad de prensa y los derechos humanos.
El informe de 2025 de la Comisión Europea sobre Turquía revela serias preocupaciones sobre la libertad de expresión, el pluralismo mediático, la independencia judicial y los procesos judiciales contra la oposición. Mientras que Turquía sigue figurando en la categoría de "países no libres" en el informe de 2026 de Freedom House, ocupa el puesto 158 de 180 países en el Índice de Libertad de Prensa de Reporteros Sin Fronteras. El Comisario de Derechos Humanos del Consejo de Europa también pidió reformas en Turquía en 2026 en las áreas de libertad de expresión, libertad de reunión e independencia judicial.
El equilibrio que Alemania debe establecer es el siguiente: se deben mantener canales abiertos con Turquía sobre defensa, migración, crisis regionales y energía; pero el Estado de derecho, la independencia judicial y la libertad de prensa también deben estar en la agenda de cada contacto de alto nivel. Para el SPD, la política exterior no puede reducirse solo a una política de intereses ni a un discurso de valores desconectado de la realidad. La línea socialdemócrata ve los valores y los intereses no como elementos opuestos, sino como dos elementos que se limitan y equilibran mutuamente.
¿CÓMO AFECTA EL CLIMA POLÍTICO EN TURQUÍA A LA CUMBRE DE LA OTAN?
- Antes de la Cumbre de la OTAN, los procesos judiciales contra políticos de la oposición en Turquía, las detenciones y la presión sobre los medios independientes han tenido un gran impacto en la opinión pública internacional. En Alemania viven más de 4 millones de personas de origen turco y estas personas siguen de cerca estos desarrollos. ¿Cómo cree que esta atmósfera política afecta el mensaje internacional de la Cumbre de la OTAN? ¿En qué nivel y con qué métodos planea el gobierno alemán y el SPD plantear los temas de democracia y Estado de derecho con Turquía mientras continúan la cooperación en el ámbito de la seguridad?
MACİT KARAAHMETOĞLU - La atmósfera política en el país anfitrión de una cumbre afecta directamente el mensaje internacional de la misma. La Cumbre de Ankara quiere enviar un mensaje de unidad, seguridad y disuasión; pero, al mismo tiempo, los procesos judiciales contra políticos de la oposición, la presión sobre la prensa y las prohibiciones de manifestaciones generan signos de interrogación en la opinión pública internacional.
Las agencias de noticias internacionales han puesto en agenda en los últimos meses las investigaciones contra periodistas en Turquía, los juicios abiertos por publicaciones en redes sociales y los procesos judiciales contra algunos alcaldes. Organizaciones como Reuters y Deutsche Welle señalan que la tensión política ha aumentado especialmente después de las elecciones locales. Estos desarrollos llevan a que se discuta no solo la seguridad, sino también la dimensión de legitimidad democrática de la cumbre.
En la advertencia de viaje a Turquía del Ministerio de Asuntos Exteriores alemán, se indica que se han aumentado las medidas de seguridad en Ankara en torno a la Cumbre de la OTAN, que se aplicarán restricciones a reuniones y manifestaciones, y que hay noticias de detenciones en los medios. Este panorama hace necesario hablar no solo de la seguridad, sino también de la dimensión de legitimidad democrática de la cumbre.
Para Alemania y el SPD, el enfoque correcto es no dejar los temas de democracia a puerta cerrada mientras se continúa la cooperación en seguridad con Turquía. Estos temas deben plantearse de manera concreta en las reuniones intergubernamentales, en los contactos interparlamentarios, en los mecanismos del Consejo de Europa y de la UE, y también en las relaciones con la sociedad civil. Las personas que exigen democracia en Turquía y aquellos que están injustamente detenidos en prisiones de tipo celda no deben ser abandonados. Considero correctas las demandas dirigidas al Canciller Merz sobre la transmisión directa de este tema a Recep Tayyip Erdoğan en la cumbre. Creo que esta es la forma más correcta para que el mensaje de Alemania se transmita de manera clara y nítida.
TURQUÍA, SITUACIÓN GEOPOLÍTICA Y ORIENTE MEDIO: EXPECTATIVAS
- Turquía, miembro de la OTAN, se encuentra hoy en una posición de actor importante que puede dialogar con Rusia, mantener contactos con Ucrania y actuar en Oriente Medio en temas como Gaza, Siria, Irán y la migración. ¿Qué resultados concretos espera Alemania de la Cumbre de Ankara en relación con estas áreas de crisis? ¿Qué papel prevé que desempeñe Turquía en el próximo período en términos de seguridad europea y estabilidad regional?
MACİT KARAAHMETOĞLU - El papel geopolítico de Turquía es indiscutible. Ser miembro de la OTAN, el acceso al mar Negro, mantener canales de contacto con Rusia y Ucrania, y su influencia en temas como Siria, Gaza, Irán y la migración, hacen de Turquía un actor importante para la seguridad europea. Turquía también desempeña un papel crítico para la gestión migratoria de Europa al albergar a aproximadamente 3,2 millones de refugiados sirios registrados. Esta situación aumenta la importancia estratégica de los acuerdos migratorios entre la UE y Turquía.
Los temas concretos esperados por Alemania de la Cumbre de Ankara son: mantener el apoyo a Ucrania, fortalecer la disuasión contra Rusia, aumentar la capacidad de producción de la industria de defensa y hacer que el pilar europeo dentro de la OTAN sea más efectivo. En las declaraciones de la OTAN y del gobierno alemán, también se ve que las prioridades antes de la Cumbre de Ankara son el reparto de cargas, las capacidades de defensa, la cooperación en la industria de defensa y Ucrania.
La expectativa de Turquía es clara: desempeñar un papel constructivo, predecible y que fortalezca la solidaridad de la alianza dentro de la OTAN. Turquía puede ofrecer contribuciones importantes para la seguridad del mar Negro, la gestión migratoria, garantizar la estabilidad en Siria y reducir la tensión en Oriente Medio. Sin embargo, el efecto duradero de estas contribuciones será posible fortaleciendo el principio del Estado de derecho internamente y aumentando la previsibilidad en la política exterior.
EL ESCAPARATE DE ANKARA Y LAS REALIDADES DE LA SOCIEDAD
- Antes de la Cumbre de la OTAN, se realizaron extensas renovaciones de carreteras, arreglos ambientales y trabajos de mejora urbana en Ankara. Estos trabajos provocaron intensos debates sobre el uso de los recursos públicos en Turquía. En un período en el que millones de jubilados, trabajadores con salario mínimo, maestros y estudiantes experimentan dificultades económicas debido a la alta inflación y la creciente pobreza, se critica que el Estado priorice preparar la ciudad para una cumbre internacional. ¿Cómo evalúa usted este debate? ¿Cree que la reputación internacional de un país debe medirse más por las grandes organizaciones que organiza o por la calidad de vida, el bienestar social y los estándares del Estado de derecho de sus ciudadanos? ¿Cree que esta dimensión social tiene suficiente lugar en el diálogo político que Alemania mantiene con Turquía?
MACİT KARAAHMETOĞLU - La oposición o los periodistas en Turquía ya expresan sus opiniones sobre temas relacionados con la justicia social. La estructura social es un tema relacionado con la política interna del propio país.
Sin embargo, lo que puedo decir es esto: las cumbres internacionales son, por supuesto, importantes para el país anfitrión. La preparación de la ciudad, garantizar la seguridad, los arreglos de transporte e infraestructura son normales. En las noticias de la Agencia Anadolu, también se informa que se están realizando trabajos de rutas de protocolo, arreglos ambientales, paisajismo y renovación en Ankara. Cada país que alberga una cumbre tan grande, por supuesto, quiere recibir a sus invitados de la mejor manera posible.
POLÍTICAS DE SEGURIDAD Y DEMOCRACIA
- La Cumbre de la OTAN en Ankara se lleva a cabo en un momento en que Donald Trump vuelve a ser presidente de EE. UU., el AfD se ha convertido en una alternativa de poder real en Alemania y las críticas hacia la OTAN, la globalización y el orden de seguridad actual aumentan en muchos países europeos. ¿Cree que la OTAN está hoy bajo presión más desde el punto de vista militar o desde el punto de vista social y político? ¿Qué decisiones concretas que se tomen en la cumbre pueden dar el mensaje a la opinión pública europea de que la OTAN está unida en su futuro? ¿Qué consecuencias podría tener para Europa el hecho de que no se tomen tales decisiones y, como resultado, aumente el apoyo a los movimientos políticos de extrema derecha y anti-OTAN?
MACİT KARAAHMETOĞLU - La OTAN está pasando por una transformación seria desde el punto de vista militar hoy, pero creo que su mayor prueba está en el área de la legitimidad social y política. La opinión pública europea espera respuestas convincentes a las preguntas: "¿Por qué es necesario más gasto en defensa?", "¿Se compartirá esta carga de manera justa?", "¿Es la OTAN solo una estructura militar o una alianza de seguridad de sociedades democráticas?".
Según las encuestas del Eurobarómetro, aunque aproximadamente el 70 por ciento de los ciudadanos de la UE ven a la OTAN como importante para la seguridad, el apoyo al aumento del gasto en defensa varía significativamente de un país a otro. En las últimas investigaciones de opinión pública realizadas en Alemania, el apoyo al aumento del presupuesto de defensa se sitúa en torno al 50 por ciento. Esto aumenta la importancia de la comunicación política.
El hecho de que el AfD se convierta en el segundo grupo más grande con 152 escaños en las elecciones al Bundestag de 2025 en Alemania muestra que cualquier vacío en la política de seguridad puede ser utilizado por la extrema derecha. Por lo tanto, las decisiones que salgan de la Cumbre de Ankara no deben limitarse solo a las cifras del presupuesto de defensa. Se debe enviar el siguiente mensaje a la opinión pública europea: la OTAN no es solo más armamento; es un proyecto para proteger la paz, la libertad, la democracia y la estabilidad social de Europa.
Concretamente, tres decisiones serían críticas: apoyo a largo plazo y fiable a Ucrania; fortalecer las capacidades de defensa de Europa de manera que reduzca la dependencia de EE. UU.; y equilibrio en el gasto de defensa con control democrático, transparencia y prioridades sociales. Si la cumbre solo envía el mensaje de "más gasto", la extrema derecha convertirá esto en el discurso de "están gastando el dinero del pueblo en el exterior". Si la cumbre explica la seguridad junto con la democracia, el Estado de derecho y la justicia social, el mensaje de que la OTAN es la alianza del futuro se transmitirá con mucha más fuerza.
Para mí, la cuestión principal es esta: la seguridad no es una alternativa a la democracia. La seguridad existe para proteger la democracia. El éxito de la Cumbre de Ankara también se medirá por si puede establecer este equilibrio o no.
Fuente de la noticia: 12punto
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