Encuentra noticias publicadas en el siguiente rango de fechas
y y
y y
y y
Limpiar
Euro
Arrow
55,1753
Dolar
Arrow
47,8221
Libra esterlina
Arrow
64,5063
Oro
Arrow
6775,9877
BIST 100
Arrow
14.111

El Prof. Dr. İsmail Ermağan escribe... El futuro de las tecnologías de guerra y defensa y Turquía

El Prof. Dr. İsmail Ermağan, profesor de la Universidad Medeniyet de Estambul, evalúa en su artículo titulado 'El futuro de las tecnologías de guerra y defensa y Turquía' los avances logrados por Turquía en tecnologías de defensa, sus armas y sistemas de nueva generación, así como las oportunidades y riesgos estratégicos.

No dejes que el algoritmo elija tus noticias, decide tú qué leer. ¡Añade 12punto a tus fuentes preferidas!
El Prof. Dr. İsmail Ermağan escribe... El futuro de las tecnologías de guerra y defensa y Turquía

Prof. Dr. İsmail Ermağan

***

Mientras avanzamos hacia el siglo XXII, en todas partes del mundo se discuten las tecnologías de defensa del futuro, desde la protección del individuo hasta los sistemas de defensa de los Estados, y desde la escala regional hasta las profundidades del espacio, con desafíos físicos, virtuales e híbridos, multicapa, interconectados y de notificación instantánea, a través de disciplinas como la ingeniería, la tecnología, la ciencia de materiales, la energía o las relaciones internacionales, emulando ejemplos del pasado.

Este artículo cristalizará, por un lado, las áreas de defensa futuras que marcarán un antes y un después, y posteriormente trazará una radiografía de Turquía en este contexto.

***

La transformación de las tecnologías de guerra y defensa a través de la historia

La historia mundial ha sido testigo de una gran variedad de mecanismos de defensa y ataque desde la antigüedad hasta nuestros días. Por ejemplo, en una época los seres humanos construyeron muros, como la Gran Muralla China; encadenaron los mares, como cuando el Sultán Fatih hizo que los barcos avanzaran por tierra. Enviaron a los muertos por la peste con catapultas para conquistar fortalezas, y soltaron caballos y elefantes para romper las líneas del frente.

Dado que durante muchos años las guerras se libraron por tierra, se formaron las fuerzas terrestres, y posteriormente, al incluirse los mares, se crearon los comandos de las fuerzas navales. El primer ámbito distintivo de la era moderna ha sido el aire, y el Comando de las Fuerzas Aéreas tiene una importancia estratégica, ya que incluso hoy en día la base de la defensa de los países se realiza a través de elementos aéreos.

Con la reciente incorporación de los ámbitos espacial y ciberespacial a la ecuación de defensa y guerra, los Estados se han enfrentado a un desafío arriesgado en el que deben protegerse en cinco áreas diferentes. Es decir, la exploración lunar y espacial desde la década de 1950 y el hecho de que los cables de Internet envolvieran el mundo en 1990 dieron lugar a una arquitectura de seguridad completamente distinta.

El entorno de seguridad del siglo XXI se está transformando en una estructura multidimensional donde destacan las amenazas híbridas, los ciberataques y la digitalización, los sistemas basados en inteligencia artificial y las tecnologías espaciales. Es necesario insistir en reconocer, de una manera que la opinión pública en Turquía pasa por alto seriamente, que las tecnologías de defensa del futuro no solo incluyen los sistemas de armas tradicionales y nuevos que hemos mencionado; por el contrario, avanzan en los campos de la robótica compleja, la nanotecnología, la biotecnología, la neurotecnología y la cuántica; a estas, tal como escribí en mi libro 'Relaciones Internacionales y Tecnología', se les denomina tecnologías de guerra-defensa disruptivas.

Existen esfuerzos para hacer que los productos de guerra existentes sean aún más destructivos, como las bombas que destruyen ciudades (atómicas o nucleares) o los misiles hipersónicos que llegan a países y continentes e incluso circunnavegan el mundo (moviéndose a velocidades superiores a Mach 5). Por otro lado, existen sistemas que se diversifican y cuyo nivel de peligro aumenta a medida que avanza la tecnología. Por ejemplo, las armas de energía (láser/microondas) que poseen un potencial revolucionario (que vemos mucho en las películas de ciencia ficción) y que destacan en su uso en sistemas de defensa aérea y contra drones. Asimismo, la ceguera o el bloqueo de contacto de los sistemas digitalizados mediante la guerra electrónica está dando lugar a una nueva forma de colonialismo. ¿Cómo se responderá a esto?

La Cuarta Revolución Industrial, que ha tenido lugar desde 2013, también está rejuveneciendo las capacidades de defensa global. Los vehículos aéreos, terrestres y navales no tripulados, o los sistemas de apoyo a la toma de decisiones, junto con la inteligencia artificial y los sistemas autónomos, se han consolidado en este punto. Pensemos, los viajes en submarino que podían realizarse desde Rusia a Cuba durante 6 meses y que otorgaban ascensos de rango, ahora se realizan con submarinos no tripulados; ¿a quién se le dará el rango?

Las dimensiones de los delitos informáticos y la ciberseguridad han hecho que los asuntos internos de los Estados se mezclen desde hace mucho tiempo en el orden hiperanárquico de hoy y del futuro, desafiando el orden westfaliano de 1648. Se vacían los bancos centrales, se roban los datos de los ciudadanos; ¿existe ya un Estado cien por cien soberano? ¿Es Estados Unidos o Corea del Norte el que tiene menos riesgo en este sentido? La defensa total en el entorno digital parece ya imposible.

La base de la defensa aérea comienza desde el espacio. Los radares y la inteligencia de vigilancia han evolucionado hacia una posición vital. Las instantáneas milimétricas tomadas desde el espacio han hecho que las tácticas de microprotección sean de alto riesgo. Hoy en día, los sistemas digitalizados, no tripulados y autónomos tienen la capacidad de procesar datos provenientes del espacio al instante y destruir objetivos vivos o inertes, como se ha presenciado con los líderes asesinados de Irán o Hamás. Si tienes satélites, tus capacidades militares aumentan en el marco de la inteligencia basada en el espacio y los sistemas de defensa antimisiles. Los escudos de protección con apoyo aéreo y las cúpulas de acero hacen pensar en un futuro con otra dimensión como la nueva arquitectura de seguridad de moda para la seguridad de ciudades y países. ¿Había escudos de protección aérea en la historia que pudieran prevenir incluso los cuerpos con peste lanzados con catapultas? Veremos si se encuentra una solución de alta tecnología a la desesperación, como ocurre con los misiles hipersónicos y como se observó en las experiencias de Irán con Israel. ¿Serán un remedio los mecanismos de protección de baja altitud contra los ataques realizados con enjambres de drones, al estilo de los pájaros Ababil, con los que Ucrania se infiltró hasta el interior de Rusia? Eso también lo veremos; siempre habrá nuevas versiones de defensa y ataque. ¡La cuestión es invertir en los cerebros que producirán esto y en I+D!

Las nanotecnologías son un conjunto de sistemas en los que la materia se reduce a millones de unidades, desde el combustible hasta el calor, y se organiza de forma impecable o más exitosa. Con los nanorrecubrimientos en los vehículos blindados se puede aumentar la resistencia al calor, a los impactos y a las amenazas balísticas; en los sistemas de radar y misiles, se puede mejorar la habilidad en la detección de objetivos con nanochips; se puede aumentar el nivel de éxito en las cámaras y sensores avanzados de los vehículos aéreos no tripulados, y se pueden confeccionar uniformes de camuflaje ignífugos para los soldados.

Con la biotecnología, la naturaleza ya se ha convertido en una botánica de guerra. Con una gran cantidad de armas biológicas y productos de defensa, como el gas pimienta o los agentes que alteran la conciencia, este campo ofrece un potencial muy crítico. Por ejemplo, los ejércitos modernos están probando aplicaciones biomédicas militares; tienen como objetivo desarrollar sistemas de alerta temprana y biosensores basados en ADN contra amenazas como la congelación o el envenenamiento.

La neurotecnología es el campo de investigación totalmente nuevo de nuestra era, especialmente en los últimos 20 años, y abre un carril estratégico en los planos militares. Con esta tecnología, es posible formatear soldados fuertes como robots o insertar chips en el cerebro tras sacrificar miles de monos, o eliminar la depresión o la nostalgia; ¡los soldados que sufren crisis ya no tienen por qué estar tristes en los cuarteles o en el frente! Por otro lado, la asociación humano-máquina integrada con inteligencia artificial podrá encontrar un área de aplicación directa en los sistemas de mando y control y en los enjambres de drones en el futuro.

El sistema cuántico tiene una importancia revolucionaria, especialmente en los sistemas de comunicación y cifrado, y alberga un potencial de táctica de guerra y captura totalmente nuevo. Los pasos dados en el cifrado cuántico, los sensores y la comunicación segura constituyen una preparación estratégica para el campo de batalla del futuro. En los Estados que no poseen esta tecnología, por ejemplo, será muy difícil almacenar la información de los políticos y la información militar privada, y las salas cósmicas no podrán protegerse. Los pronósticos meteorológicos se predecirán con precisión y se pondrá fin a los vuelos arriesgados, como los que experimentaron dramáticamente el presidente iraní Raisi o el presidente fundador del BBP, Muhsin Yazıcıoğlu. Los satélites de comunicación cuántica, los radares cuánticos y la criptografía post-cuántica estarán entre las joyas del futuro sector de la defensa.

***

¿Turquía, que no podía producir una granada de mano, ha terminado el trabajo construyendo una Cúpula de Acero?

En el marco de las tecnologías de defensa disruptivas del futuro planteadas teóricamente más arriba, ha logrado producir resultados radicales en diversos campos como el tanque Altay, misiles, sistemas de defensa aérea, buques de guerra MİLGEM, Hürjet, helicópteros ATAK y sistemas de guerra electrónica.

La revista británica The Economist ha anunciado que Turquía podría entrar en el top 5 de las exportaciones mundiales de armas (desde el puesto 11) en el próximo periodo.

Se observa que las armas turcas se han vuelto atractivas en el mercado global con estándares de la OTAN, precios asequibles y una "política de venta sin condiciones". Se ha firmado un acuerdo de producción conjunta de 3 mil millones de dólares con Arabia Saudita para el Akıncı, o se ha iniciado una cooperación con la italiana Leonardo para el Kızılelma. Se ha realizado una producción conjunta del Hürjet con España por 1,6 mil millones de dólares, la venta de vehículos blindados a Rumanía por 930 millones de dólares y un acuerdo de buque de aprovisionamiento naval con Portugal por 134 millones de dólares. Por último, se afirma que el avión de combate KAAN no solo sustituirá a los F-16, sino que también podría atraer interés en el mercado internacional como una alternativa de bajo coste al F-35.

En el campo de la nanotecnología, en el proyecto del avión de combate nacional KAAN de Turquía, se apunta a una estructura más ligera, duradera y con menor visibilidad de radar gracias a los materiales nanocompuestos.

Turquía trabaja en la biotecnología en el sector de la defensa, especialmente en bioseguridad y tecnologías de la salud. Como resultado, se ha comenzado a utilizar soluciones médicas basadas en biotecnología para las lesiones y traumas de los soldados en el ejército.

En el marco de los estudios neurotecnológicos, se llevan a cabo diversos proyectos con ASELSAN y universidades; de este modo, por ejemplo, con el principio de superioridad cognitiva, los niveles de estrés y atención de los soldados pueden ser monitoreados con biosensores.

La tecnología de computación cuántica, presente en 15 países del mundo, fue declarada por primera vez en Turquía en 2024 (como la primera computadora cuántica, Quantum Computer of TOBB ETÜ (QuanT)). Por otro lado, se sabe que la "milicia cuántica" aún no está en un nivel maduro. Sin embargo, a largo plazo, el desarrollo de capacidades cuánticas es indispensable tanto para la independencia de la defensa como para el papel tecnológico dentro de la OTAN.

En conclusión, la creciente capacidad de producción nacional de Turquía en tecnologías de guerra y defensa es valiosa en el contexto de la autonomía estratégica. Sin embargo, también existen tareas serias que no deben descuidarse. Aunque nuestro país destaca especialmente con sistemas autónomos, defensa aérea y proyectos de aviones de combate nacionales, para un éxito sostenible es esencial realizar inversiones en alta tecnología, desarrollar recursos humanos y establecer colaboraciones internacionales con sensibilidad. Turquía avanza hacia convertirse en un actor eficaz en la arquitectura de seguridad global mediante el desarrollo de proyectos de transferencia de tecnología y producción conjunta tanto con sus aliados dentro de la OTAN como con países de Asia-Pacífico, África y América Latina.

***

Conclusión

Hoy en día, en los sistemas de seguridad internacional, tecnologías como la informática, el ciberespacio, el espacio, la nanotecnología, la biotecnología, la neurotecnología y la cuántica han hecho que los sistemas de defensa y ataque sean muy complejos, y nos dirigimos hacia una etapa en la que la independencia total se vuelve imposible. La frase atribuida a Einstein: "No sé qué armas se usarán en la Tercera Guerra Mundial, pero sé que en la Cuarta Guerra Mundial se usarán piedras y palos", nos demuestra esta estructura compleja en un futuro cercano y, como preparación, aconseja a toda Turquía trabajar arduamente con una visión suprapartidista, más allá del gobierno y la oposición.


Fuente de la noticia: 12punto

Prof. Dr. İsmail Ermağan